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The Miscake: Una tarta para "celebrar" errores del pastelero Escribà se vende en A Coruña

Este dulce ayuda a arreglar "la maraña existencial", tiene su propio ritual y está elaborado a base de pastel de bizcocho, mousse de chocolate, un cremoso corazón de fruta de la pasión y cobertura de chocolate negro
La Miscake que se vende en A Coruña.
La Miscake que se vende en A Coruña.
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The Miscake es "una tarta para celebrar dramas y errores" creada por el prestigioso pastelero catalán Christian Escribá y el creativo y fundador del Museo de Ideas e Inventos de Barcelona, Pep Torres, con el objetivo de que este dulce "ayude a reírse de las meteduras de pata (propias o ajenas) y a pasar página", algo que consideran necesario sobre todo en época de pandemia. Esta exquisita y exclusiva elaboración solo está disponible en tres ciudades españolas de momento y una de ellas es A Coruña, de la mano del obrador de la pastelera Adriana Cabot en Arteixo. Las otras son Girona, donde se encuentra la pastelería Rocambolesc del chef Jordi Roca y las populares pastelerías Mallorca de Madrid, aparte de que la Miscake estará pronto disponible en México o Sudáfrica.

Según sus creadores, esta tarta que combina mistake (error en inglés) y cake (tarta en inglés), "viene con un hilo dorado que conjura y extirpa los malos rollos y que está elaborado a base de chocolate al 70 %". Además, este dulce "premia el aguante en esta realidad complicada" con un rico pastel de bizcocho, mousse de chocolate, un cremoso corazón de fruta de la pasión y cobertura de chocolate negro. De momento, esta delicia solo está disponible online a través de la web oficial y se elabora en un único establecimiento de cada ciudad del mundo donde está a la venta.

Ritual específico "para sobrellevar las grandes tragedias"

La Miscake que se vende en el obrador coruñés de Adriana Cabot, una profesional reconocida en la ciudad y a nivel gallego por la elaboración de tartas decoradas con números o letras en miniatura y pastelería hecha a medida, tiene incluso su propio ritual. Primero, se aconseja introducir unos palillos en el pastel mientras cada comensal explica su "desgracia", a la vez que se leerá un conjuro para que el problema desaparezca: "Cuando esta tarta sea comida, todo el drama desaparecerá, porque ningún drama en esta vida una sola lágrima derramará".

La pastelera Adriana Cabot. Fuente: Raúl Vázquez Moreira

A continuación es aconsejable extraer con cuidado el hilo dorado que corona la tarta y que simboliza "nuestra propia maraña existencial", según Escribà y Torres. El tamaño normal (cuatro raciones por 25 euros) "ayuda a sobrellevar las grandes tragedias", pero también hay una versión para "minimiserias" (dos raciones por 9 euros).

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