Los soldados ucranianos descargan un dron de combate vampiro cerca de la ciudad de Bájmut.

Los soldados ucranianos descargan un dron de combate vampiro cerca de la ciudad de Bájmut. Reuters

Observatorio de la Defensa

Kiev despliega en Jordania a sus especialistas antidrones en la operación ‘Furia Épica'

“Hasta ahora hay 11 peticiones de países vecinos de Irán, de Estados europeos y de los EEUU”, indicó Zelenski en sus redes sociales.

Más información: Así pueden ayudar a derribar a los drones iraníes los interceptores ucranianos que deslumbran a la OTAN

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Las claves

Ucrania ha enviado especialistas antidrones a Jordania para apoyar la protección de intereses estadounidenses en la operación ‘Furia Épica’ contra Irán.

El despliegue responde a una solicitud de Washington, motivada por la experiencia de Ucrania combatiendo drones iraníes Shahed durante la guerra con Rusia.

Ucrania ha recibido once peticiones de asistencia de países vecinos de Irán, europeos y de EEUU, interesados en sus capacidades antidrones.

La experiencia de combate ucraniana ante los drones Shahed es considerada una de las más avanzadas y ya se exporta a socios internacionales.

Los primeros expertos ucranianos en defensa contra los temibles drones iraníes Shahed se dirigen ya a Jordania para colaborar en la protección de intereses estadounidenses en la región, en el marco de la operación Furia Épica contra Irán.

Así lo ha confirmado el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien explicó que el despliegue se produjo tras una petición directa de Washington basada en la experiencia que Kiev ha adquirido durante la guerra contra Rusia.

“Reaccionamos de inmediato. Dije: ‘sí, por supuesto, enviaremos a nuestros expertos’”, declaró Zelenski al The New York Times, al detallar que un equipo ucraniano viajó a la región un día después de la solicitud, aunque la Casa Blanca no lo ha confirmado públicamente.

El presidente ucraniano también reveló que su Gobierno ha recibido numerosas peticiones de asistencia de otros países interesados en las capacidades que Ucrania ha desarrollado para combatir los drones iraníes Shahed, ampliamente utilizados por Rusia en el conflicto.

"Hasta ahora hay 11 peticiones de países vecinos de Irán, de Estados europeos y de los EEUU”, indicó Zelenski en sus redes sociales.

Un soldado del pelotón de sistemas aéreos de combate no tripulados Vykhor, de Dnipro, perteneciente a la 108.ª Brigada Independiente de Defensa Territorial, lanza un dron Vampire durante una operación en Zaporiyia (Ucrania), el 2 de febrero de 2024.

Un soldado del pelotón de sistemas aéreos de combate no tripulados Vykhor, de Dnipro, perteneciente a la 108.ª Brigada Independiente de Defensa Territorial, lanza un dron Vampire durante una operación en Zaporiyia (Ucrania), el 2 de febrero de 2024.

Desde la invasión rusa de febrero de 2022, Ucrania ha tenido que hacer frente a miles de ataques con drones de origen iraní -conocidos como Shahed y también producidos por Rusia bajo la denominación Geran-2- empleados para golpear infraestructuras energéticas, ciudades y posiciones militares.

Poco a poco, tras más de cuatro años de guerra, los drones han ido sustituyendo a la artillería como principal instrumento de ataque. La magnitud de su uso queda clara con un solo dato: actualmente, el 85% de las bajas en el frente —tanto muertos como heridos— son provocadas por drones.

Para contrarrestar esta amenaza, las fuerzas ucranianas han desarrollado una combinación de sistemas de guerra electrónica, drones interceptores y tácticas específicas de defensa aérea, adaptadas a este tipo de aparatos de bajo coste y vuelo relativamente lento.

Esta respuesta no solo busca derribar los drones enemigos, sino también interferir sus sistemas de navegación y comunicación, dificultando que alcancen sus objetivos.

Drones Shahed-136 listos para despegar a bordo de un remolque de camión

Drones Shahed-136 listos para despegar a bordo de un remolque de camión

En el frente, unidades especializadas emplean radares de corto alcance y sensores acústicos para detectar los drones en vuelo, mientras que los equipos de guerra electrónica generan barreras de señal que desorientan los sistemas GPS.

Al mismo tiempo, se han incorporado drones interceptores capaces de perseguir y colisionar con los aparatos hostiles, una solución eficaz ante ataques masivos y difíciles de contrarrestar con misiles convencionales.

Drones de ataque y merodeadores

Ucrania ha levantado en tiempo récord un ecosistema propio de drones que combina plataformas de ataque, municiones merodeadoras y sistemas caza‑drones, como los Vampire, para golpear tanto la primera línea como la retaguardia rusa.

Entre los drones de ataque destacan el Punisher, de UA Dynamics, diseñado para realizar incursiones de precisión detrás de las líneas rusas y los modelos de largo alcance UJ‑22 Airborne, UJ‑26 “Beaver/Bober” y Lutyi (“Fever”), empleados en incursiones profundas contra infraestructuras energéticas, depósitos de combustible y objetivos industriales en territorio ruso.

Un militar ucraniano desplegando un dron de ataque táctico 'Punisher'

Un militar ucraniano desplegando un dron de ataque táctico 'Punisher'

En el ámbito de las municiones merodeadoras, la familia RAM II/RAM‑2X se ha consolidado como uno de los sistemas más representativos, diseñada para localizar y destruir blindados y defensas antiaéreas a decenas de kilómetros con el apoyo del Leleka‑100, un UAV de reconocimiento táctico muy extendido que cierra el ciclo entre detección y golpe de precisión.

Además, Kiev ha desplegado una amplia gama de sistemas caza‑drones desarrollados por empresas nacionales, con tasas de derribo muy altas frente a los Shahed rusos; entre ellos sobresalen los Vampire, bombarderos nocturnos apodados “Baba Yaga” por las tropas rusas.

Se utilizan para interceptar drones y hostigar posiciones en el frente, junto a otras plataformas de ala fija y multirrotor derivadas de drones comerciales y adaptadas para operar como “cazas nocturnos” sobre los corredores habituales de entrada de los Geran‑2/Shahed

Ese conocimiento práctico es ahora el que varios países buscan aprovechar.

La experiencia de combate

La experiencia acumulada por Ucrania en la guerra contra drones ha comenzado a llamar la atención también dentro de la OTAN. Un ejemplo fue su participación como invitada en el ejercicio Hedgehog, celebrado en Estonia con unos 16.000 efectivos aliados y centrado en el uso de sistemas no tripulados.

Durante aquellas maniobras, en las que participaron expertos ucranianos en sistemas antidrones, los operadores de Kiev superaron con claridad a varias unidades aliadas en los escenarios de simulación, según informes que han trascendido recientemente.

Tras cuatro años enfrentándose en condiciones reales a los drones Shahed iraníes, Ucrania se ha convertido así en uno de los países con mayor experiencia operativa en la defensa contra este tipo de amenazas, un conocimiento que ahora empieza a exportar a sus socios internacionales.

Además, Ucrania tiene otra ventaja en su ciclo de innovación. Puede pasar menos de un mes desde que se diseña un nuevo dron hasta que llega al frente y se enfrenta a contramedidas electrónicas rusas, lo que obliga a mejorarlo casi en tiempo real.

Una capacidad de adaptación que contrasta con los plazos de los grandes contratistas de defensa occidentales, que a menudo tardan años en llevar un sistema desde el tablero de diseño al campo de batalla.