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La vivienda vacacional cuadriplica la oferta de alquiler de segundas residencias en Galicia

"Está cristalino que los propietarios de viviendas se están pasando en masa al sector vacacional y la actual inseguridad jurídica tiene mucho que ver", cuenta la Federación Galega de Empresas Inmobiliaria
Vista de parte del municipio de Oleiros
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Vista de parte del municipio de Oleiros

El sector de compraventa y alquiler tradicional de segundas residencias en Galicia se ha visto copado por el auge del alquiler vacacional. Así, según datos de la Federación Galega de Empresas Inmobiliaria (Fegein), se ha producido una reducción brutal del stock de viviendas residenciales en la comparativa de hace una década.

Esta disminución del catálogo de inmuebles, explica Fegein, no de debe a que se haya comercializado el stock tasado de hace una década de 10.500 segundas residencias. La razón se debe a que "sus propietarios las han vendido, arrendado como viviendas vacacionales o simplemente ha cambiado su situación económica y las han retirado del circuito de comercialización", explica el comunicado de la federación.

En concreto, Fegein estima que se han comercializado más de 6.500 viviendas de segundas residencias, se han derivado de su venta al circuito de comercialización en arrendamiento de viviendas vacacionales sobre 3.500 y las otras 500 viviendas se habrían retirado por cambio de coyuntura económica de sus propietarios.

"La rentabilidad y seguridad jurídica está en las viviendas vacacionales", explica Benito Iglesias, presidente de Fegein. "El comportamiento de la vivienda residencial en compraventa para su derivación al alquiler vacacional, es progresivo y con un flujo constante", añade.

14.500 viviendas residenciales en el alquiler vacacional

Así, la federación explica que el crecimiento de las viviendas vacacionales registradas como tales es sencillamente espectacular, y en estos momentos superan ya las 14.500 viviendas en toda la comunidad autónoma. Unas cifras que cuadriplican la oferta de vivienda tradicional en el circuito de comercialización en arrendamiento, el cual, no supera las 3.500 viviendas en alquiler en el circuito de vivienda habitual.

Fegein explica esta realidad por la inseguridad jurídica, la prohibición transitoria de repercusión del IPC en la renovación de contratos de alquiler, una ley de vivienda intervencionista, y el aviso de penalización a las viviendas vacías, o la limitación de precio. "Lo cual, sumado a una rentabilidad en la vivienda vacacional muy superior a la tradicional produce un auge de la vivienda turística como nunca antes se había visto"; asegura la federación. "Está cristalino que los propietarios de viviendas se están pasando en masa a la vivienda vacacional y la actual inseguridad jurídica tiene mucho que ver", añade.

Esta tendencia, además, también se explica por la rentabilidad. La federación cuenta que las rías Baixas y Altas aglutinan ya un 72% de reservas de viviendas vacacionales para julio y agosto a estas alturas del mes de mayo. Con precios de entre 1.000 euros la quincena y 1.800 euros el mes en el rango de precios más bajo, y el más alto se sitúa el 2.000 euros la quincena y 3.800 euros el mes completo.

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