Punto de inflexión: Harmony, la primera robot sexual con inteligencia artificial, llega a los consumidores este año.

Cuando todavía era una niña, antes de toparme con la palabra "sexo" (que en japonés se escribe con los puntiagudos caracteres katakana y suele referirse a la relación sexual entre personas de distinto sexo), el concepto no existía en mi mundo. A diario me veía fascinada por mi propio cuerpo. Cuando tenía unos tres años, recuerdo que me exploraba. Cuando exploraba ciertas partes, el agua en mi interior parecía convertirse en gaseosa y burbujeaba, y de repente se evaporaba por todo mi cuerpo. Esto tuvo un profundo impacto en mí. Llamé a mi extraño y maravilloso descubrimiento "eppi", una palabra inventada que me sonaba adorable y misteriosa. Tenía una especie de timbre electrónico que yo pensaba que encajaba de algún modo con esa sensación.

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