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Gastrocoruña

El pastelero de Hildita de A Coruña busca aprendiz que continúe el negocio

Por ahora la búsqueda de quien quiera ser el nuevo custodio de sus recetas únicas y artesanas no ha dado frutos
06:00 · 24/08/2019
A.N.
José lleva desde los 16 años en Hildita

La Pastelería Hildita lleva décadas haciendo las delicias de los coruñeses en la calle Alameda, pero el reloj ha iniciado una cuenta atrás imparable de cara a su bajada definitiva de persiana.

José Sánchez, que lleva siendo artífice de sus aclamados dulces desde que entró a trabajar en este mismo local a los 16 años, alcanzará la edad de jubilación el próximo mes de enero. Asegura que ha buscado, sin éxito, un aprendiz que continúe llevando a cabo sus recetas que son únicas y solo él conoce.

El escaparate de Hildita en la calle Alameda (A.N.)

"Hay algunas recetas que ni siquiera las tengo escritas. Este es un oficio que se aprende trabajando, yo aprendí a base de muchos años; se requiere mucha práctica", sostiene José, mientras prepara pastas en el obrador este día caluroso de agosto.

José preparando pastas (A.N.)

Tras meses de búsqueda infructuosa, José se muestra algo pesimista: "Aunque apareciese quien quisiese aprender no sé si daría tiempo, pues ya quedan apenas cinco meses, con las vacaciones que me cogeré en septiembre por el medio. Además, a lo largo del año se varía mucho, las recetas cambian del invierno al verano".

Un oficio que él adora, pero que reconoce que es sacrificado. "Todos los días me levanto a las 06:30 de la mañana, y a diferencia de los panaderos, aquí hay que seguir trabajando toda la tarde también, hasta las 21:00", explica José, que solo libra los lunes.

El obrador de Hildita, que no ha cambiado desde 1959 (A.N.)

60 años de recetas únicas

Hildita abrió sus puertas en 1959 y José se incorporó como aprendiz hace más de cuarenta años. Desde entonces entra y sale de la trastienda donde se encuentra el obrador para llenar el escaparate de dulces, desde tocinillos de cielo a las míticas pastas, "todo artesano".

Juan Campos, fundador de Hildita, creó unas recetas que siguen siendo las que se hornean a diario en esta confitería coruñesa. "No ha cambiado nada desde entonces", asegura José, que quedó como único custodio de las fórmulas que los fundadores idearon. Además, le cedieron la gestión del negocio con la fecha límite de su jubilación.

Pastas, merengues y milhojas tras las vitrinas (A.N.)

Las milhojas de crema y merengue son una de las especialidades que Hildita seguirá ofreciendo, al menos hasta mediados de enero. "¡Hay que aprovechar!", anima José, que reconoce que está vendiendo "algo más", ante la posibilidad de que no se puedan volver a probar esos mismos dulces.

Después de enero de 2020, si no aparece quien aprenda y suceda al maestro pastelero, Hildita quedará en el recuerdo del paladar de los coruñeses, y el local alquilado por otro negocio.

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