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La Mapache Escuela enseña a coser a los coruñeses

Lúa y Zeltia Mosquera iniciaron junto a Hadrián Gómez este proyecto que ofrece cursos de fines de semana, pero también regulares en la cuesta de San Agustín
06:00 · 15/02/2020
Zeltia, Hadrián y Lúa son los fundadores de La Mapache Escuela
Quincemil
Zeltia, Hadrián y Lúa son los fundadores de La Mapache Escuela
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Aprender a hacer su propia ropa es uno de los deseos de muchos coruñeses que han encontrado en la Mapache Escuela la salida a su anhelo. El proyecto, que nació en Santiago en el 2017 y que llegó a A Coruña este enero, ofrece cursos de fines de semana, pero también continuos, para aprender a usar de forma rápida una máquina de coser.

Detrás del centro están las hermanas Zeltia y Lúa Mosquera, y Hadrían Gómez, que decidieron embarcarse en esta aventura tras comprobar que faltaba mano de obra para realizar prendas de moda. "Nosotras tenemos el atelier Nicanora y nos costaba mucho encontrar costureros para hacer confección a medida, entonces nos dimos cuenta de que no había gente formada. Además, coincidió con el momento en el que la gente empezó a concienciarse más sobre la sostenibilidad y decidimos montar la escuela", aclara Lúa.

La Mapache Escuela

Otro de los factores del triunfo de la iniciativa es la tendencia por el Do it yourself (DIY). "Realmente contamos con muchas ofertas de moda, pero al final acudimos a cadenas multinacionales y vestimos todos uniformados. La gente quiere huir de eso y aprender a hacer sus propias prendas es la mejor opción", recalcan desde La Mapache.

Uno de los objetivos de los cursos es enseñar a los alumnos a aprovechar al máximo los recursos disponibles. "Somos muy maniáticos con eso. Indicamos cómo aprovechar las telas, también somos muy ahorrativos con el gasto de papel e intentamos utilizar siempre todo varias veces. Buscar nuevos usos a los materiales", aclara Hadrián. Porque lejos de lo que muchos pueden pensar, ser sostenible no implica vestir todos los días con la misma ropa.

"El truco es reutilizar las prendas, darles una segunda o tercera vida para no generar residuos", aclaran. En ese sentido, algunos de sus alumnos ya están muy concienciados. "Una chica de Santiago se hizo un pichi con un pantalón de pana de su madre y un vaquero de su padre. Le quedó chulísimo", indican. Y si a los estudiantes les falta imaginación, para eso están ellos.

"Les aconsejamos sobre qué pueden hacer con los retales que nos traen. Si no sirven para confeccionar una prenda entera siempre se les puede dar uso para decorarlas", comenta Zeltia. Por supuesto, en el centro ofrecen formación y asesoramiento sobre los distintos tipos de telas y cortes.

Adornar cazadoras o bolsas es de hecho una de las cosas más demandadas por los que acuden a La Mapache Escuela. "Cuando llegan, la mayoría viene con una meta concreta como hacer una falda o aprender a hacer bordados, pero luego a medida que ven que es más fácil de lo que parece quieren hacer nuevas cosas", indican los creadores de un proyecto que engancha.

Los alumnos aprenden a coser desde cero en la Mapache Escuela

Porque según los chicos de La Mapache, utilizar una máquina de coser no es tan complicado como se piensa. "La gente llega cohibida, pero en 10 o 15 minutos ya la saben manejar. Hay que quitarse el miedo, es como concudir, hay que darle a un pedal y ya" bromean. Para ello, ofrecen cursos de fin de semana muy específicos. "Tenemos el de cómo hacer una tote bag en un día o cómo aprender a usar la máquina. Damos todos los materiales y lo que se confeccione, por supuesto, se lo queda el alumno", cuenta Lúa.

Una app propia para la reserva de clases

Una de las prendas más sencillas de hacer para un novato es una falda, "o una camisa en el caso de los chicos", matiza Hadrián. Después de eso, los alumnos se lanzan a hacer diseños más complejos. "Ofrecemos varios horarios para facilitar la conciliación laboral o con los estudios. Tenemos nuestra propia app en la que los estudiantes pueden anotarse hasta una hora de la clase y pueden variar el horario cada día", aclaran. Porque La Mapache cuenta con clases en turnos de dos horas por las mañanas, por las tardes y hasta por la noche. "Son de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Después los jueves tenemos uno de 20 a 22 horas, que está funcionando muy bien", aclaran.

Sobre los precios, estos varían en función del tipo de cursos. "Los intensivos de fin de semana son 10 euros la hora, los continuos depende de si es un turno o más. Un turno pueden ser 40 o 50 euros al mes, dos pasan a ser 80 o 100, y de tres a cinco a la semana unos 150 euros", comentan desde el centro. "También hay que pagar una matrícula, pero si por ejemplo una persona viene un mes y luego vuelve dentro de tres no tiene que volver a abonarla. Es vitalicia", aclaran.

La Mapache Escuela está en la cuesta de San Agustín

Igual de variado es el tipo de estudiantes que llegan a La Mapache Escuela. "Hay de todo, tenemos un rango amplísimo que va desde los 18 hasta los 80 años. Quizá la franja mayoritaria se sitúe entre los 25 y los 35", afirman los chicos de un centro de patronaje, diseño, corte y confección que debe su nombre a una historia familiar. "Nuestra madre nos hizo un disfraz de mapaches de pequeña y por eso decidimos bautizar así a la escuela", confirman las hermanas Mosquera.

Ahora que el Entroido está a la vuelta de la esquina, acudir a la cuesta de San Agustín número 2 para aprender a coser puede ser la mejor opción para sorprender con un atuendo único en una de las fiestas preferidas por los coruñeses. Eso sí, los que quieran embarcarse en el mundo de la moda deben tener claro que hacerlo es "un ejercicio de paciencia".

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