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Un proyecto gallego propone la restauración integral del bosque del río Barcés, en A Coruña

La iniciativa 'Bosque de ribeira do río Barcés, un proxecto de futuro' comenzó en 2021 con la financiación de la Cátedra Hijos de Rivera-UDC de Desenvolvemento Sustentable y el pasado 2 de diciembre se presentaron los resultados de su estado ecológico
Imagen del Río Bercés.
Hijos de Rivera
Imagen del Río Bercés.

El proyecto Bosque de ribeira do río Barcés, un proxecto de futuro propone un plan de restauración integral para mejorar su estructura y naturalidad, así como para garantizar la conectividad del hábitat. Así lo recogen los resultados de la segunda fase de esta iniciativa que arrancó en 2021, presentados el pasado 2 de diciembre en la Facultade de Ciencias de la Universidade da Coruña (UDC).

La primera fase de estudio recoge el estado de conservación de este bosque de A Coruña y analizó los posibles problemas ambientales que tienen solución, mientras que la segunda efectuó una evaluación de su estado ecológico. El proyecto ha sido financiado por la Cátedra Hijos de Rivera-UDC de Desenvolvemento Sustentable, está coordinado por la Reserva da Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo y desarrollado por un equipo de la UDC dirigido por María José Servia y Jaime Fagúndez.

Los bosques de ribeira como el de Barcés son formaciones naturales que actúan como elemento protector y regulador para muchas especies sensibles y procesos ecológicos. Estos espacios proporcionan servicios ecosistémicos esenciales como servir de filtro de contaminantes o regular la calidad del agua, limitando el calentamiento, al mismo tiempo que suponen un gran valor paisajístico, recreativo y cultural.

¿En qué consistió la segunda fase del proyecto?

La segunda fase del proyecto continuó el trabajo de prospección realizado en la primera. Los investigadores crearon un protocolo de recogida de datos observando el estado del río según su estructura, naturalidad y continuidad. El protocolo se aplicó de forma sistemática en todo el río, dividido en 12 tramos y 35 subtramos definidos por variaciones en los usos dominantes y el paisaje, ampliando el área de estudio a los embalses de Meirama y Abegondo-Cecebre.

Los investigadores encontraron diferentes problemas asociados a la pérdida de naturalidad debido a la presencia de especies invasoras en el 85,7% de los tramos y por presión de especies forestales en un 74,2%. La Tradescantia fluminensis es la especie invasora más común, localizada en 14 de los 35 subtramos, seguida por la falsa acacia (Robinia pseudocacia) que fue catalogada en siete.

Las discontinuidades como carreteras impactan en el 37,1% de la continuidad del bosque, mientras que los gasoductos y las líneas de alta y media tensión alcanzan el 40%. La pérdida de estructura horizontal del bosque se observó en un 57,1% y la longitudinal, en un 28,5%. Otros impactos indirectos provienen de cambios en la dinámica del río, como las canalizaciones o las barreras, así como la presencia de residuos.

¿Qué medidas se podrían tomar para recuperar el bosque?

El estudio propone medidas de restauración y mejora de calidad del bosque de ribeira en los tramos, siempre priorizando la mejora de la conectividad y limitando las vías de entrada para especies invasoras. Las actuaciones de restauración pasiva, señala la cátedra, limitan las presiones externas y favorecen la regeneración natural del espacio.

La limitación del uso forestal y de presión agrícola"son prioritarios". El estudio señala que también es fundamental mejorar la conectividad eliminando los espacios sin cobertura arbórea por infraestructura, mientras que en otros casos se requiere la restauración activa mediante el refuerzo de cobertura arbórea.

Otras de las medidas propuestas son aumentar la cobertura de bosque favoreciendo la segunda línea en tramos de una y formando zonas núcleo mediante la restauración del bosque en los meandros del río, un patrón de nodos y conectores que favorece la conectividad.

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