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El futuro del Parque Acuático de Meis, el más grande de Galicia: ¿realidad o utopía?

En octubre podrían retomarse las obras que llevan paralizadas desde el verano de 2021, provocando graves deterioros y generando problemas a vecinos de la zona por los constantes movimientos de tierra cada vez que llueve
Obras del Parque del Agua de Meis.
YPGAL Constructora
Obras del Parque del Agua de Meis.

Aunque la idea había surgido ya en el año 2005, no fue hasta finales del 2019 que el ambicioso proyecto para dar una segunda vida en forma de aquapark a una antigua cantera abandonada de Penente, en el municipio de Meis, por fin parecía una realidad. Tras una primera demora, la puesta en marcha del mismo estaba prevista para el verano de 2020, pero llegó el coronavirus y su construcción se frenó en seco. Con una parcela de más de 70.000 metros cuadrados y una capacidad para albergar a unas 5.000 personas por jornada, el Parque Acuático de Meis ―también llamado O Parque da Auga― estaba destinado a convertirse en el mayor de toda Galicia e incluso del noroeste peninsular. Ni las instalaciones de Cerceda, en A Coruña, que alcanzan los 30.000 metros cuadrados; ni tampoco las de Amarante, en Portugal, que rondan los 44.000, se aproximan a las de este complejo del Salnés.

Piscinas de olas, saltos de agua, toboganes, espacios de restauración, zonas de juego en seco, parking… El proyecto del parque acuático de Meis contemplaba todas las variables para dinamizar el recinto más allá de la temporada estival y convertir el complejo en un referente y un impulso económico y turístico para la comarca do Salnés. La hoja de ruta inicial de Crepabe, empresa promotora del parque acuático, pretendía generar el menor impacto visual y medioambiental en el entorno, con atracciones integradas en el paisaje, tecnologías punteras y mecanismos que permitiesen alcanzar al parque una completa eficiencia energética y del agua. Sin embargo, la realidad a día de hoy es muy distinta: la de un complejo sumido en un estado de total abandono y de futuro incierto, con estructuras gravemente deterioradas, viales destrozados y otros serios problemas derivados a vecinos de la zona por los constantes movimientos de tierra en épocas de fuertes lluvias.

Presente y futuro del proyecto

Mapa del parque acuático de Meis. Foto: Concello de Meis

Después de meses de idas y venidas, de muchas incógnitas y pocas certezas, de silencios de la promotora y vecinos alzando la voz, las últimas noticias conocidas sobre el aquapark de Meis apuntan a una posible vuelta a las obras a finales del próximo mes de octubre. Al menos así se lo han trasladado desde la empresa que dirige el proyecto a la alcaldesa Marta Giráldez en una reunión telefónica mantenida este pasado mes de septiembre. Con todo, de incumplir los plazos estipulados, el concello baraja la posibilidad de ejecutar el aval de 100.000 euros, depositado en sus inicios por la promotora y tras haber realizado ya varios requerimientos, para cerrar la parcela y arreglar los caminos. 

Se trata de hecho de la última oportunidad que tiene la empresa para que el proyecto del parque acuático más grande de Galicia salga adelante. La decisión fue tomada hace sólo unas semanas en una asamblea entre la regidora local y los vecinos residentes de las zonas más afectadas de la parroquia de San Vicente de Nogueira para analizar la situación del parque y tratar los posibles escenarios. Dicha reunión tuvo lugar el pasado jueves 22 de septiembre y a ella asistieron más de medio centenar de personas, la mayoría partidarias de otorgar un último voto de confianza al proyecto y los empresarios. 

Así sería O Parque da Auga Natural de Meis

Diseño en 3D de los edificios principales del parque acuático de Meis. Foto: Dobledé Arquitectos

De hacerse finalmente realidad, el proyecto del parque acuático de Meis dispondrá de hasta seis zonas de agua diferentes que ofrecerán alternativas de ocio para todas las edades, así como dos acuíferos naturales y zonas verdes que atravesaran todo el parque. En función de los planos del complejo, dos de las zonas de agua se encontrarían ubicadas a la entrada del recinto y estarían destinadas a los más pequeños, con atracciones diseñadas específicamente para ellos y con las medidas de seguridad más avanzadas. La representación sobre el papel también refleja la creación de un área intermedia, con amplias zonas de esparcimiento, que enlazaría el espacio infantil con las atracciones para adultos, donde no faltarán los grandes descensos y multitoboganes con una altura de hasta 15 metros.

Por otra partes, dos puentes de madera conducirían hacia uno de los grandes reclamos del parque acuático: una piscina de olas de 2.000 metros cuadrados, es decir, del doble de dimensiones que su homónima de Cerceda. O Parque da Auga también contará con espacio de aquagym, varios tobóganes clásicos y estructuras con loopings (para bucles y giros), rampas de descenso o la tradicional pista de carreras con capacidad para hasta seis bañistas. Más allá de las estructuras de ocio acuático, el proyecto de instalación lúdica de Meis contempla la puesta a punto de una zona destinada a restaurante, cafetería, oficinas, vestuarios y áreas de juego en seco que permitirían dinamizar el uso del reciento entre los meses de abril y septiembre.

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