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Galicia apura las herencias en vida antes de la entrada en vigor de la nueva normativa

Desde enero del próximo año, los perceptores tributarán por el valor de la adquisición original si se realizara la venta de los bienes antes de que pasen cinco años del pacto sucesorio, salvo que se produjera antes de ese plazo el fallecimiento del transmisor
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A falta de pocos meses para que algunos de los beneficios fiscales propios de Galicia lleguen a su punto y final, son muchos los gallegos que apuran los trámites de sus herencias en vida o pactos de mejora en beneficio de sus descendientes.

Los cambios introducidos en la normativa fiscal de Galicia en 2016, que eliminó el impuesto de sucesiones hasta los 400.000 euros, unido a una sentencia del Tribunal Supremo que vetó que las herencias en vida tributaran para el transmitente como una donación a pesar de no haber 'mortis causa' disparó en la comunidad gallega la puesta en marcha de los pactos sucesorios a partir de ese ejercicio. No obstante, los cambios normativos anunciados por el Gobierno central a principios de este año han motivado un incremento del interés por la entrega de los bienes en vida a los futuros herederos.

"Muchas familias están preocupadas por los cambios normativos y estamos recibiendo muchas consultas para saber cómo afectará la nueva ley a las herencias en Galicia", explica Candela González Anllo, especialista en planificación fiscal hereditaria en Euriux Abogados.

Entre las novedades más destacadas del proyecto de ley, aprobado definitivamente en julio de este año, y que se enmarca dentro de la lucha contra el fraude fiscal del Gobierno de España, está el hecho que de si el mejorado o perceptor vende el bien heredado antes de que transcurran cinco años desde el pacto sucesorio el impuesto de la renta por las ganancias patrimoniales tendrá en cuenta el valor original del bien, y no el que este tuviera en el momento de la transmisión al heredero; salvo que se produzca antes de ese plazo el fallecimiento del transmisor.

"La nueva norma va a afectar a todos los contribuyentes, tanto a aquellos que pudieran utilizar este derecho como instrumento para no pagar impuestos como a aquellas personas que tengan una necesidad real de vender un bien heredado por el motivo que sea. El pacto sucesorio está regulado en la Ley de Derecho Civil de Galicia y esta reforma merma y limita nuestra libertad para formalizar las herencias en vida como lo que son: herencias", apunta la abogada Candela González Anllo.

Un 225% más

Desde que en 2016 se unieron los factores antes comentados, el incremento de la eliminación del impuesto de sucesiones por parentesco hasta 400.000 y el toque de atención del Tribunal Supremo a Hacienda del Estado por hacer tributar a los trasmisores como donación en los pactos sucesorios (las donaciones tributan para el donante como una venta), las herencias en vida vivieron en la comunidad gallega un récord histórico que ha mantenido su tendencia al alza.

Según los datos recogidos por el Colegio Notarial de Galicia, las herencias en vida se incrementaron en 2016 con respecto al año anterior un 108%, pasando de 7.345 trámites a 15.295. Además, reflejo del enorme interés que suscita entre los gallegos esta posibilidad que ofrece la ley en la comunidad (y con la que cuentan en otras comunidades como, por ejemplo, Baleares) la tendencia ha continuado al alza, aunque a un ritmo menor, desde ese momento.

Así, los datos demuestran que a pesar de los meses de confinamiento de 2020, en los que la actividad notarial se limitó a los asuntos urgentes, se incrementaron considerablemente los pactos sucesorios, posiblemente ante el temor a que se anularan las exenciones fiscales que los hacían más atractivos. Si se compara el pasado ejercicio con el 2015, el aumento de las herencias en vida alcanza el 225,6%, hasta las 23.918 operaciones en toda Galicia, siendo las provincias de A Coruña y Pontevedra las más activas con 8.720 y 8.376 trámites respectivamente.

Este mantenimiento del ritmo de pactos el año de la pandemia se debió, probablemente, al incremento del importe exento de pagar impuesto de sucesiones en Galicia, que se elevó hasta el millón de euros en enero de 2020.

La Xunta, contra la nueva norma

Desde que se conoció el proyecto de ley del Gobierno central que elimina algunos de los beneficios fiscales propios de la comunidad gallega y su legislación, la Xunta de Galicia ha manifestado su rechazo por considerar que "vulnera los principios de igualdad y neutralidad del sistema tributario en comparación con las herencias por fallecimiento".

En los últimos meses, el ejecutivo gallego ha señalado que está dispuesto a presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional de no lograr un acuerdo para que se eliminen las cargas fiscales en el caso de que el preceptor venda antes de que pasen cinco años desde el pacto sucesorio. "Perjudicará a los ciudadanos que se benefician de las transmisiones en vida por la necesidad de contar con un apoyo patrimonial al recibir en anticipo los bienes que le corresponden en herencia y poder disponer así de liquidez para formar una familia o emprender una actividad profesional", advirtió la Xunta.

El pasado 29 de septiembre, sin embargo, el gobierno presidido por Alberto Núñez Feijóo recibió respuesta del Ministerio de Política Territorial accediendo a iniciar negociaciones para resolver las discrepancias manifestadas en torno a este asunto. La vía judicial será el siguiente paso si el gobierno autonómico no logra enmendar los beneficios fiscales que los gallegos perderán con la nueva norma.

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