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La Casa do Cabido: Una maravilla barroca en la Praza das Praterías de Santiago de Compostela

La Casa do Cabido es uno de los edificios más emblemáticos de Santiago de Compostela. Construida entre 1754 y 1758, fue concebida con el único fin de completar estéticamente la Praza das Praterías
La Casa do Cabido, en la Praza das Praterías.
Santiago Turismo
La Casa do Cabido, en la Praza das Praterías.

La Casa do Cabido es uno de los edificios más emblemáticos de Santiago de Compostela: situada en la Praza das Praterías, su espectacular fachada barroca es el cierre perfecto para una plaza enmarcada por la Catedral de Santiago y el actual Museo de las Peregrinaciones.

Lo más particular de este edificio es que fue concebido, precisamente, para complementar la estética de la plaza, que hasta su construcción estaba cerrada en su extremo sur por tres viviendas.

Origen

La fachada de la Casa do Cabido antes y después de su restauración en 2011 (Cedida).

La Casa do Cabido debe su nombre a que fue concebida por el Cabildo Catedralicio, que alrededor de 1750 tomó la decisión de cerrar la Praza das Praterías con un edificio que estéticamente completase la escenografía de la zona.

En el actual emplazamiento de la Casa do Cabido había tres viviendas que, además, se internaban más en la plaza que el nuevo edificio, lo que dificultaba el giro de los carros que circulaban procedentes de la Rúa do Vilar. Así, el cabildo adquirió y demolió dos de las tres viviendas -las que daban al centro de la plaza-, dejando fuera del proyecto una tercera, situada en el número uno de la Rúa da Raíña.

Aunque la idea original era que el arquitecto fuese Fernando de Casas Novoa, responsable de la Fachada do Obradoiro de la catedral, su muerte en 1750 llevó a encargar su diseño a uno de sus discípulos, Clemente Fernández Sarela.

La fachada de la Casa do Cabido (Santiago Turismo).

El arquitecto tuvo muy clara su intención desde el primer momento: permitir la mayor amplitud posible de la plaza, incluso a expensas del espacio en el interior el inmueble. De este modo, la planta baja de la Casa do Cabido es más bien sobria para evitar internarse en la plaza, mientras que toda la ornamentación se empieza a ver a partir de la primera planta.

La vivienda que no fue demolida, en el número uno de la Rúa da Raíña, queda envuelta también con la fachada, lo que cierra del todo la plaza. La intención era que la fachada tuviese una estética impoluta de cara a Praterías, por lo que el hecho de que el edificio no fuese funcional -su anchura total era de 2,70 metros- no era relevante para el arquitecto.

La Casa do Cabido, que se construyó entre 1754 y 1758 fue utilizada como vivienda y propiedad de la Iglesia hasta la desamortización de Madoz, en 1855. La planta baja, por su parte, contaba con cuatro espacios -que aún se pueden ver a día de hoy- para que los plateros vendiesen sus productos.

Restauración

El interior de la Casa do Cabido antes y después de su restauración en 2011 (Cedida).

Tras siglos cambiando de propietarios, el Consorcio de Santiago se hizo con la Casa do Cabido en 2008 y empezó a proyectar una necesaria restauración tanto de su fachada como de los espacios interiores. De hecho, la rehabilitación de ambas partes fue prácticamente independiente: mientras que la fachada se sometió a una restauración arqueológica al uso, en el interior se dio una remodelación total.

Así, el edificio de la Rúa da Raíña pasaría a albergar el ascensor y los aseos, dejando más espacio en la parte que da a Praterías. La reapertura de la Casa do Cabido se produjo el 9 de enero de 2012 y desde entonces forma parte de la red de museos de Santiago de Compostela.

El edificio también ha tenido su repercusión en el mundo del arte: es uno de los múltiples escenarios compostelanos de la película El lápiz del carpintero, basada en la novela O lapis do carpinteiro de Manuel Rivas, y también inspiró el cuento Mi hermana Antonia de Valle-Inclán.

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