J. J. Benítez tuvo que huir de la última Feria del Libro como si fuera un fugitivo. De noche, por la puerta de atrás. Sus lectores –la iglesia jotajotiana– se acercaban a la caseta como si los arrastrara un río furioso. Su pastor ha vuelto y con él nada les falta. Incluso a ellos les va a sorprender esta entrevista.

Noticias relacionadas

Desde que publicó la primera entrega de Caballo de Troya en 1984, ha vendido millones de libros. Los datos oficiales dicen que, aproximadamente, cinco millones. Él asegura que son muchos más y que las editoriales "son unas ladronas": "Si no me hubiera gastado el dinero investigando, sería multimillonario".

Aquella novela que él dice que no es una novela regó España –y el resto del mundo– de conversos: personas que creían en el Jesús de Nazaret de Benítez, descrito por un militar retirado estadounidense que viajó en el tiempo a la Palestina del siglo I. "Esa fuente existe y lo que cuento es verdad. No tengo mérito. Si fuera una novela, deberían nombrarme, como poco, candidato al Nobel de Literatura".

Estamos en el centro de la Plaza Mayor de Madrid para reconstruir el episodio de una "oleada ovni" acaecida en 1979. J. J. señala el cielo y dibuja con las manos el ancho de la nave. Lleva una sudadera de cremallera sin camiseta debajo y unos pantalones bombachos estilo safari. En Mis primos (Planeta, 2021), su último trabajo, da cuenta de 251 avistamientos. En uno de ellos –lean esta entrevista sentados– el alcalde Tierno Galván "quedó atrapado dentro de una nave extraterrestre durante cuatro días".

Hablaremos –porque vamos a recorrer toda la galaxia– de políticos, de nacionalismo, de las teorías de la conspiración, de "los militares que ocultan información a los ciudadanos", de cómo ayudó a un diputado del PSOE a interrogar al Gobierno de la UCD sobre los ovnis...

Benítez, ya sentado en la vinoteca del Hotel Pestana, acepta ser investigado. "De esto no charlo nunca. Con vosotros estoy haciendo una excepción". Hablará de lo que "hay tras la muerte", de cómo "son realmente los extraterrestres", de cómo "conoció a uno de ellos" cuando tenía tres años; confesará los detalles de un supuesto asteroide que podría impactar contra la Tierra en 2027 y matar a 1.200 millones de person...

–Un momento, un momento, ¿cómo?

–Lo tengo confirmado al 60%. Vendrán la oscuridad y el caos. Desaparecerán países como España y Portugal.

Pero antes que nada, un diparo para presentar a un escritor que constituye un fenómeno paranormal en sí mismo: nació en Pamplona en 1946. Hijo de un chófer de la Guardia Civil y de una mujer a la que apodó "la Siciliana". Cuando aquella mujer se daba cuenta de que su hijo le robaba las vueltas del pan para comprarse libros, lo golpeaba hasta que lo dejaba inconsciente.

Estudió con los maristas. Su padre reunió el dinero que hizo falta para matricularlo en Periodismo, en la Universidad de Navarra. ¡Cómo iban a acabar las cosas entre el Opus y Benítez! De ahí saltó a aquellas redacciones de petaca y whisky.

Un día, su jefe le puso en las manos un teletipo que hablaba de "un objeto volador no identificado". Desde entonces, ha entrevistado "a más de 20.000 testigos". Otro día, un miembro de la División Azul le dijo que, en Rusia, medio ciego tras una explosión, fue llevado de vuelta con los suyos... por un hombre que había muerto.

Estamos encerrados con J. J. Benítez en una sala de apenas cinco metros cuadrados. Y lo que está a punto de pasar, como él mismo dice para hablar del paraíso, "no se puede describir con palabras". ¿Es un impostor? ¿Dejará una nota al morir para revelar que todo eran novelas? "Eso no ocurrirá jamás". Veamos por qué.

Estimado Juanjo, no nos conocemos y ya tenemos que despedirnos: según sus investigaciones, en 2027 un meteorito chocará contra el planeta y lo mandará todo al garete.

Sí. Suponiendo que sea verdad, ojalá me equivoque. En 2027, llegaría Gog, un asteroide, según mis noticias, de unos veinticuatro kilómetros de longitud. Este objeto impactará en el Atlántico y provocará una situación… La actual pandemia sería a su lado una cosa de niños. Calculo que, en cuarenta y ocho horas habría, aproximadamente, 1.200 millones de muertos.

Teniendo en cuenta la magnitud del asteroide, no es mucho, ¿no?

Pero es que después llegaría la segunda parte. A consecuencia de ese impacto en la zona de las Bermudas, se provocaría un deslizamiento del magma. Eso daría lugar a la erupción volcánica de Indonesia en su totalidad: noventa volcanes. La ceniza oscurecería el Sol durante nueve años. 

Viviríamos en una absoluta oscuridad. 

Sí, ahora en La Palma se puede ver cómo la ceniza cubre casi toda la isla. En 2027, serían noventa volcanes a la vez… Oscuridad absoluta. Desaparición de la agricultura y de la ganadería, de las comunicaciones, de la electricidad y del combustible. Un caos. Por eso digo que ojalá esté equivocado en mi predicción.

Pero… cuando dice "suponiendo que sea verdad", ¿qué quiere decir? ¿Cómo ha realizado exactamente su investigación?

La información me llega a través de distintos canales y, a partir de ahí, hablo con científicos y mucha gente para saber si es verdad. Durante años. Esto no es una cosa de ahora. Tengo una seguridad al 60% de que lo que te digo ocurrirá. Es mucho.

Hombre, tratándose de esto… un 60% es muchísimo.

Es mucho, sí. Pero repito: ojalá sea un error y esté totalmente equivocado. Sería el error que mejor celebraría.

Bueno, todavía tenemos seis años para buscar una nave espacial y largarnos.

No sé qué decirte. Espero que esté equivocado, pero si no lo estoy… Será mejor morir en el primer momento. 

Disculpe… ¿por qué?

La temperatura bajaría a veinte grados bajo cero. Se producirían migraciones norte-sur en busca de comida. No habría Estado. No habría Policía. No habría ningún tipo de orden. Sería el caos. Cualquiera que tuviera comida podría ser asesinado. 

Juanjo, en seis años, si Dios quiere, seguiré en la flor de la vida. Me está usted acojonando. 

Por eso te lo digo: lo de la pandemia sería una especie de ensayo general.

"Sería catastrófico. El asteroide provocaría olas de mil metros; barrería todas las costas próximas. Un tsunami arrasaría España, Portugal..."

Pero ya nos dijeron que se acabaría el mundo en 2012 y aquí seguimos…

No, no, yo no digo que se vaya a acabar el mundo. Hablo de una cosa concreta. Pero insisto: ojalá esté en un error. Lo deseo de veras. Sería catastrófico. Hay que imaginar lo que es una roca de veinticuatro kilómetros de longitud impactando en el Atlántico. Provocaría unas olas de mil metros. Barrería todas las costas próximas. Estados Unidos, todo el Caribe, América del Sur, África, España, Portugal… Todo eso quedaría arrasado por un tsunami. Después habría que sumar lo de los volcanes.

Cuando usted cuenta todo esto, ¿cuál es la reacción entre sus amigos, familiares y conocidos?

Desde hace ya bastante tiempo no hablo de esto. Contigo estoy haciendo una excepción. ¿Por qué no hablo? Porque si es verdad, no tiene sentido. Prefiero callar. No sabes qué hacer. Si ocurre, que Dios nos pille confesados.

Es casi ofensivo que un periodista le pregunte a otro por sus fuentes, pero permítame que lo haga, que soy muy joven: ¿cuáles son? Yo también quiero esas fuentes. Me cogería unas buenas cogorzas con tanta información.

Lo único que te puedo decir es que son fuentes fiables. Si no, no les hubiera prestado atención. Me costó mucho decidirme si hacer esto público. Estuve años pensando: ¿lo digo o no lo digo? Al final, venció la parte periodística. Como periodista, me sentí en la obligación de comunicarlo. Aunque advirtiendo de que puedo estar en un error. Te estoy hablando de una investigación que empieza hace quince años. En 2011, me fui a un notario en Sevilla.

¿A un notario?

Sí. Le entregué un documento y le dije: "Quiero que levante usted acta de esto que le estoy entregando". José María Florit, que así se llama, leyó el documento, no dijo nada y levantó acta.

Pero, ¿por qué quiso que constara ante notario?

No lo sé. En esos momentos, pensé que un notario tenía que levantar acta sobre eso. Para que no pensaran que yo me lo había inventado.

J.J Benítez, en la Plaza Mayor, donde asegura que se produjo un episodio de una "oleada ovni". Carmen Suárez

He leído por ahí que, en algunos casos, sus fuentes son "extraplanetarias". Es decir, le cuenta las cosas alguien que no está en la Tierra. 

De repente, en determinados casos, recibo una información de seres que no son de aquí. 

Me está descolocando… Lo entiende, ¿no? A mí nunca me ha pasado. 

Hasta cierto punto, lo entiendo. Cuando llevas cincuenta años investigando los ovnis, es comprensible que algunas de esas civilizaciones estén al tanto de lo que estás haciendo. También están al tanto de otros investigadores. En un momento determinado, puedes recibir algunas informaciones. Pero esto no se puede comentar con casi nadie.

Porque le toman por loco.

Claro.

¿Qué cree que pasaría si yo mañana, en la reunión de portada, le dijera a Pedro J. que tengo una información contrastada por "fuentes extraplanetarias"?

Se echaría a reír. 

¿Me dejaría publicarlo?

No creo. Bueno, ojo, depende de la información. Pedro J. es un periodista muy afilado. Tiene muchísima experiencia. Y sabe. Por tanto [se lleva la mano a la nariz], el instinto le diría "sí o no". Otra cosa no sé, porque no nos hemos tratado casi, pero es un periodista excelente.

Siguiendo con lo "extraplanetario": en 'Mis primos' (Planeta, 2021) reúne usted 250 casos… 

251. 

Disculpe, 251 casos de avistamiento de ovnis. Les llama "primos". Vaya primos más raros tiene. Siendo los dos de Pamplona, pensaba que sus primos serían parecidos a los míos.

Es una broma, una manera de hablar entre investigadores. Estamos tan familiarizados, entre comillas, con las naves y con estas civilizaciones que, bueno, medio en broma, nos referimos a ellos así: "Oye, tus primos…". No tiene más fundamento que ese. 

Después de tanto estudiar, descríbame físicamente a un extraterrestre.

Hay muchos casos. Es como si me pides que describa el prototipo de un ser humano. Depende de si es chino, blanco, negro, finlandés…

"Un 80% de los extraterrestres tiene, más o menos, aspecto humano; el 20% es muy distinto"

Pero hay rasgos comunes: los ojos, la boca, la nariz…

Se lo explicaré a través de lo que sabemos de encuentros con tripulantes: el 80%, aproximadamente, son humanos; es decir: cabeza, visión frontal, extremidades superiores e inferiores, una manera parecida de caminar…

Luego hay un 20% que no tiene aspecto humano. Hay seres con un solo ojo, como los cíclopes; otros tienen una sola pierna, otros no tienen brazos, otros son muy pequeñitos… Es un abanico impresionante. Son cientos de civilizaciones. Me acuerdo de unos casos que me sorprendieron mucho.

¿Cuáles?

Son casos notificados el siglo XX: tripulantes que salen de una nave y que tienen cuerpo humano, pero cabeza de animal. Halcón, perro, rata… Inmediatamente lo asocias con otra cosa: la mitología egipcia a lo mejor está basada en hechos reales. Eso también está en la Edad de Piedra. Se piensa: "Bah, fantasías". Probablemente, no.

¿Y mentalmente? ¿Tienen buen carácter? No estarán como en el Congreso de los Diputados, a insulto limpio todo el día… 

Cuanto más investigo, menos sé. No sabemos las razones por las que están aquí. Sospechamos que vienen a investigar. En este último libro, de entre todos los casos que yo conozco, un 52% son agresivos. Es mucho ¿eh? Agresiones por parte del fenómeno ovni al ser humano. Sin justificación. 

Entonces no tienen muy buen carácter.

Es peligroso aproximarse tanto a las naves como a ellos. Si uno tiene el valor de acercarse a una nave, que lo haga con prudencia. Ha habido muchos casos de radiaciones. Uno puede quedar contaminado y morir. ¿A qué vienen? No tenemos ni idea. ¿Desde cuándo están aquí? Probablemente desde la noche de los tiempos.

Es posible que, cuando no había nada en la Tierra, algunos de estos seres tomaran algún animal de nuestro planeta e hicieran un cruce genético: un ser híbrido que seríamos nosotros. Por eso me gusta la frase: "Hagamos el hombre a nuestra imagen y semejanza".

Usted cree que los seres humanos somos una creación de los extraterrestres.

Exacto. Ahora me parece perfectamente viable. Algún día, quizás, el ser humano llegará a un planeta donde haya fauna. No sería muy complicado desde el punto de vista técnico que uno tomara a algunos de esos animales con posibilidades de desarrollo e hiciera un intercambio genético.

J.J Benítez va para sus ochenta años, pero dice que seguirá investigando. Carmen Suárez

En todos estos años, sin testigos de por medio, ¿usted ha visto algún ovni o algún extraterrestre?

He visto cuatro naves. En una ocasión, pude hacer fotografías. En cuanto a los tripulantes, no recuerdo ningún caso, salvo algo que me sucedió en la infancia. En una aldea de las montañas de Navarra: Urdax. 

Un pueblo de brujas, al lado de las cuevas de Zugarramurdi.

Estuve perdido durante dos o tres horas. Había salido a jugar al río y desaparecí. Cuarenta años después, me hicieron una regresión hipnótica en Estados Unidos y creo que se pudieron reconstruir esas dos o tres horas en las que estuve desaparecido. Me estuvo buscando todo el mundo y nadie me encontraba.

"Cuando era niño, desaparecí tres horas. En una regresión hipnótica vi que había estado con un extraterrestre"

Vayamos entonces con la reconstrucción, ¿qué pasó en esas horas?

Cuando yo estaba en el río, apareció un ser muy alto, que me agarró de la muñeca izquierda y me llevó a un sitio que no sé cuál es. Me tuvo allí durante un tiempo.

¿Le trató bien?

Me trató muy bien. Me colocó dentro de una especie de sarcófago de piedra.

Jode, Juanjo, ¿eso es tratar bien? A mí me coge un tipo así por la muñeca y me mete en un sarcófago de piedra… 

Había luces divididas en grupos de tres y, con los pies, yo jugaba con ellas. Después, me sacó de allí, me abrazó… No le vi la cara, llevaba un casco tintado. Me devolvió al río, al lugar donde me había recogido. 

Si llevan viniendo tanto tiempo… ¿Piensa que han intervenido en los sucesos más importantes de nuestra Historia? No sé, la Revolución francesa, el Descubrimiento de América, la Guerra Mundial, nuestra Guerra Civil.

Me inclino a creer que sí. Uno de los aspectos que más me gusta de la investigación es el de los infiltrados.

Me está volviendo a acojonar usted.

Civilizaciones que técnicamente pueden adoptar un cuerpo humano y mezclarse con nuestra sociedad. Con múltiples intereses. Por ejemplo, el encauzamiento de la sociedad en momentos concretos. La Revolución francesa, el Descubrimiento de América. Sí, lo que sea. De una manera sutil, donde parece que no pasa nada y que los humanos deciden… A lo mejor no es así. 

Como si Pedro Sánchez fuera un extraterrestre y estuviera gobernando con un objetivo oculto. 

Yo creo que lo es. 

Me lo está diciendo de coña, ¿no?

No, no. No te lo digo de coña.

¿Cree que Pedro Sánchez es un extraterrestre de veras? 

Me parece una catástrofe tan espantosa…

Hombre, pero de ahí a que sea un extraterrestre…

Tiene que ser un extraterrestre a la fuerza.

Me está tomando el pelo.

No, no. Incluso me parece peligroso acercarse a él. 

"Los infiltrados son extraterrestres que pueden adoptar aspecto humano e intervenir, con algún motivo, en nuestra sociedad"

Se está quedando conmigo.

Hablando en serio… No tengo ni idea, no me interesa la política. Las cosas que hace son muy raras. Lo digo siendo caritativo. Pero déjeme volver al tema de los infiltrados. Un testigo al que entrevisté me contó que un compañero suyo de trabajo, en Sudáfrica, no era humano. Fueron a pescar. Este ser, aparentemente como nosotros, le preguntó: "¿Crees en los ovnis?". Mi testigo le respondió: "Sí y no". A la siguiente vez que fueron a pescar, aquel hombre sacó una emisora y comenzó a hablar en un lenguaje incomprensible. En diez minutos apareció un ovni.

Cree que era un "infiltrado".

Sí. El infiltrado, con la emisora, decía: "Muévete a la izquierda, a la derecha, arriba, abajo". Y el ovni se movía. El infiltrado explicó que procedía de esa nave y que se marcharía al acabar su trabajo. Hay muchos casos.

Cuénteme otro.

En México me encontré con otro señor que tenía un compañero que decía ser extraterrestre. Trabajaban en una fábrica de productos químicos. Había un tanque lleno de ácido sulfúrico. El tipo metió el brazo en ácido varios minutos. Lo sacó sin heridas. 

Hombre, pero eso también puede hacerlo un paisano nuestro de Tudela.

Ya, ya [se ríe].

J.J Benítez acaba de publicar "Mis primos", su última investigación sobre ovnis. Carmen Suárez

Permítame un paréntesis, no se lo tome a mal… Ayer estaba leyendo su libro y me enganchó. Lo que pasa es que usted dice que es real y yo no veía diferencias entre 'Mis primos' o 'Caballo de Troya' y 'La guerra de las galaxias'. ¿Sabe? A veces pienso: J. J. Benítez dejará una carta que leeremos cuando esté muerto. Dirá: "Todo eran novelas. Soy un auténtico genio". 

No, no va a pasar eso. 

¿Me lo promete? 

Te lo prometo. La información de Caballo de Troya y de los ovnis forma parte de investigaciones. En Caballo de Troya yo tengo poco que ver, es una información que yo recibo. La gente no me cree.

Es que en la primera edición indicaron ustedes que se trataba de un "ensayo novelado". Lo pone en el libro.

Sí. Me obligó la editorial a ponerlo. En 1984, cuando salió Caballo de Troya, hubo tantos problemas… Sobre todo con la Iglesia católica. Me fui. Soy apóstata. Mis principios no coincidían con los del club. No puedo dejar la nota de la que usted habla porque no me he inventado nada. Si me lo hubiera inventado, sería un candidato notable al premio Nobel de Literatura.

¡Ya le digo!

Es muy difícil que yo me pueda inventar discursos de Jesús de Nazaret con tanta belleza y profundidad. Lo sencillo es lo difícil. Nunca dejaré esa nota ni nada que se le parezca. 

He leído que ha vendido más de cinco millones de libros, pero usted dice que eso es mentira, que son muchos más. No habrá vendido más que Pérez-Reverte… 

Las editoriales son ladrones de guante blanco. He vendido mucho más que eso, pero no sé calcularlo. No puedo calcularlo. Ni yo ni nadie. Es que no es posible ir librería por librería. La editorial te dice: "Hemos vendido tanto".

Dice que las editoriales son unas ladronas y le siguen publicando.

Claro, porque es un negocio para ellas. 

Tendrá usted bastante pasta, entonces. 

Muchísimo dinero, sí, pero me lo he gastado todo viajando e investigando. 

Si hubiera dejado de investigar después de 'Caballo de Troya', ¿sería millonario?

Multimillonario. Lástima que Blanca, mi mujer, no te lo pueda confirmar. Pero todo el dinero que entraba en casa nos lo gastábamos en viajes para investigar. Los últimos ocho meses son los únicos que he parado. Ahora he empezado, me he probado a ver si soy capaz. He recuperado el ritmo.

"Sigo recibiendo cartas por 'Caballo de Troya' de gente a la que le cambió la vida. Esa es la revolución, abrir la mente; y no la de Fidel Castro"

¿Es verdad que hay cosas que no puede publicar? ¡Pero si ha escrito todo lo que ha querido!

Que no debo publicar. El tema de Jesús de Nazaret es muy importante. Sigo recibiendo infinidad de cartas. Me las envía gente a la que le ha cambiado la vida tras leer Caballo de Troya. Esa es la revolución, no la de Fidel Castro. Abrir la mente de la gente sin armas, tiros ni batallas. Con un libro en las manos. 

Bueno, volvamos adonde estábamos. ¿Hay algún partido político que crea en sus tesis? ¿Ha tenido relación con el poder?

No, es que no creo en la política. En el cielo no hay democracia; y no soy de Vox. La única relación que he tenido con los políticos fue en 1980, con Enrique Múgica Herzog, al que le redacté las preguntas de una interpelación al gobierno de UCD por un avistamiento ovni. Me aburre la política. Para ser político tienes que ser, necesariamente, corrupto, mentiroso y ladrón. 

O extraterrestre si se está para "encauzar la sociedad", ¿no?

Sospechamos, sí. La política es lo último de lo último para mí. 

Se acerca el 12 de Octubre, "Fiesta Nacional", ¿qué piensa usted de todo esto? ¿Dedica algo de tiempo a las cosas de aquí abajo? Se la trae al pairo, entiendo, lo que tiene que ver con Cataluña, Vox, Podemos, los nacionalistas… 

Me produce entre risa y vómito. Cuando veo a los independentistas del País Vasco y Cataluña, pienso: "Esta gente está anclada en la Edad Media". El mundo va en otra dirección, el mundo busca un gobierno único y mundial y vosotros venís a traer fronteras. Sois unos cavernícolas mentales.

En su libro asegura que Tierno Galván desapareció cuatro días con unos extraterrestres y que, para no levantar sospechas, dijo que había sido un lío de faldas. Por favor, ¿podría explicarlo?

Es uno de los casos estrella del libro. El tema estuvo silenciado durante mucho tiempo por razones obvias. La persona a la que Tierno confesó lo que le había pasado me dijo: "Vamos a esperar, le he dado mi palabra a este hombre. Cuando muera, te lo cuento todo de arriba abajo". Tuve paciencia y esperé.

¿Qué le contó esa persona al morir Tierno Galván?

A Tierno le gustaba mucho hacer fotografías, sobre todo de pájaros. Llegó a un pueblecito de Zaragoza. Solo, por la mañana. Levantó su trípode y se puso a hacer fotos de águilas. Se dio cuenta de que, al lado, había un objeto y unos señores manipulando unos tubos. Empezó a sentir un efecto raro. Se le erizó el cabello, sentía los dientes metálicos…

Se dio cuenta de lo que era aquello. Hizo fotos a la nave, que desapareció. Cuando volvió en sí, Tierno comprendió que habían pasado cuatro días. ¿Dónde había estado? Lógicamente, dentro de la nave. Para evitar problemas, porque todavía estaba en la política, dijo que había sido un lío de faldas.

No sé si eso le evitaría otros problemas, pero desde luego se los produciría con su mujer.

J.J Benítez, durante su entrevista con El Español. Carmen Suárez

Lo buscó la Guardia Civil, la gente del pueblo… Mucha gente.

Me ha dicho un amigo que tiene usted una particular visión de la organización de Dios: que hay un padre azul, un espíritu divino, luego un Jesús de Nazaret para cada galaxia… ¿Podría explicarme esa especie de jerarquía celestial? 

No lo puedo demostrar, pero es una teoría que me convence bastante. Habría un número uno, el padre azul, que genera, no sé exactamente cómo, un hijo eterno, que a su vez genera, tampoco sé cómo, una serie de hijos. Esos hijos crean y gobiernan las diferentes galaxias. Jesús de Nazaret sería uno de ellos, que sería nieto del padre azul, y no hijo. Jesús habla del padre y el hijo, pero creo que se debe al problema que encontró para explicárselo a la gente con palabras. Lo resumió diciendo: padre e hijo. Y aun así, los judíos tampoco lo entendieron. Luego está otro actor: el espíritu infinito.

¿También es de la familia?

Sí. Padre azul, hijo eterno, los nietos y el espíritu infinito. El espíritu infinito, según las informaciones que yo he recibido, es un dios que fabrica las mentes. Cuando mueras, tu mente de ahora se quedará con tu cuerpo y se pudrirá. Cuando pases al otro lado, te darán una mente nueva.

¿Y se olvida todo lo que uno ha vivido? 

Se olvida lo que no merece la pena.

¡Podíamos haber empezado por aquí! ¡Qué tranquilidad! No va a estar tan mal cuando llegue el meteorito en 2027.

Te aseguro que morir es pasar a un lugar mejor. No se han inventado las palabras para describir lo bien que se está allí. Sé muy poco sobre eso, sigo investigando, pero es lo suficiente para saber que, tras la muerte, que es un dulce sueño, te despiertas en un lugar donde están recibiéndote las personas que han muerto y tú querías. Al principio, tendrás un cuerpo físico, no como dice la religión. 

¿Un cuerpo físico?

Sí, correspondiente al momento de tu vida en el que te sentías pleno: veinte, treinta o cuarenta años. Con ese cuerpo físico, empiezas un camino. La materia orgánica va desapareciendo paulatinamente en beneficio de una sustancia energética. Hasta que queda sólo luz. Serás luz que piensa.

Así hasta la eternidad.

Sigues un camino muy largo hasta el paraíso, donde viven el padre azul, el hijo eterno… 

Y los nietos. 

No, no, los nietos no. Esos nietos gobiernan cada galaxia. 

Ha publicado más de sesenta libros. Una vez muerto, si no nos manda uno, parecerá aquí abajo una terrible falta de respeto.

Sigo investigando el tema. Espero que algún día pueda sacar otro libro sobre casos de personas que han visto muertos.

Será usted de Osasuna, ¿no?

Sí, sí. Me encanta Osasuna.

Ya sabía yo que alguna religión íbamos a compartir.

Lo has dicho muy bien: Osasuna es una religión. Mi padre me llevaba al fútbol. Fue el primer espectáculo del que fui consciente.

Contenido exclusivo para suscriptores
2 meses por 1€
EL ESPAÑOL + Invertia por 1€ durante 2 meses, y después 6,99€ Sin permanencia

O gestiona tu suscripción con Google

¿Qué incluye tu suscripción?

  • +Acceso limitado a todo el contenido
  • +Navega sin publicidad intrusiva
  • +La Primera del Domingo
  • +Newsletters informativas
  • +Revistas Spain media
  • +Zona Ñ
  • +La Edición
  • +Eventos
Más información