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Lidia Folgar, nutricionista gallega: "Culpabilizar a la persona no ayuda a que coma mejor"

La especialista en Dietética y Nutrición impartirá una charla este jueves en la primera actividad desarrollada por la Cátedra Compromiso, Social, Comunicación y Reputación Corporativa de Vegalsa-Eroski y la UDC
La nutricionista Lidia Folgar
La nutricionista Lidia Folgar
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Detrás de la nutrición siempre hay falsos mitos. Mitos que profesionales del ámbito de la Dietética y Nutrición destierran son su conocimiento y siempre basándose en evidencias científicas. ¿Quién dijo, por ejemplo, que los alimentos lights son más saludables? Lidia Folgar es una dietista que, además de atender las consultas de sus pacientes, se dedica a divulgar sobre hábitos saludables en redes sociales.

El bajo consumo de vegetales es el principal error que, de manera generalizada, cometemos en nuestra dieta, en el que -según los consejos de esta experta- no pueden faltar frutas verduras y legumbres.

Folgar utiliza las redes sociales para divulgar consejos nutricionales pero advierte que estas pueden ser «peligrosas» si no sabemos diferenciar a los profesionales de la salud de los «gurus» de la alimentación. Precisamente, Folgar narrará su experiencia como divulgadora durante la charla que este jueves impartirá en el marco de la Cátedra de Compromiso Social, Comunicación y Reputación Corporativa puesta en marcha por Vegalsa-Eroski y la Universidade da Coruña (UDC). La Jornada de Divulgación
Social centrada en Comunicar es Salud se celebrará en formato online en horario de mañana y su inscripción es totalmente gratuita a través de este enlace.

Participas este jueves en la Jornada de la Catedra de Vegalsa Eroski y la UDC, ¿qu´é es lo que vas a exponer?

Voy a exponer que la nutrición es una ciencia y como tal todo consejo nutricional debe estar basado en evidencias científicas. También voy a contar mi humilde experiencia divulgando en redes sociales y sobre todo cómo divulgar sin culpar, ya que culpabilizar a la persona que tiene malos hábitos no ayuda a que coma mejor, todo lo contrario.

¿Por qué siempre se dice que somos lo que comemos?

Lo que comemos tiene repercusión en nuestro estado de salud; pero no solo lo que comemos, también hay otros aspectos que tienen repercusión en nuestra salud como la genética, nuestros estado psicológico y emocional.

¿Cuál es la clave de una buena alimentación?

Una buena alimentación debería estar basada en alimentos de origen vegetal mínimamente procesados, es decir lo más parecido a su estado original; con presencia diaria de frutas, verduras y hortalizas y, ocasional o mínima, de alimentos ricos en azúcares, harinas refinadas y grasas de mala calidad.

Frutas, verduras y legumbres no deben faltar en un dieta equilibrada y saludable.

Mucha gente apuesta por consumir productos lights por ser más beneficiosos para nuestra salud y engordar menos ¿Hasta qué punto es cierto esto? ¿Realmente son más saludables estos productos?

Light no quiere decir saludable, ni ligero, ni que engorde menos; light quiere decir que ese producto se le hizo como mínimo un 30% de reducción en el aporte calórico con respecto a la versión original del producto. No quiere decir que sea un producto saludable ni ligero, light es un reclamo comercial. Son versiones aligeradas de ciertos productos y no significa que por haberlos aligerados sean interesantes a nivel nutricional.

¿Cuáles son los principales errores que cometemos, de manera generalizada, a la hora de alimentarnos?

En general falta proporción vegetal en los platos, falta fruta como alimento para saciar el hambre entre horas y en los postres. Nos sobran alimentos azucarados en nuestro día a día. También hay mucha gestión emocional con la comida: comer con ansiedad o el calmar estados emocionales con ciertos tipos de alimentos en lugar de otras estrategias emocionales.

¿Cuáles son esos alimentos que no pueden faltar en una dieta sana y equilibrada?

Frutas, verduras y legumbres no deben faltar en un dieta equilibrada y saludable.

¿Por qué engordamos?

Aunque hay una predisposición genética, que no es la misma en todas las personas, es decir hay algunas que tienen más predisposición a engordar que otras. Además, los cambios de vida, con trabajos cada vez más sedentarios, usamos más medios de transporte y hacemos menos actividad física y el consumo en la última década de productos altamente procesados que están asequibles… Todo ello hace que al final nuestro aporte energético sea muy superior a nuestro gasto. A esto hay que sumarle el estrés que tiene su repercusión en una falta de descanso.

Ahora que se acercan las fiestas de Navidad, ¿cómo es posible cuidar la alimentación en esas fechas? ¿Algún consejo para aquellos que suelen cometer excesos navideños?

Lo primero es que en ningún momento nos venga a la cabeza la frase «ya después de navidad me pongo». Es una frase de la mentalidad dieta que nos lleva a un atracón para una restricción posterior. En lugar de eso, vamos a hablar de cuánta hambre tengo. Comer despacio, independientemente de que sea un dulce u otra comida navideña, y parar en el momento que nos sentimos saciados. También entender que los días de fiestas son días puntuales: de Nochebuena a Fin de Año hay una semana entera en la que podemos comer de manera corriente. Si nosotros tenemos una rutina saludable y se pierde de manera puntual, únicamente tenemos que volver a nuestra rutina cuando podamos.

¿Qué papel juegan las redes sociales en el ámbito de la alimentación? ¿Ayudan a concienciar?

Son útiles pero son un arma de doble filo. Son útiles pero a la vez pueden ser peligrosas dependiendo de quién venga el mensaje. No todas las personas que divulgan en el ámbito de la nutrición son dietistas, nutricionistas o personas con formación acreditada, y no significa que la información que se difunda esté basada en evidencias científicas. Muchas personas se atreven a hablar de alimentación por el hecho de que comen todos los días, cualquiera se puede convertir en experto en alimentación. Es difícil para el consumidor diferenciar el grano de la paja.

Se habla mucho ahora sobre el ayuno intermitente, ¿es una práctica aconsejable?

No se planteó como una dieta para perder peso, se empezó a estudiar y a relacionar con los efectos beneficiosos para la salud. Sí que es verdad que falta mucho por saber y los últimos metaanálisis no encuentran mayores beneficios al ayuno intermitente frente a una alimentación hipocalórica.Lo beneficioso para salud, a nivel de los parámetros de salud, está más relacionado con la reducción de una ingesta energética y no tanto con el número seguido de horas sin comer.

Y por otro lado, nos faltan evidencias científicas para ver cuánto puede influir el ayuno intermitente en personas con predisposición a tener un trastorno alimentario o que ya lo tienen.

¿Cuáles son los problemas nutricionales más frecuentes entre aquellos que te consultan?

Lo más habitual son personas con sobrepeso y obesidad, habitualmente personas que hicieron dietas a lo largo de su vida y se encuentran con más peso del que tenían cuando iniciaron la primera dieta. Estas personas ya se encuentran con una mala relación con la comida fruto de estas dietas. Ya comen con ansiedad y por otros motivos diferentes al hambre; además de que se tiene el pensamiento de que hay alimentos permitidos y prohibidos. También cada vez se ven más consultas de nutrición digestiva y de nutrición pediátrica.

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