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Las discotecas de Santiago empiezan a reabrir: Blaster y Facultad se suman a Ruta

Después de semanas en las que Ruta era la única discoteca abierta en Santiago, Blaster y Facultad se sumarán
Las discotecas Blaster y Facultad.
Quincemil
Las discotecas Blaster y Facultad.

Las colas para comprar una entrada para Ruta y las aglomeraciones en su exterior han sido una de las imágenes del inicio de curso en Santiago, dejando claro que la gente tenía ganas de volver a las discotecas. Sin embargo, hasta ahora casi todas estaban cerradas.

La situación va a cambiar este miércoles, cuando se sumarán otros dos locales que habían retrasado su reapertura: Blaster y Facultad -el antiguo Liberty-, que abrirán sus puertas adaptándose a los límites de horario y aforo y buscando poco a poco recuperar la normalidad.

"Llevamos 18 meses cerrados y ya no podemos esperar más, tenemos que trabajar porque los gastos se nos van acumulando", explica en una entrevista concedida a Quincemil Fernando Pazos, propietario de Facultad, quien ha apurado la reapertura esperando a una mejoría de la situación epidemiológica.

El exterior de la discoteca Facultad, en Alfredo Brañas.

Facultad, al igual que Blaster, tendrá que adaptarse a un horario muy distinto del habitual, anticipando la apertura del local para posteriormente cerrar a las 3:00 horas.

Ambos han optado por la misma fórmula para controlar el acceso: las entradas se reservan por correo electrónico con antelación y solo se puede acceder con el DNI. El público ha respondido y ya están agotadas para miércoles y jueves.

Nino Blanco, responsable del Blaster, destaca la buena acogida de la reapertura y el aluvión de mensajes que han recibido en su correo electrónico y en todas las redes sociales.

"La gente tiene ganas de fiesta: no es lo mismo ir a un bar a tomar unas copas que a un discoteca donde puedes bailar y escuchar música, cambia totalmente el entorno", explica.

Aglomeraciones

El responsable de Blaster, Nino Blanco.

Una de las principales preocupaciones pasa por las aglomeraciones en el exterior de los locales: ambos esperan que no se repitan en sus puertas las imágenes vistas en Ruta las últimas semanas, que atribuyen a la mucha demanda y la poca oferta.

"Ahora que abrimos más locales esperamos que estas aglomeraciones disminuyan en número: nosotros hacemos todo lo posible para reducirlas, para evitar problemas", explica Blanco.

Por su parte, Pazos detalla que se ha reunido con la Policía Local para abordar la situación y qué se puede hacer, aunque lamenta que ya están "siendo crucificados" antes incluso de haber abierto.

"Tenemos claro que lo de dentro lo vamos a tener controlado y hemos hablado con todo el mundo para gestionar lo de fuera, pero es difícil: todos los que somos de Santiago sabemos que los primeros meses del curso siempre existió ese problema, incluso con los aforos completos", prosigue.

El responsable de Facultad insiste en que su familia "vive de esto" y se lo toma "muy en serio", por lo que va "con mucha cautela" para garantizar que haya "una apertura sensata".

"Ahora, a principios del curso, sabes que hay mucho volumen de gente; después las cosas se normalizan, pero nosotros no podíamos esperar más para reabrir", concluye Pazos.

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