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Historias de la Historia

El nigromante que invocaba a los muertos y acabó siendo abad en Ourense

La historia de cómo un hombre dio un giro de 180 grados a su vida y terminó siendo el abad del Monasterio de Oseira, en Ourense

Uno de los mayores y más famosos nigromantes de la historia fue un hombre adelantado a su tiempo allá por el siglo XIII, el británico Roger Bacon, defensor del método científico siglos antes de la aparición de grandes figuras como Leonardo Da Vinci, Copérnico, Galileo Galilei o Kepler. Bacon proponía que el conocimiento de la naturaleza basado en experimentos tendría un gran valor para confirmar la fe cristiana, ayudando tanto a la Iglesia como a las Universidades. Sin embargo, sus ideas le llevarían finalmente a ser acusado de brujería, acabar encarcelado y a ser olvidado. Bacon tan solo era recordado como el legendario nigromante que creó una cabeza mágica de bronce capaz de responder a todas las preguntas que se le hacían. Mientras tanto por aquella época Galicia ya contaba con su propio nigromante, que llegó a ser el legendario responsable de uno de los mayores monasterios de Ourense y de la sede de la Orden Cisterciense: Don Lorenzo de Oseira.

Estatua de Roger Bacon en el Museo de Historia Natural de Oxford. https://es.wikipedia.org

Se llama nigromancia a una rama de la magia negra que se dedica al vaticinio del futuro mediante la invocación de espíritus. Se trata de una práctica muy antigua en las tradiciones sobrenaturales de muchas culturas y se ejerce aún en la actualidad. En la ficción los nigromantes suelen ser personajes que poseen un profundo conocimiento de la magia negra, lo que les permite controlar a los muertos vivientes, comunicarse con los espíritus y animar sus cadáveres para servirles.

Invocación de los muertos en un cementerio. https://wellcomecollection.org

Otro de los más famosos nigromantes de la historia se lo debemos a J.R.R. Tolkien, que en su obra “El Hobbit” lo menciona como un habitante de los límites del Bosque Negro, el cual sería expulsado por el Concilio Blanco, los seres más poderosos de la Tierra Media, y que acabaría escapando a Mordor para reconstruir la fortaleza de Barad-dûr en donde se convertiría, nada más y nada menos, que en el Señor Oscuro Sauron.

El nigromante Sauron en “El Hobbit”. https://azazelx.com/ 

Nuestro protagonista no es tan famoso, posiblemente nunca lo fue, y probablemente nunca lo será, pero su legendaria historia merece ser contada, a pesar de las pocas fuentes disponibles para su estudio.

Se cree que Lorenzo de Oseira nació en Toledo a lo largo del siglo XII. En aquella época Toledo era un lugar único para los interesados en asuntos mágicos, y se le consideraba la mayor sede de las ciencias ocultas no solo de España o Europa, sino de todo el mundo conocido gracias a su famosa Escuela de nigromancia, aunque se cree que tal escuela realmente no existió como tal, sino que fue una idea que se fue arraigando a partir de los miles de textos sobre magia negra que los traductores y copistas medievales encontraron reunidos en una misma ciudad en ese momento de la historia y durante los Siglos posteriores. Tal cantidad de “extraños” textos acabaría llevando al imaginario popular la idea de toda una ciudad de nigromantes.

La ciudad de Toledo

Según cuenta la leyenda Lorenzo era un joven que disfrutaba con su afición: la nigromancia, que practicaba junto a uno de sus mejores amigos en profundas y frías cámaras de piedra tratando de invocar a los espíritus para adivinar el futuro e, incluso, traerlos de nuevo al mundo de los vivos.

Foto de David Utrilla en LeyendasdeToledo.com

Pero un día su amigo cayó enfermo, gravemente enfermo, y viendo que su vida llegaba a su fin renegó de sus vicios y acciones como nigromante. Sabía que no iba a ir al cielo, por lo que rezó y rezó pidiendo perdón por sus pecados. Antes de fallecer Lorenzo le hizo prometer que volvería a visitarle para contarle lo que había al final de túnel.

Foto de David Utrilla en LeyendasdeToledo.com

Lorenzo se quedó solo y angustiado, ya no le interesaba la nigromancia, y se vio a si mismo al borde del precipicio. Por ello oró durante 20 días por su alma y la de su amigo, hasta que un día, sentado en un banco de una iglesia frente a una imagen de la Virgen, el muerto cumplió su promesa.

Escuchó un gemido, empezó a temblar de frío, otro gemido, la talla de la Virgen cayó al suelo y súbitamente la figura del aparecido surgió frente a él. Una figura pálida, descompuesta y atada de pies y manos por cadenas incandescentes, que le pidió que extendiera su mano hacia él. El espectro entonces dejó caer una gota de sudor sobre la palma de Lorenzo, que sufrió un intenso dolor. Justo en ese momento escuchó gritos, surgió un horrible olor a carroña y azufre, y le invadió una inmensa sensación de soledad.

Fue entonces cuando el espectro le dijo: “Lo que tú has sentido durante un instante yo lo sufro por toda la eternidad, por culpa de aquel arte diabólico que estudiamos, la nigromancia. Sirve a Dios para expiar tus pecados. Únete a la Orden del Císter y salvarás tu alma”. Y así como llegó, desapareció.

San Bernardo de Claraval, considerado uno de los fundadores del Císter. https://es.wikipedia.org

Desengañado del mundo y asustado, huyó a refugiarse en la soledad, a más de 600 kilómetros de su ciudad natal, en un monasterio distante, oculto entre montañas y de difícil acceso en aquellos tiempos, el Monasterio de Santa María la Real de Oseira, situado en el Municipio de San Cristóbal de Cea, en la provincia de Ourense. Tras ordenarse como monje en el año 1193, es nombrado abad del Monasterio, cargo que ocuparía desde 1205 hasta 1223, convirtiéndose en uno de los más grandes y legendarios abades de la Orden, gracias a todo lo que consiguió de la corte del rey Alfonso IX de León para el monasterio. 

Monasterio de Oseira, San Cristóbal de Cea, Ourense

Y su leyenda se hizo más grande a partir del año 1223 cuando es elegido, por encima de decenas de candidatos de toda Europa, como abad de la sede de la Orden del Císter, la Abadía de Claraval, siendo el único español en la historia en haber alcanzado este hito. Para conseguir llegar a este puesto, la sabiduría y las dotes de Lorenzo tendrían que haber sido extraordinarias. 

Abadía de Claraval

Finalmente, tras dos años y medio al frente de Claraval decide renunciar. Su cuerpo desgastado pedía descanso, y volvió a su casa, Oseira, donde permaneció hasta el fin de sus días. Por desgracias se desconoce la fecha exacta de su muerte y dónde está sepultado.

Monasterio de Oseira

Así fue como una gota de sudor que le mostró el infierno, convirtió a un nigromante de Toledo en una leyenda reverenciada y recordada por papas, reyes y nobles de todo el mundo conocido. Y así fue como Don Lorenzo, en otro tiempo Abad de Oseira y Claraval, pasó de nigromante a santo. 

Monasterio de Oseira

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Iván Fernández Amil. Top Inspira LinkedIn. Storyteller. Jefe de Compras.

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Referencias:

  • es.wikipedia.org
  • galiciaencantada.com
  • vgomez.blogia.com
  • laregion.es
  • misteriosyleyendasdegaliciayasturias.wordpress.com
  • dbe.rah.es
  • mosteirodeoseira.org
  • monestirs.cat
  • realacademiatoledo.es
  • rutasdetoledo.es
  • leyendasdetoledo.com
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