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Opinión

CovidBens o la falta de glamour de las aguas residuales

Una reflexión sobre cómo se ignora el exitoso y pionero sistema de alerta temprana de A Coruña por incómodo y aguafiestas, en favor de otras mediciones y soluciones que llegan tarde o han fallado.
Pablo Grandío
Por Pablo Grandío
Playa de Bens, cerca de las instalaciones de Edar Bens
Playa de Bens, cerca de las instalaciones de Edar Bens

Todos los sistemas para prever los repuntes de coronavirus han fallado hasta la fecha, menos el análisis de las aguas residuales de CovidBens, que ha acertado desde el principio. Cuando A Coruña experimenta un aumento de casos de coronavirus en los últimos días, sobre el que el sistema pionero de EdarBens venía avisando desde hace dos semanas, es el momento de pedir que las autoridades comiencen a tomarse en serio estas mediciones, que siempre se reciben con algo de escepticismo. Han acertado todas y cada una de las veces hasta ahora. En la última actualización advierten que quizás la cepa británica y la vacunación puedan estar provocando que los valores de las mediciones sean tan altos, algo que ya están estudiando para readaptar su modelo predictivo.

Lo digo desde la completa ignorancia médica y epidemiológica, pero con el bagaje, ya traumático a estas alturas, de escribir durante más de 365 días la noticia diaria de casos de coronavirus en Galicia y comentarla con una decena de médicos de diferentes especialidades. Durante las últimas dos semanas veíamos cómo A Coruña mejoraba más y más lentamente, mientras CovidBens actualizaba sus informes con presagios cada vez peores, hasta que la situación ha acabado complicándose “oficialmente”.

Desde que terminó el primer confinamiento de hace un año y comenzó la ya más que veterana nueva normalidad, las autoridades civiles y sanitarias han intentado controlar el virus de todas las formas posibles y tomar las mejores decisiones para evitar su propagación. Con la mejor intención, pero sin éxito

Intentamos emular a China y Corea del Sur creando aplicaciones móviles que identificasen y rastreasen posibles contactos, y todos esos radares COVID han resultado ser un fracaso. Los rastreadores han hecho un trabajo encomiable, y en Galicia tenemos un gran ejemplo con la Brilat de Pontevedra, pero se han visto desbordados cuando explotaron la segunda y la tercera ola. Los análisis semanales y los diferentes niveles de restricciones, que han ido cambiando y evolucionando, no han conseguido frenar las oleadas.

A medida que todas estas bienintencionadas iniciativas no lograban dar en la diana ni evitar las sucesivas olas, CovidBens acertó una y otra vez en su pronóstico, mientras mirábamos hacia otro lado. Se sabe que hay un espacio de tiempo entre contagiarse y empezar a contagiar, y entre este momento y cuando aparecen los síntomas. Para lograr atajar cuanto antes la propagación del virus se han desarrollado test de antígenos y de saliva, y se están haciendo ambiciosos cribados masivos para detectar infectados asintomáticos, como el que en estos momentos comienza en A Coruña. Pero ni la ciencia, ni la tecnología, ni las telecomunicaciones han podido superar a la escatológica realidad: donde primero se detecta el coronavirus es en las aguas fecales.

Comparación entre los datos de CovidBens (rojo) y los casos activos oficiales (azul) (click para ampliar)

Si se hubiesen atendido las diferentes alertas tempranas seguramente se habrían ahorrado contagios, hospitalizaciones y muertes. Quizás se habría podido mantener abierta más tiempo la hostelería (cerrándola antes, pero reabriéndola mucho antes), y se habrían evitado otras consecuencias económicas negativas. ¿De qué sirve un sistema de alerta temprana si pasas de él y solo reaccionas cuando es tarde?

Da la impresión de que el sistema se ignora por incómodo, aguafiestas y poco elegante. Analizar las aguas fecales es tan sucio como revolver en la basura, y es como si guiarse por sus resultados no estuviese bien visto. En el caso de CovidBens, sus logros no se publicitan y apenas se valoran. Es más, CovidBens no tiene ni Twitter ni Facebook en el que publicar sus resultados para que se conozcan más rápidamente, solo un sistema de alertas por email del que yo no he recibido aún noticia. Para saber si hay un nuevo informe de CovidBens tienes que entrar constantemente y comprobarlo, como hace 20 años, en los inicios de Internet, cuando te gustaba mucho una página web y ansiabas una nueva actualización.

Tendrán que venir desde fuera a decirnos que A Coruña y Galicia fueron pioneras, y cuando lo hagan todos sacaremos pecho, y puede que los que consideran CovidBens una cosa de frikis sin importancia se empiecen a dar cuenta de lo logrado (pero no reivindicado) en nuestra ciudad. Quizás entonces las autoridades comiencen a poner en valor, prestar atención y tomarse en serio a un sistema de alerta previa que podría haber y todavía puede ahorrarnos muchos disgustos, tanto sanitarios como económicos.

Pablo Grandío
Pablo Grandío
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Pablo Grandío es fundador y director de Quincemil, consejero de El Español y fundador y director del portal de videojuegos Vandal.