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Adormideras, en A Coruña, un barrio sin bares ni supermercados

La asociación de vecinos del distrito demanda celeridad al Concello para que mejore las instalaciones del mercado municipal e incluya este tipo de establecimientos
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España es un país de bares y cafeterías. Sin embargo, hay un barrio de A Coruña que carece de este tipo de establecimientos. Es el caso de Adormideras, que tampoco tiene supermercados: "Si queremos, no podemos comprar papel higiénico un martes por la tarde en la zona"; explica a Quincemil un miembro de la asociación de vecinos de Adormideras, que reclama al Concello rapidez para que el renovado mercado municipal disponga de estos servicios.

Adormideras, un barrio sin locales comerciales

El barrio de Adormideras es especial. Hay que retroceder cuatro décadas en el tiempo para dar con su origen, pues nació en los ochenta con el objetivo de evitar la marcha de la población urbana a otros concellos vecinos, como Culleredo o Arteixo. Así, el inhóspito espacio expuesto a los vientos dio vida con el paso de los años a un cómodo barrio residencial, con centro de salud, farmacia, colegios y espacios deportivos.

Esta esencia de barrio dormitorio es, quizá, lo provocó que se configurase una serie de edificios sin bajos comerciales. Desde la asociación cuentan a este medio, que en las primeras edificaciones se reservaron estas zonas a pie de calle para trasteros. Y, en las siguientes, se establecieron garajes. Una configuración que ha provocado la situación actual de falta de establecimientos como supermercados o bares. "No hay posibilidad de iniciativa privada o comercial en los bajos de la zona", sentencian desde la asociación.

El mercado municipal, el único lugar que puede albergar un bar o un supermercado

Que actualmente Adormideras no tenga bar no significa que no lo haya tenido nunca. Antes de la reforma del mercado municipal, había uno en ese establecimiento. Lo cierto, es el único edificio del barrio que tiene posibilidad para acoger otro bar u otro tipo de comercios.

El Gobierno Municipal es el encargado de gestionar este espacio desde 2015 y es el que procuró su reforma. Con una inversión de casi dos millones de euros, procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), se hizo una reorganización y rehabilitación del edifico que dejó en la planta baja los puestos de venta y se reservó en la primera un área polivalente, que todavía no se ha adjudicado su utilidad.

Tras las obras, el mercado reabrió este mes de febrero sin inauguración y a medio gas. Actualmente, los vecinos de Adormideras cuentan con solo cuatro puestos: panadería, carnicería, pescadería y frutería. Y que tienen un horario de atención al público (como al mayoría de mercados) de 09:00 a 15:00 horas.

Imagen del proyecto del mercado de Adormideras

La asociación de vecinos considera este servicio insuficiente, pues tienen que ir hasta Monte Alto cuando tienen que hacer la compra por la tarde. Además, es imposible adquirir artículos de droguería o higiene personal en ningún momento del día. "Cuando llegamos al barrio éramos jóvenes y no pasaba nada, pero ahora hay que subir una gran cuesta para acceder a Monte Alto", dicen desde la asolación.

Ante esta situación, la agrupación lleva reclamando al Concello desde la apertura del mercado más celeridad para que apruebe las licitaciones y que se cree una cafetería y un supermercado en la primera planta. De hecho, explican desde la asociación, que la previsión y el compromiso municipal son esos. Además, esperan tener pronto un establecimiento tipo pollería y de platos preparados. Y que el Concello les ceda un espacio en el mercado para las reuniones de la asociación.

La Ciudad Vieja, otro de los barrios de A Coruña sin supermercados

La sensación de tener que planificar las compras al saber que no hay un supermercado a la vuelta de la esquina también la viven los vecinos de la Ciudad Vieja. Leonardo Méndez Cabrera, presidente de la asociación de vecinos, cuenta que a esta realidad le ve el lado positivo y, por tanto, para él ir hacer la compra es como hacer ejercicio. Sin embargo, confiesa que para la "gente mayor es un hándicap tener que desplazarse al Gadis de la plaza de San Agustín o al Mercadona del Bulevar del Papagayo" para comprar aquellas cosas que los comercios del barrio no tienen.

La reivindicación de tener un supermercado también la tiene esta asociación. Sin embargo, Leonardo entiende que "el tamaño de los locales del barrio quizá no interesan a los grandes almacenes". Así, desde el Concello les han dicho que la nueva promoción de viviendas que se ha proyectado en la Maestranza podría albergar un supermercado. Sin embargo, es una promesa a futuro que, además, no está asegurada, pues la Marea Atlántica ha presentado alegaciones contra la promoción urbanística.

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