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Itzy Figueirido, la gallega tatuada por Black Alien: "Es un tío super normal"

Fue la única persona que pudo tatuarse con él en el estudio Calipso de Vigo y asegura que, a pesar de su imponente aspecto, le pareció "bastante tímido y cortadiño"
La viguesa Itzy Figueirido junto al tatuador Black Alien.
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La viguesa Itzy Figueirido junto al tatuador Black Alien.

En el momento en el que los estudios Calipso anunciaron que Black Alien estaría en Galicia, Itzy Figueirido no dudó en enviar un correo electrónico a la sede de México para conseguir una cita con el tatuador. "Llevo años siguiéndolo a través de redes sociales y documentales, incluso desde antes de que tuviera el cuerpo tan modificado", relata. Así que la decisión fue inmediata: "A lo loco".

Figueirido es peluquera y maquilladora en Vigo. A sus 38 años, también luce gran parte de su piel llena de tinta y no teme a lo que, a ojos de la sociedad, se considera "diferente". Hoy puede presumir de haber sido la única persona tatuada por Black Alien en la ciudad olívica durante su visita de este miércoles.

"Fue una experiencia muy guay", confiesa, "Black Alien tiene un trato súper cercano, lo noté bastante tímido y cortadiño". Ayer estuvo nada más y nada menos que tres horas en el estudio dejándose tatuar por él, por lo que pudo conocer de cerca a la persona real que hay detrás del personaje, Anthony Loffredo.

Según relata Itzy, la primera impresión ante el llamativo aspecto del tatuador no fue tan impactante como pensaba: "Antes de entrar me lo encontré bajando por Gran Vía y fue como cruzarme a un peatón sin más". Sin embargo, de cerca en el estudio, cuenta que sí es asombroso.

Cuando terminó la sesión —que comenzó en torno a las 16:30 horas—pudieron pasar de forma individual los fans y curiosos de Black Alien que esperaban en las puertas de Calipso.

"Había unas 300 personas haciendo cola", explica. Todos querían sacarse una foto con él o llevarse una firma. "Por la tarde entró gente a hacerse piercing que yo creo que ni querían solo para poder verlo", dice entre risas la peluquera.

Entre las miradas de admiración y curiosidad también hubo alguna que otra pregunta incómoda, como un chico que quiso saber el aspecto del pene de Black Alien. "Su cara fue un poema, le respondió que aquello era un secreto", cuenta Figueirido, quien critica que algunas personas actuaban como si el tatuador fuese una simple estatua y no un ser humano.

Un tatuaje en el empeine

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El tatuaje fue un diseño improvisado y creado en el momento por Black Alien inspirándose en el resto de dibujos que tenía Itzy Figueirido en la pierna. Así es su estilo de trabajo: no emplea plantillas y, como le explicó a la viguesa, "ve movimientos" y los tatúa.

El resultado es una pieza de tamaño medio situada en el empeine a todo color y combinada con trazos negros. Le costó unos 200 euros, pero según cuenta la peluquera, los trabajos de Black Alien suelen cobrarse por el doble de precio.

"El tatu me quedó guay y estuve hablando un poco con él sobre sus modificaciones corporales y las zonas de dolor. Me pareció un tío muy cercano y muy normal", resume Figueirido. No quiso despedirse de él sin regalarle una camiseta con el logo de su peluquería, que aceptó agradecido.

Por su voz al teléfono y por su sonrisa en las imágenes en el estudio, está claro que la tarde de ayer ya es un recuerdo imborrable para Itzy, tanto como su nuevo tatuaje.

El tour de Black Alien por Galicia, que lo ha llevado también a visitar la ciudad de A Coruña, termina este jueves en Lugo, donde ha estado tatuando desde media mañana.

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