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Fiscalía ve racismo y abuso policial en agresión a músico callejero en A Pobra (A Coruña)

La Fiscalía pide 17 años de prisión para dos policías locales de A Pobra do Caramiñal por agredir a un músico callejero y a su hermana. Ellos sostienen que hubo "resistencia a la autoridad"
Los juzgados de Fontiñas, en Santiago.
Europa Press
Los juzgados de Fontiñas, en Santiago.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 May. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía "no duda" de que existió un abuso policial y una agresión violenta en la actuación de los dos policías locales de A Pobra do Caramiñal (A Coruña), acusados de lesiones, falsedad documental y retención ilegal contra un músico callejero y su hermana.

Así lo ha defendido el Ministerio Público en la sesión de este viernes, en la que han comparecido testigos presenciales y peritos, y tras lo que las partes han expuesto sus conclusiones.

Según recoge el escrito de acusación, los hechos sucedieron en marzo de 2014, cuando el hombre y unos amigos se encontraban tocando música en la calle. Los dos agentes, que estaban de patrulla, se dirigieron al hombre para pedirle que dejara de tocar e intentaron quitarle los instrumentos, algo a lo que él se negó alegando que no tenían derecho.

Fue entonces cuando los agentes comenzaron a, supuestamente, golpear con sus defensas extensibles al músico, que finalmente pudo escapar tras la intervención de su hermana, que intercedió para defenderlo. Esta mujer, recoge el escrito, también recibió golpes y fue detenida por los propios agentes; de igual forma que el músico, arrestado al día siguiente tras haber acudido al hospital en compañía de su mujer.

Testigos presenciales

Todos los testigos han coincidido en que señalar que los agentes mostraban una actitud "violenta, chulesca" e incluso "intimidatoria" y en que en ningún momento solicitaron identificación al músico o su hermana.

Han apuntado también que el mayor de los policías utilizó para agredir unas llaves o un objeto similar, algo que los médicos forenses consideran "posible" dadas algunas de las contusiones presentadas por los presuntos perjudicados, con heridas causadas por algún objeto "punzante pero algo romo".

Con todo, los testigos presenciales también han incurrido en contradicciones, tal y como ha incidido la defensa de los agentes locales. No han sabido precisar el número de personas que participaron o que presenciaron los hechos, quién agredió a quién o qué tipo de golpes recibieron -puñetazos, porrazos-. Una de ellas incluso aseguró que los hechos comenzaron de día y acabó haciéndose de noche.

Testigos periciales

Por otro lado, ambas partes han aportado testimonios periciales, que han coincidido en ratificar el estado en el que llegó el músico al hospital, "aturdido" y "con baja respuesta a estímulos", lo que podría haber sido provocado por varios contusiones en la cabeza. Estas contusiones, han comentado, también podrían corresponderse a golpes proferidos con una defensa extensible.

Una de las médicos forense ha indicado además que las tres lesiones que el músico tiene en la cabeza no pueden haberse producido por un único golpe, como chocar contra una pared.

Respecto a la negativa del músico a recibir puntos de sutura en las heridas de la cabeza, los peritos le han restado importancia a su necesidad para la curación de las mismas. Las partes han incidido sobre esto ya que la presencia o no de sutura puede definir si se trata de un delito leve o no de lesiones.

Otro de los asuntos tratados por los peritos han sido las heridas de los agentes, que bien podrían corresponderse a los golpes que presuntamente les habría propinado el músico, o a la propia acción de golpear al músico.

Y es que según han relatado, el agente que supuestamente sujetaba al músico por el cuello con la porra, podría haber sufrido los traumatismos craneoencefálico y torácico al caer de bruces por encima del hombre, tras revolverse este para intentar liberarse. Han apuntado también que las contracturas del otro agente pueden ser causa de un "esfuerzo notable" como levantar a alguien del suelo.

Escuchados todos los testigos, las partes han procedido a modificar algunas de las conclusiones, haciendo constar la defensa del músico que este no ha vuelto a tocar en la calle debido al trauma que sufre por los hechos. La Fiscalía, por su parte, ha cambiado el delito de falsificación documental por el denuncia falsa -con lo que se les solicitaría una multa durante 24 meses a razón de 10 euros-; y la letrada de uno de los agentes ha hecho constar la paralización de las actuaciones durante varios años.

Conclusiones finales

Tras esto, se han expuesto las conclusiones finales, en las que el Ministerio Público ha asegurado que "no hay duda" del abuso policial, con una actuación "muy violenta" por parte del mayor, "que probablemente arrastró a su compañero".

Para el fiscal el planteamiento de los agentes "queda totalmente desacreditado", pese a que en un primer momento y dado que las lesiones de los policías "son más graves" pueda "parecer lo contrario".

"Las lesiones de los chicos encajan como un guante de seda con lo que ellos describen que ha pasado, pero si analizamos las lesiones de los policías, la cuestión flaquea", ha argumentado, tras lo que ha recordado que todos los testigos coinciden en que el policía "cayó de cabeza".

Destaca también la especial agresividad de uno de los agentes, con actitudes "xenófobas y racistas", así como su percepción de que la historia de los agentes "está tremendamente elaborada, con pausas para relatar". "Han perdido toda la legitimidad para ser policías", ha insistido.

Pide para ellos 17 años de prisión por delitos de lesiones, un delito de denuncia falsa y dos delitos de detención ilegal, además del pago de las correspondientes indemnizaciones.

La defensa del músico y su hermana se ha expresado en los mismos términos, censurando los relatos "estudiados y aprendidos; fabulados e inciertos, además de inverosímiles" de los policías, que además "no defendieron sus actuaciones en un primer momento".

No considera tampoco acreditados los delitos de desobediencia ni atentado, "ya que no se ha demostrado que solicitasen identificaciones" y asevera que "todo partió de una falsa exposición de hechos".

Es por este motivo que solicitan la condena "más grande posible" de forma que sea ejemplarizante, ya que los ciudadanos "deben sentir que las fuerzas de seguridad los protegen", tal y como debe ser en un Estado democrático. "Se trata de una violación flagrante a la integridad física y moral", ha concluido.

Por contra, los letrados de los policías han solicitado su absolución y han insistido en el atentado contra la autoridad y la actitud violenta del músico. "Si hubiese obedecido, no estaríamos hoy aquí", ha comentado la abogada, que ha puesto énfasis en el hecho de que el otro hombre que tocaba junto al músico encausado, "no ha tenido ningún problema".

Tampoco ve plausible un móvil racista, "dado que no conocían al hombre" y se pregunta además cómo se explican las lesiones de los agentes si el músico no les tocó.

Más allá de incidir en las contradicciones de los testigos, la letrada también ha declarado que la decisión de detener al hombre "no partió de los policías" y que el arresto de la hermana estaba "justificado", ya que "obstaculizó una actuación policial, impidió la detención de su hermano y agredió a los agentes".

Antes de finalizar la sesión, los encausados han querido ampliar sus declaraciones para insistir en su inocencia, poniendo el foco en sus años de servicio y en la presión social y mediática a la que se han visto sometidos, además de sus familias, desde el momento de los hechos por las acusaciones vertidas de racismo y xenofobia.

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