En la historia de la crónica negra en nuestro país, el periodista televisivo Nacho Abad y la abogada criminalista Bárbara Royo forman el tándem perfecto. Son las dos caras de una misma moneda. Sus trabajos, vasos comunicantes, orbitan en torno al mismo rey Sol: los crímenes. Y esta semana han vuelto a ir de la mano: ella, como abogada defensora de Patrick Nogueira, el descuartizador de Pioz: él, contando las novedades del caso en directo.

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Su pasión por los sucesos no es lo único que les une en el plató de Espejo Público, en el que ambos son figuras habituales: Abad y Royo son, además, pareja fuera del programa.

Pero su complicidad no es óbice para ser una dupla de cara al público: juntos aparecen en programas de televisión, opinan de los mismos delitos y luchan contra las visiones contrarias en Twitter. También han ligado sus bolsillos e imparten juntos, entre otros negocios, cursos de periodismo judicial de 16 horas por 350 euros.

Abogada de José Bretón o los Charlines

Bárbara Royo García, que también es la sobrina del mítico periodista José María García, es una habitual en las crónicas de los crímenes más cruentos de España. Licenciada en Derecho por el Real Colegio Universitario Mª Cristina, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, centro por el que también es criminóloga, ha formado parte de varios de los casos más negros que puede recordar cada español: ella corría con la defensa de José Bretón, entre otros.

Por su despacho también han pasado los icónicos Charlines, los narcotraficantes gallegos. O la familia de la niña asesinada a pedradas en el llamado caso Arriate. O los archivos del caso Roquetas, que investigaba la muerte de un agricultor en el cuartel de la Guardia Civil en el mencionado municipio almeriense. En definitiva, lo más granado de la delincuencia nacional.

Royo García ha sido profesora de distintas asignaturas en el Departamento de Criminología de la Universidad Camilo José Cela, institución en la que se graduó, en la misma titulación, Nacho Abad. Fuentes cercanas apuntan a EL ESPAÑOL que la pareja se conoció precisamente allí, bajo libros, apuntes y exámenes. Sin embargo, ellos siempre han secundado la versión publicada en distintos medios de que su relación se fraguó cuando ambos trabajaban en Telecinco en el programa Rojo y negro.

Tándem en los casos más mediáticos

Ella empezó a colaborar en el programa de la productora Cuarzo, propiedad de Ana Rosa Quintana. El criminólogo empezó de la mano de la famosa presentadora, aunque luego se marchó a trabajar con Susana Griso y ambos reinan juntos en las mañanas. Sin embargo, cuando Abad aterrizó en A3Media, Royo ya estaba allí.

Su tándem se tornó más intenso durante el caso Bretón. Abad se volcó en su tribuna: despachaba informaciones, cubría el desarrollo de la investigación, acudieron a relatar lo que sucedía en el juicio. Mientras, en el estrado, su novia: ella defendía al doble asesino de sus hijos, de seis y dos años. Él fue condenado a 40 años de cárcel, aunque, finalmente, rebajaron su pena hasta un máximo de 25 años.

La pareja en el Madcool.

El caso Marta del Castillo, una de las experiencias que más emocionan a Nacho Abad, tal y como ha reconocido él mismo en diversas ocasiones, también forma parte de la vida de ambos profesionales. Él incluso llegó a firmar, como criminólogo, el informe junto al geofísico Luis Avial que hizo que el juez reanudara la búsqueda de la joven en un brazo ciego del Guadalquivir. Se llegó a movilizar, incluso —y en base a esa investigación— una fragata. Royo, por su parte, llegó a formar parte del procedimiento del proceso contra el confidente de la investigación de la desaparición de la joven sevillana, Pablo Bonilla.

Ahora la dinámica se repite. Bárbara Royo trata de esgrimir ante la Audiencia Provincial de Guadalajara que Patrick Nogueira, asesino confeso de Pioz, es inestable psicológicamente para evitar la máxima condena. La acusación solicita cuatro condenas de prisión permanente revisable, una por cada uno de los asesinatos. Abad, gracias a sus fuentes de información, ya había contado en el programa de Antena 3 cómo había tenido lugar el crimen en una recreación en un Facebook Live.