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Solo el 20% de las empresas gallegas cuentan con un plan de igualdad

Igualdad laboral en tiempos de la COVID-19: una necesidad
Intervención de Pablo Rodríguez González, CEO de HACK A BOSS, durante el evento del CEC.
Intervención de Pablo Rodríguez González, CEO de HACK A BOSS, durante el evento del CEC.
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En las circunstancias en las que nos encontramos ahora mismo cobra, si cabe, aún mayor importancia hablar y analizar la situación de igualdad dentro de las empresas gallegas. Estamos en un periodo de crisis sanitaria con unas características determinadas que pueden jugar en contra de muchos de los logros conseguidos hasta el momento en materia de igualdad y esto puede llegar a suponer un retroceso.

Con la aparición de la COVID-19 y la implantación del teletrabajo - cuando todavía no están delimitadas las directrices de instauración de esta modalidad de trabajo al completo - corremos el riesgo de caer en nuestra propia trampa. Muchas mujeres vuelven y volverán al hogar y, por ello, debemos prestar mucha atención para que el teletrabajo no acreciente los lastres con los que llevan años cargando como los cuidados de hijos, mayores y dependientes.

A pesar de que términos como segregación vertical, segregación horizontal, brecha salarial o reducción de jornada ya formen parte del día a día de todas las trabajadoras y trabajadores no debemos habituarnos ni conformarnos con estos conceptos.

Según datos aportados por el director de la Fundación Matrix, Javier Montalvo, en el encuentro "La igualdad, un activo en la empresa" celebrado el pasado 28 de octubre, sobre el informe Ardán de la Zona Franca de Vigo dictaminan que solo el 20% de las empresas gallegas cuentan oficialmente con un plan de igualdad para actuar contra la discriminación y el acoso laboral, sexual y por razón de sexo. El estudio manifiesta una clara necesidad de implantar políticas que apoyen la igualdad y también una necesidad de conseguir el equilibrio en las cuatro provincias gallegas, puesto que se detectan diferencias en este tipo de labores siendo Pontevedra y Ourense las dos provincias más puestas al día en materia de igualdad laboral y, A Coruña y Lugo, las que menos.

María de Los Ángeles García Pérez, presidenta de AXEGEN; Javier Montalvo, director de la Fundación Matrix; y Lucía Rial, responsable del Gabinete de Igualdad del CEC.

Con casos como el Ibex-35 en España, que cuenta tan solo un 25% de mujeres en cargos de alta dirección en su plantilla, debemos darnos cuenta de que las grandes empresas no tienen por qué marcar la tendencia general ni ser el ejemplo. Todas las personas debemos trabajar juntas hacia un mismo objetivo independientemente de lo que estén haciendo las demás. Al fin y al cabo es un deber moral implantar la igualdad en el ámbito laboral.

Y, precisamente, partiendo de la base de que "la igualdad es un principio universal de Naciones Unidas, un principio básico y un objetivo de la Unión Europea" como afirmaba la presidenta de AXEGEN (Asociación Galega de Auditoría Sociolaboral de Xénero), María de Los Ángeles García Pérez, son necesarias medidas que ayuden a extender las buenas políticas en igualdad en el sector empresarial.

Continuando con el legado del Tratado de Roma y el Tratado de Ámsterdam que tenían como objetivo integrar las políticas de igualdad en todos los Estados miembros, en el año 2007 se implantó la ley orgánica '3/2007 para la igualdad efectiva de hombres y mujeres', que ya exigía priorizar el principio de igualdad a nivel empresarial. Desde 2007, hemos recorrido un largo camino de hitos conseguidos, sin embargo aún queda mucho por hacer en las empresas y también a nivel social.

Es por esto que hay una serie de normas novedosas que vienen de la mano del 'Real Decreto-ley 6/2019 de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación', mediante el que se pretende llevar a las empresas de menor volumen el principio de igualdad. De esta forma, la ley requerirá que en el año 2022 todas las empresas de más 50 empleados cuenten con un plan de igualdad.

En este sentido, hay ciertos sectores aventajados como son el sector agroalimentario y el sector tecnológico. Este último, que se caracterizaba por arrastrar un lastre importante teniendo en cuenta que, hace aproximadamente 20 años, en una clase universitaria relacionada con las tics había una única mujer de media, está viviendo mejoras. La presencia de mujeres en las clases ha aumentado de un 20 a un 30 por ciento. Estas cifras, no obstante, continúan dejando claro que queda mucho por hacer.

Sin embargo, el balón no está únicamente sobre el tejado del sector empresarial. Analizando la situación desde una perspectiva más global, es relevante tener en cuenta que si queremos más presencia de mujeres en carreras universitarias o grados de formación profesional relacionados con las materias STEAM, debemos intervenir desde que estas niñas y niños están en el colegio. Nuestro cometido es abrirles todas las puertas disponibles para que exploren y no permitir que ciertas profesiones se entiendan o clasifiquen como trabajo para hombres o mujeres.

Pablo Rodríguez, CEO de HACK A BOSS, apuntaba durante el evento que "como padres y madres tenemos la responsabilidad de exponer todas las posibilidades que tienen" y "proveer una información adecuada para que niños y niñas; quieran ser, lo que quieran ser, puedan acercarse a la tecnología".

De un tiempo a esta parte, hemos visto que la evolución del sector tecnológico se ha disparado. Cada vez se innova más rápido, surgen nuevas tecnologías y cuesta encontrar talento femenino capaz de ajustarse a los perfiles requeridos. Está en nuestra mano acercar a niñas y niños las ciencias, las matemáticas, la informática o la ingeniería para que esta situación no persista o se incremente en los próximos años. Siempre prevalecerá la decisión de cada una de ellas y ellos el apostar por un camino profesional tecnológico, artístico, social o humanístico, pero también es nuestra decisión no ponerles barreras que más tarde tengan que derribar.

Si ya hemos recorrido un importante camino a lo largo de la historia, continuemos luchando por las que vienen y por las que antes lo hicieron por nosotras. Al fin y al cabo, la igualdad es rentable, es un principio moral que nos beneficia a todas, personas y empresas.

Verónica Rey Souto
Marketing & communication WARRIOR en HACK A BOSS
https://www.linkedin.com/in/veronica-rey-souto/

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