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La Casita Vegg&Beer: el único local de Ferrol que ofrece una carta 100% vegana

La cervecería, ubicada en el barrio de Canido, aúna la filosofía sostenible con el apoyo a la cultura y los productos locales
Rebeca y Óscar, propietarios de La Casita Vegg&Beer.
REBECA CORDOBÉS
Rebeca y Óscar, propietarios de La Casita Vegg&Beer.
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¿Se puede unir cerveza artesanal con comida vegana y cultura local en un mismo espacio? La respuesta es sí. Y la prueba es La Casita Vegg&Beer. Una cervecería situada en el corazón del barrio más alternativo de Ferrol: Canido. A juego con el entorno, la propuesta de los propietarios del bar, Rebeca y Óscar, se puede definir como diferente. Comenzando por ser el único establecimiento de la ciudad que ofrece una carta 100% veggie. Pero esta es solo una de las muestras de su filosofía: la sostenibilidad y la apuesta por lo local.

La Casita nació como un bar con pinchos, cuenta Rebeca. Ella y su marido, Óscar, llegaron desde la zona de Ponferrada y Bembibre hace unos cinco años. Los dos tenían trabajo, pero un día decidieron "atarse la manta a la cabeza" y abrir un local de hostelería. El nacimiento de su hijo y la necesidad de conciliar en una ciudad donde no tienen familia fue el catalizador. "Al principio estaba Óscar solo, yo seguía en mi trabajo, pero luego decidimos que teníamos que estar los dos", cuenta Rebeca.

La Casita Vegg&Beer abrió sus puertas en octubre de 2019. "Fuimos unos visionarios", bromea Rebeca. La pandemia marcó el inicio de su aventura y reconoce que es ahora cuando empiezan a ver "los brotes verdes". Durante este año y medio de recorrido, han cambiado la ubicación del local. Comenzaron en la zona vieja del barrio de Esteiro. "Era un sitio muy escondido, con poca afluencia. Teníamos que buscar una solución. Surgió esta oportunidad y nos vinimos a Canido. Además vivimos aquí, el niño va al colegio aquí, nos encanta el barrio... Creemos que es donde tenemos que estar", cuenta.

Exterior de La Casita Vegg&Beer, en el barrio ferrolano de Canido.

Cerveza artesana y pinchos veganos

Ahora La Casita es más que un bar con pinchos, es Vegg&Beer. "Un día, probando cervezas, a Óscar se le ocurrió poner grifos de cerveza artesal", cuenta Rebeca. "Empezamos a meter cervezas artesanas y fue cuando decidimos que había que acompañarlo con algo de comer", añade. Pero, ¿por qué tapas veganas? "Nosotros somos veganos y no lo entendemos de otra manera. Tenía que ser así. No nos planteamos tener opciones para gente que no sea vegana. Para eso ya hay el resto de bares del mundo".

Óscar pone el punto cervecero a La Casita. Para elegir los productos, solo pide dos criterios: "Que sean artesanas y que sean novedades, que no te las puedas encontrar en el hipermercado o en cualquier cervecería". Cuenta que no hay una regla para encontrar una "birra", sino que el truco está en "buscar mucho". Además de las últimas propuestas de los cerveceros artesanos, trabajan con dos bodegas fijas y con La Ferrolana. Y es que apostar por el producto local es una de las características de La Casita.

Grifos de cerveza artesanal en La Casita Vegg&Beer, en Ferrol.

Mientras Óscar está a los grifos, Rebeca se pone a los fogones. Reconoce que ni es cocinera ni cursó estudios de hostelería, pero aún así pone todo de su parte para lograr que los clientes se enamoren de sus platos. Y lo cierto es que lo consigue. A la hora de diseñar la carta, piensa en lo que a ellos les gustaría encontrarse en un bar. Además de las propuestas fijas, como las tostas o los perritos, cada jornada incluye un plato del día "en función de lo que haya en el mercado". Innovar y apostar por los alimentos de proximidad son sus claves. Este viernes, sin ir más lejos, decidió probar con el hummus de guacamole. Todo un éxito.

Aunque ahora apuestan por el producto de proximidad, en un principio contaban con proveedores especializados en comida vegana. Decidieron cambiar porque les resultaba abusivo. Y es que a los veganos les ocurre en muchas ocasiones lo mismo que los celíacos. Tener una dieta distinta se convierte en un negocio fácil para los fabricantes y los precios se disparan. Pero en La Casita decidieron no caer en el juego de aprovecharse de ser el único local 100% vegano de Ferrol. Los precios de sus platos oscilan entre los 4 y los 8 euros. "No veo la necesidad de cobrar más porque el producto sea vegano. No hay necesidad de abusar", cuenta Rebeca.

Sostenibilidad como filosofía

Los productos de proximidad se han convertido con el tiempo en marca de la casa. "Intentamos comprar todo local. La patata por ejemplo, que la usamos mucho, siempre es gallega", explica Rebeca. Sin ir más lejos, uno de sus proveedores es la Cooperativa do Val. Además de su apuesta por los productores cercanos, intentan buscar cultivos ecológicos. Así resumen su filosofía: "Siempre que pueda ser local, es local. Y si puede ser ecológico, mejor".

Lo cierto es que el veganismo suele ir unido al ecologismo. Rebeca explica que todo forma parte de una misma filosofía: "Intentamos ser sostenibles en todo lo posible". Y es que hasta los productos de limpieza son ecológicos.

Un rincón de La Casita Vegg&Beer decorado con una tele antigüa y una lámpara "con historia".

La sostenibilidad está presente hasta en la decoración del local. El estilo vintage y el mobiliario "estilo Cuéntame", como lo define Rebeca, son parte de la esencia La Casita. "Siempre me han gustado las cosas de casa de la abuela. Me fui haciendo con cosas, algunas las tenía por casa... Es reciclaje también", explica. "Somos nostálgicos. Viejunos jóvenes", bromea Óscar. "Nos gustan las cosas con cariño, hechas para durar", añade.

Fruto de la filosofía de sus propietarios, La Casita es también pet friendly: las mascotas son bienvenidas tanto en la terraza como dentro del establecimiento. "No concebimos que tú no puedas ir con tu perro, con tu gato o con tu gallina, si la tienes, a tomarte una caña", explica Rebeca. Los animales no solo pueden entrar al interior de la cervecería, sino que cuentan incluso con su propio pincho y un cuenco de agua para que disfruten de la sesión de bar como cualquiera.

Apuesta por la cultura local

Los productos de proximidad, ya sea comida o cerveza, no son la única apuesta de estos hosteleros por lo local. La cultura ferrolana está presente en La Casita en varios formatos. Las exposiciones de artistas autóctonos están a la orden del día o, al menos, lo estaban antes de las restricciones. Y su intención es continuar en cuanto la situación sanitaria lo permita. "Ayer mismo hablé con una chica para montar una exposición", celebra Rebeca.

El arte urbano que caracteriza al barrio de Canido también se puede encontrar en el interior del local. Cuenta con sus propias Meninas en una pared de su patio interior. Un privilegio que solo comparte otro bar del barrio. La artista que las pintó ya había hecho una intervención en los muros de una casa aledaña a la cervecería. El edificio fue derruído y su mural se perdió. Por eso, le propusieron plasmar otro nuevo dentro de su establecimiento.

Meninas de La Casita Vegg&Beer, situadas en su patio interior.

Los músicos ferrolanos también tienen su propio espacio a través de los "vermucitos": espectáculos de música en directo a la hora del vermú. Aunque en ocasiones acuden artistas de fuera (incluso ha llegado a tocar grupo de Ponferrada), suelen contratar a intérpretes autóctonos. "Somos pro arte de Ferrol", explica Óscar. "Es como con el producto, tirando de lo local si puede ser", añade Rebeca, que se confiesa fascinada por la cantidad de artistas que hay en la ciudad naval.

La idea de incluir música en directo surgió de su etapa en el barrio de Esteiro, donde tenían mucho contacto con los estudiantes del Campus de Ferrol. "Empezamos con gente de la universidad y luego fue llegando gente de todas partes", cuenta Óscar. "Tenemos una ganas de volver a hacer vermucitos...", comenta Rebeca.

Un local que rompe estereotipos

Al contrario de lo que se pueda pensar en un primer momento, no todos los clientes de La Casita son veganos o tienen un amigo que siga esta dieta. Rebeca comenta que hasta allí se han acercado personas que comen carne y se han enganchado a las alternativas sin productos de origen animal: "Nos está encantando. Hay incluso familias que vienen para que los niños vean que no todo son chipirones y raxo con patatas, que hay más opciones. Eso nos motiva un montón".

Así, Rebeca y Óscar han logrado romper son el estereotipo de "comeflores" que se asocia a las personas veganas. "Hay muchas opciones que no son un plato de verduras", cuenta la cocinera. Confiesa que a ella no le gustan las verduras y por eso busca huir de las comidas que se centren exclusivamente es este producto. "Buscamos que no sea lo de siempre. Buscamos algo distinto para Ferrol", concluye Óscar.

Aunque el local se pueda definir como alternativo, sus clientes son de lo más variado. "Tenemos todo tipo de clientes, de todos los estilos, con todo tipo de filosofía. Gente joven, gente mayor, abuelitas que vienen a tomar su café con su bizcocho vegano, familias con niños...", explica Rebeca.

Patio interior de La Casita Vegg&Beer, cuentan con un espacio para los niños.

Otra de sus propuestas está centrada precisamente en los más pequeños de la casa. "Como tenemos un peque nos planteábamos que dentro de ser algo con un ambiente joven, alternativo y diferente, también tenía que estar pensado para niños", añade. Por eso, cuentan con una pizarra en la pared del pasillo donde pueden pintar, una cocinita para jugar y hasta una biblioteca infantil. Aunque de momento lo mantienen clausurado debido a la situación sanitaria, esperan que pronto los niños encuentren en La Casita un lugar donde también se les tiene en cuenta.

"Intentamos pensar en todo el mundo", explica Rebeca. Cree que el hecho de que cualquier persona pueda sentarse a tomar una caña en La Casita ayuda también a romper estereotipos. "Cuando alguien pasa por ahí igual piensa: los raritos también tienen gente normal en la terraza", bromea.

Lo cierto es la pareja ya aterrizó en Ferrol rompiendo estereotipos: Óscar encontró trabajo nada más llegar. Pese a llevar pocos años en la ciudad, se confiesan enamorados de ella. "A mi Ferrol me gusta mucho. No nos habían hablado nada bien estéticamente, decían que era feo. Cuando vine dije dónde le veis la fealdad, será que miráis para el suelo. Si levantas la cabeza es una ciudad maravillosa", cuenta Rebeca.

Como encargada de la decoración, decidió rendir un pequeño homenaje a la ciudad que los "acogió con tanto cariño" en forma de mini museo. "Empecé a buscar cosas de coleccionismo de Ferrol y encontré algún tesoro", cuenta. Quien vaya a La Casita Vegg&Beer podrá ver cajas y sifones de gaseosa de Los 15 Hermanos, un vinilo de Los Limones, lápices de La Fábrica de Lápices e incluso un molde de las tabletas de chocolate de Helvetia. Así, su local se ha convertido en un pequeño museo de Ferrol dentro del gran museo de Canido. ¡Con cerveza y tapas incluidas!

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