El presidente Donald Tenru p y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una reunión del Gabinete en Camp David.

El presidente Donald Tenru p y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una reunión del Gabinete en Camp David. Daniel Heuer. Reuters.

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Trump le echa en cara al jefe del Pentágono la falta de munición pero niega en público la escasez y amenaza a los filtradores

El Washington Post informó del choque entre el presidente y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, tras el vaciado del arsenal de misiles de EEUU.

Más información: Trump acaricia un acuerdo con Irán para reabrir Ormuz tras vaciar el arsenal de misiles de largo alcance de EEUU

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Trump negó públicamente la escasez de munición en EE.UU. y amenazó con largas penas de cárcel a quienes filtren información sobre el tema.

El presidente habría tenido un enfrentamiento privado con su secretario de Defensa, Pete Hegseth, por no informarle sobre la falta de suministros militares.

Diversos informes y analistas señalan que la guerra con Irán ha agotado gran parte de los misiles Patriot y otros recursos, lo que podría limitar la capacidad militar estadounidense.

El Pentágono ha solicitado un presupuesto récord para 2027, pero los plazos de entrega de municiones críticas podrían retrasarse varios años, generando preocupación sobre la preparación militar a corto plazo.

Donald Trump publicó este jueves un mensaje en Truth Social desmintiendo los rumores que circulan desde hace tiempo sobre la escasez de munición, en especial, de misiles guiados de largo alcance. Esta sería la razón que explicaría la falta de iniciativa estadounidense en la guerra de Irán.

El presidente de Estados Unidos amenazó con "largas sentencias de cárcel" a quienes filtraran esas informaciones. En su mensaje aseguró que los fabricantes están suministrando "grandes cantidades" de munición y las empresas de defensa están levantando "el mayor número de fábricas en la historia de nuestro país".

Estas declaraciones se produjeron después de que el Washington Post revelara este jueves que el presidente se encaró con su secretario de Defensa, Pete Hegseth, por no haberle informado de la escasez de suministros. El enfrentamiento tuvo lugar en un aparte durante la reunión del Gabinete que se celebró el pasado viernes en Camp David.

La frustración del presidente por la guerra en Irán estalló porque, al parecer, se sentía engañado en torno a la extrema escasez de municiones que ahora amenaza con limitar las opciones militares en el Golfo Pérsico.

La información, publicada este jueves por el Post, fue revelada por dos fuentes conocedoras de la conversación, que prefieren mantener el anonimato por temor a las represalias.

Trump anunció el lunes que ordenaría "el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial" si no avanzaban las negociaciones con Irán sobre la apertura del estrecho de Ormuz. El mandatario reprochó a Hegseth haberle hecho creer que el problema de las municiones se había resuelto.

Según las fuentes, Hegseth se defendió responsabilizando a su número dos, el subsecretario de Defensa Stephen Feinberg, de la falta de material y de no haberse asegurado de que el presidente estuviera informado del problema.

El tenso intercambio puso de manifiesto la creciente frustración de Trump con el expresentador y analista militar de Fox News. Es sabido que Hegseth fue uno de los primeros defensores de emprender acciones militares contra Irán, convenciendo a Trump de que sería una victoria rápida y relativamente sencilla.

Lanzadera de misiles de defensa antiaérea Patriot asignada a la defensa de Ucrania contra los ataques de misiles rusos. Imagen de Archivo.

Lanzadera de misiles de defensa antiaérea Patriot asignada a la defensa de Ucrania contra los ataques de misiles rusos. Imagen de Archivo. Valentyn Ogirenko. Reuters.

La Casa Blanca desmintió que se produjera ningún enfrentamiento: "Es una noticia 100 % falsa. Literalmente, nunca ocurrió", declaró la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, a preguntas de los periodistas. "El presidente Trump tiene la máxima confianza en el secretario Hegseth", añadió.

Leavitt subió el tono en las redes sociales: "Esta historia de MENTIRAS fue ofrecida a muchos medios por alguien claramente decidido a desprestigiar al secretario", escribió en la red social X. "El presidente adora al secretario y piensa que está haciendo un trabajo tremendo", concluyó.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, publicó este jueves en la misma red social que la noticia del Post era "basura falsa, basada en fuentes anónimas".

El propio Trump escribió en Truth que estaba "extremadamente feliz" con el desempeño de Hegseth: "Todo ha sido extraordinario, incluyendo nuestro ataque a Venezuela, donde el resultado se logró en menos de un día, ¡lo que nos permitió llevar ante la Justicia a uno de los peores criminales de todo el mundo, Nicolás Maduro! Del mismo modo, Irán, donde el país ha sido diezmado con el propósito de NO PERMITIRLE NUNCA TENER UN ARMA NUCLEAR, ¡va muy bien!".

"Pete es muy respetado dentro de las Fuerzas Armadas y ha realizado mejoras tremendas, incluyendo la eliminación de la DEI [las reglas de Diversidad, Equidad e Inclusión] y el aumento del reclutamiento a niveles históricos", sentenció el presidente.

Los analistas achacan la estrategia de Trump de 'amagar y no pegar' a la falta crónica de munición. Bajo esa perspectiva, los anuncios de ataques de consecuencias terribles serían meras bravuconadas.

Lo peor es que la escasez de suministros no afecta solo a las Fuerzas Armadas destacadas en el Golfo Pérsico. Ucrania ya ha advertido que si no recibe más misiles de defensa antiaérea, no podrá frenar los constantes ataques rusos sobre objetivos civiles.

Sin ir más lejos, en la madrugada del miércoles al jueves, Rusia ha vuelto a atacar la región de Kiev dejando al menos 17 muertos y 44 heridos. Las defensas ucranianas pudieron neutralizar los drones, pero no los misiles balísticos.

Meses de advertencias

Las noticias sobre la falta de munición y, en particular, de misiles guiados de largo alcance, aparecieron en los medios pocas semanas después de iniciarse el conflicto. El 6 de marzo, el secretario de Guerra ya fue interpelado por la supuesta falta de recursos para sostener una contienda larga.

"No hay escasez de municiones", aseguró en una conferencia de prensa en Tampa (Florida). "Nuestros arsenales de armas ofensivas y defensivas nos permiten mantener esta campaña todo lo que sea necesario", afirmó.

No obstante, el prestigioso Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por sus siglas en inglés) publicó un informe en abril que analizaba el estado de los arsenales de EEUU tras los primeros 40 días de contienda y que aseguraba que "el alto ritmo de combate había consumido una parte sustancial de las reservas de munición guiada de precisión e interceptores de defensa aérea".

El análisis del CSIS concluyó que, a corto plazo, Estados Unidos conservaba suficiente munición para mantener las operaciones contra Irán en caso de que fracasara el alto el fuego, como así fue.

Ya entonces, auguraba que los inventarios serían insuficientes para afrontar contingencias futuras simultáneas, en particular un posible conflicto a gran escala con adversarios como China en la región del Indo-Pacífico.

El conflicto quedó congelado el 17 de junio con la firma de un alto el fuego en el que se establecía un plazo de 60 días para la negociación. Sólo duró tres semanas: el 8 de julio, Estados Unidos reanudó los bombardeos sobre objetivos militares de Irán en represalia por los ataques iraníes sobre buques que trataban de burlar su control en Ormuz.

Se sucedieron 13 noches consecutivas de bombardeos estadounidenses. El 24 de julio, Trump ordenó detener los ataques basando la decisión en la "petición de los países mediadores".

Al día siguiente, el New York Times reveló que el presidente había suspendido la campaña tras advertencias del general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, sobre el riesgo de agotar los interceptores Patriot.

En una entrevista concedida al Wall Street Journal al día siguiente, Trump rechazó la idea de que la disminución de las reservas de municiones fuera un problema para las capacidades de defensa de Estados Unidos. "Tenemos más municiones que cualquier otro país del mundo , y muchas más de las que realmente necesitamos", afirmó.

El clímax de esta crisis llegó este martes, cuando la cadena de televisión CNN publicó que "Estados Unidos habría agotado casi el 80 % de sus interceptores de misiles y las reservas están 'peligrosamente bajas'". La cadena citó "múltiples fuentes familiarizadas con el asunto".

Al revelar la disputa entre Trump y Hegseth en Camp David, el Post se sumó a las voces que denuncian la falta de previsión para prepararse para la guerra. En julio, el secretario de Defensa compareció ante una Comisión del Senado para informar del gasto acumulado en la campaña del Golfo (37.500 millones de dólares) y solicitar un aumento de presupuesto.

Durante la comparecencia, declinó responder a las preguntas de los senadores demócratas que quería saber si realmente había advertido al presidente de la situación ante una guerra prolongada. Hegseth culpó a la falta de planificación de la Administración Biden como excusa para solicitar la ampliación del presupuesto de Defensa a estas alturas del año.

Según los datos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI por sus siglas en inglés), el más prestigioso instituto independiente de estudios estratégicos, el presupuesto autorizado para el Departamento de Defensa en la Administración Biden fue sólo un 1% inferior al primer presupuesto autorizado para Trump en 2025.

Siempre según la misma fuente, el gasto militar real en 2025, ya con Trump ocupando la Casa Blanca, fue inferior en un 5 % al de 2024.

Es pronto para saber cuál será la cifra final en 2026, pero, entre lo presupuestado inicialmente y las autorizaciones de ampliación solicitadas a la Cámara, la cifra prevista supone un incremento del 17,4 % sobre el presupuesto del año anterior.

Los valores que se barajan para 2027 son astronómicos: Hegseth prepara una estimación de necesidades de 1,5 billones de dólares, cerca de un 43 % por encima del gasto previsto para este año. Es el mayor presupuesto militar de la historia, no solo de EEUU, sino de todo el planeta.

Pero el dinero no lo es todo: el plazo de entrega de algunas de las municiones más críticas está muy lejos de ser inmediato. Según declaró Mark Cancian, asesor principal del CSIS a Fox News, es posible que la mayoría de los misiles Patriot y Tomahawk solicitados dentro de las partidas de gasto de 2027 tarden entre 3 y 4 años en ser suministrados.

Contar con mucho más dinero es importante, pero no consigue un alivio inmediato. Desde luego, no ayuda que la situación en Irán siga sin encontrar una solución definitiva.