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Seis años de prisión por abusar sexualmente de la nieta de su pareja en Santiago

El hombre abusó sexualmente de la nieta de su pareja en repetidas ocasiones entre 2009 y 2011. La menor denunció los hechos en 2018, cuando ya tenía 15 años: dos años antes se lo había contado a su abuela, pero no la creyó

La sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, ha condenado este jueves a seis años de prisión a un hombre por abusar sexualmente de la nieta de su pareja en diferentes ocasiones entre 2009 y 2011, periodo en el que convivía con ellas en su domicilio en un municipio de la comarca de Santiago.

Esta situación se produjo cuando la menor tenía entre siete y ocho años. La denuncia se puso en 2018, cuando tenía 15 años y le relató los hechos a su madre: dos años antes se lo había dicho a su abuela, pero esta no la creyó.

El hombre ha sido hallado culpable de un delito de abuso sexual y condenado a seis años de prisión, ocho de libertad vigilada y a la prohibición de comunicarse o acercarse a la víctima por diez años. También deberá indemnizarla con 12.000 euros.

Los hechos

Los hechos se produjeron a partir de 2009, cuando el culpable convivía con su pareja y la nieta de esta en un domicilio del área de Santiago, aunque también se sucedieron diferentes episodios en otra vivienda en Vigo.

Así, valiéndose de su cercanía con la menor y aprovechando momentos en los que no había testigos -jugando al escondite o mientras su abuela estaba en la ducha-, el hombre le daba "besos en la boca con lengua", le hacía cosquillas y "le tocaba la zona vaginal".

En otras ocasiones en las que todos dormían juntos en una cama el culpable también habría "restregado su pene contra la vagina de la menor" y en una ocasión llegó a pedirle que lo masturbase.

El hombre le pidió que no contase a nadie estos hechos, porque "eran un secreto". La menor incluso recogió en el diario que tenía por aquel entonces que "le hacía cosas", pero no fue capaz de denunciar los hechos hasta los trece años, cuando se los relató a su abuela -que ya no tenía ninguna relación con el culpable- y esta no la creyó.

En 2018, ya con 15 años, la menor le relató lo sucedido a su madre, que estaba fuera de España. Regresó inmediatamente e interpusieron la denuncia que ha dado lugar a esta condena.

Los testimonios de sus médicos y psicólogos y el informe pericial del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) dieron validez a las palabras de la denunciante, cuya afectación psicológica "antes y ahora" quedó constatada.

La Fiscalía había pedido inicialmente una pena de once años por un delito de abusos sexuales con penetración, pero al no haberse producido esta circunstancia -pese a que el culpable lo habría intentado- la pena ha sido mucho menor.

Así, al condenado se le ha impuesto la pena máxima por un delito de abuso sexual sin penetración -seis años-, habida cuenta de que los hechos se prolongaron en el tiempo, de la edad de la menor y de su convivencia con ella.

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