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Fervenzas de Raxoi y Parafita: entre molinos y bosques de ribera en Valga (Pontevedra)

Una pasarela de madera sigue el curso del río Valga y nos sumerge entre frondosos valles de vegetación autóctona, pequeñas cascadas y molinos tradicionales restaurados
Entorno de la Fervenza de Raxoi, Valga.
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Entorno de la Fervenza de Raxoi, Valga.

Si hay algo que caracteriza al municipio de Valga es el amplio patrimonio natural, cultural y tradicional que rodea a este destino situado en la comarca de Caldas, al norte de la provincia de Pontevedra. A orillas del río Ulla, por toda la localidad se extienden numerosas rutas de senderismo que discurren entre molinos, cascadas y grandes valles.

Una de esas mágicas sendas se localiza en las proximidades de las Fervenzas de Raxoi y Parafita, un estrecho cañón por el que discurren con fuerza las aguas de los ríos Louro y Valga, dando lugar en ambos casos a constantes saltos de agua enmarcados entre frondosos bosques de ribera. Además, todo el entorno se encuentra acondicionado con pasarelas de madera que permiten a sus visitantes recorrer el enclave sin apenas dificultad, a excepción de algunos momentos puntuales en los que la crecida del río impide transitar las tarimas. 

Así es la senda fluvial entre Raxoi y Parafita

Senda fluvia del Raxoi y Parafita, Valga. Foto: Turismo de Galicia

Entre los lugares de Raxoi y Parafita, el curso del río marca el itinerario de esta bonita senda fluvial en la localidad valguesa. Se trata de una ruta de corta extensión y sin apenas dificultad, cuyo punto de inicio se encuentra en las proximidades de Raxoi, en la parroquia de San Miguel de Valga. Desde allí el sendero avanza a lo largo de poco más de un kilómetro (sin tener en cuenta la vuelta) entre frondosos bosques de ribera, donde prima la vegetación autóctona, hasta el tramo correspondiente a la Fervenza de Parafita, en la parroquia de Xanza. 

Al poco tiempo de emprender la caminata ya podremos observar los primeros molinos restaurados de esta ruta, una parte esencial de la cultura gallega, su paisaje y la etnografía que les rodea. Es justo en este punto dedicado a la molienda donde a su vez da comienzo la pasarela de madera que nos guiará en nuestro recorrido a orillas del río Valga (afluente del Ulla), que más adelante junta sus aguas con las del Rego dos Ferreiros. Es entonces cuando el raudal desciende de forma vertiginosa por el valle rocoso creando a su paso importantes saltos de agua, el más grande de cerca de seis metros, y pozas repletas de encanto en las cuales es posible darse un baño si el tiempo acompaña. 

Desde hace más de dos décadas, en el trazado entre Raxoi y Parafita se encuentran instalados y reformados varios molinos hidráulicos tradicionales, conectados entre sí gracias al sendero de tablas y los puentes que se sumergen en la naturaleza. Además, tanto las pasarelas como las barandillas y los bancos de madera fueron repuestos en el año 2021 por el Concello de Valga, por lo que es posible disfrutar con total seguridad de este enclave mágico y de enorme valor paisajístico en la comarca de Caldas. Y aunque cualquier época del año es buena para visitar este paraje, los meses más húmedos del año conforman el momento ideal para disfrutar de toda la belleza natural de esta senda fluvial en Valga.

Patrimonio histórico en Valga

Iglesia de Santa María de Xanza, Valga. Foto: Galipedia

Muy cerca del entorno de las cascasdas de Raxoi y Parafita se ubica la iglesia de Santa María de Xanza, construida en el siglo XI bajo el mandato del arzobispo Diego Gelmírez. A pesar de haber sufrido varias remodelaciones a lo largo del tiempo, el templo religioso todavía conserva su estructura original románica, caracterizada por tener una planta de nave única y ábside rectangular.

Entre los elementos más particulares de la iglesia destaca una pila bautismal de forma cuadrada, una imagen de la Virgen de piedra del románico tardío y un retablo en madera barroco, policromado del siglo XVIII. El campanario se encuentra separado de la capilla y para acceder a él es necesario ascender a través de unas escaleras de caracol. En su época la iglesia de Santa María de Xanza adquirió una gran importancia gracias a la Vía XIX, que a día de hoy forma parte del itinerario del Camino Portugués hacia Santiago de Compostela.  

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