De izquierda a derecha, la líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado; y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

De izquierda a derecha, la líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado; y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Reuters/EFE

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María Corina Machado, a Madrid y Claudia Sheinbaum, a Barcelona: las líderes de LATAM se miden en España

Dos visitas simultáneas. Dos ciudades. Y una pregunta: ¿es una mera coincidencia o una imagen cargada de significado político?

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Este fin de semana, España acoge a dos de las principales figuras políticas de América Latina. María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, y Claudia Sheinbaum, presidenta de México, coinciden en el país, aunque lo hacen en ciudades y con agendas políticas diferenciadas.

La simultaneidad de ambas visitas, sin encuentros compartidos ni espacios comunes, ha suscitado interpretaciones sobre su significado tanto en clave internacional como en el contexto español. La coincidencia temporal y la división geográfica proyectan dos agendas paralelas que se insertan en circuitos distintos.

Machado ha viajado a Madrid para verse con el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde José Luis Martínez-Almeida; y el líder de Vox, Santiago Abascal. El Ayuntamiento le ha entregado la Llave de la ciudad en homenaje a su compromiso con los derechos humanos.

Ella misma ha defendido que su objetivo es "acelerar una transición y el retorno de los venezolanos a la libertad", y ha señalado que el país atraviesa una fase decisiva en ese proceso. En declaraciones recientes, ha afirmado que están "muy cerca" y ha insistido en la necesidad de avanzar hacia unas elecciones "libres y justas".

Se sabe que no mantendrá un encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. "En determinados momentos conviene y en otros no tener ciertas reuniones para tal objetivo y, por lo tanto, en este momento esa cita no está prevista", explicó recientemente a COPE. Su visita se enmarca en una gira europea en la que ya se ha reunido con dirigentes como Macron.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, recibe a la Nobel de la Paz y opositora venezolana María Corina Machado, para hacerle entrega de la Llave de Oro de la Ciudad, el viernes 17 de abril en la madrileña Casa de la Villa.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, recibe a la Nobel de la Paz y opositora venezolana María Corina Machado, para hacerle entrega de la Llave de Oro de la Ciudad, el viernes 17 de abril en la madrileña Casa de la Villa. Kiko Huesca EFE

En paralelo, Claudia Sheinbaum se encuentra en Barcelona con motivo de su participación en una cumbre de gobiernos progresistas convocada por Pedro Sánchez con la presencia de líderes internacionales como el colombiano Gustavo Petro y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

La presidenta mexicana ha señalado que el viaje no tiene carácter de visita de Estado y que forma parte de una agenda internacional vinculada a este encuentro. Eso sí, se produce en un momento en el que México y España tratan de reforzar su vínculo.

En su intervención, la mandataria ha aclarado que "nunca ha habido" una crisis diplomática entre ellos y que "lo importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria". También ha expresado su satisfacción por estar en Barcelona "defendiendo siempre la democracia".

Cierto es que los lazos entre los países se deterioraron en 2019, cuando López Obrador pidió una disculpa por los abusos cometidos durante la conquista. Recientemente, el rey Felipe VI expresó que "hay cosas que no pueden hacernos sentir orgullosos", un "gesto" que Sheinbaum valoró positivamente y tras el que confirmó que en el último año ha habido "un acercamiento distinto" con España.

La lectura de los expertos

Sea como sea, lo cierto es que la coincidencia de las visitas de Machado y Sheinbaum en pleno ecuador de abril ha abierto un debate sobre su significado, tanto por su simultaneidad como por la diferencia de escenarios en los que se desarrollan.

El profesor de Comunicación y Liderazgo Político Moisés Ruiz lo enmarca dentro de una lógica de posicionamiento. "Es una coincidencia aprovechada para marcar perfil político", señala, subrayando que ambas agendas no operan de forma aislada, sino que más bien se insertan en un contexto de competencia simbólica entre bloques ideológicos.

En su análisis, el elemento territorial adquiere un peso específico. "Dos ciudades, dos tendencias", resume. Para el experto, Madrid funciona como "la capital" del Partido Popular, mientras que Barcelona se consolida como un espacio clave para el bloque progresista. Esta distribución, sostiene, conecta con dinámicas internas.

"El PSOE necesita implementar presencia en Cataluña y el PP necesita mantener la fortaleza en Madrid", dice el experto. E introduce una lectura estratégica del encuentro de líderes progresistas en la primera región. Según valora, el objetivo pasa por "coronar a Sánchez como referente mundial de la izquierda desde allí", afirma.

José Vicente Carrasquero, especializado en América Latina, opina sobre estas visitas paralelas: "No lo leería como una simple casualidad de agenda, aunque tampoco afirmaría que exista una coordinación entre ellas". En declaraciones a Magas, el analista pone el foco en el papel adquirido por España recientemente.

"El país se ha consolidado como un espacio de proyección de liderazgos latinoamericanos ante públicos europeos, mediáticos e ideológicos muy concretos", señala. En ese sentido, afirma que lo relevante no es sólo la coincidencia en el tiempo, sino el hecho de que cada una "entre en un circuito político distinto".

"María Corina Machado se inserta claramente en un eje ligado a la derecha española, especialmente madrileña, donde el caso venezolano se interpreta en clave de autoritarismo, exilio, libertad y resistencia democrática", explica. En contraste, apunta que "Claudia Sheinbaum aparece en un espacio más cercano a la izquierda institucional y al multilateralismo".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a su llegada a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada este sábado en Fira de Barcelona.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a su llegada a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada este sábado en Fira de Barcelona. Alberto Estévez EFE

Ambos expertos coinciden en señalar que la elección de las ciudades no es un elemento neutro. Carrasquero insiste en que "Madrid y Barcelona no son, en este caso, escenarios neutros o intercambiables", sino que refuerzan el significado de cada agenda. Ruiz, por su parte, habla de una "polarización geográfica" que acompaña la división ideológica.

En cuanto al impacto de estas visitas en el contexto español, los expertos apuntan a una doble lectura. Ruiz considera que "el mensaje es nítido y las líderes elegidas lo refuerzan. Somos distintas, tenemos visiones distintas", afirma, en referencia a cómo cada bloque se vale de estos encuentros para subrayar posiciones.

Carrasquero amplía esta idea y sitúa América Latina dentro del debate nacional. "Permiten que entre de lleno en la conversación política española como espejo, advertencia o referencia identitaria”, explica. Según su análisis, cada espacio político incorpora elementos de la realidad latinoamericana para reforzar su propio relato.

Dos formas de liderar

Más allá de la coincidencia, también apuntan a las diferencias en los perfiles de Machado y Sheinbaum. Ruiz destaca que "ambas son disciplinadas y carismáticas" y afirma que "en sus acciones comparten un enfoque racional y estructurado". Sin embargo, son evidentes las diferencias en el estilo —y la mochila— de cada una.

Y las desarrolla: "La presidenta de México tiene más perfil ideológico a la vez que quiere actuar con pragmatismo y firmeza en su política exterior". Mientras tanto, la venezolana, a juicio del experto, "tiene un discurso más emocional, con el que pretende lograr una conexión fuerte con sus seguidores y una identificación que les movilice".

Carrasquero incide en la relación de cada una con el poder. "Machado encarna un liderazgo de confrontación con un régimen autoritario, muy marcado por la resistencia, la claridad ideológica y la construcción de legitimidad desde la oposición".

Beatriz Becerra, doctora en Derecho, Gobierno y Políticas Públicas, exvicepresidenta de la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo y cofundadora de España Mejor, apunta: "Para muchísmas venezolanas y de otros países representa una forma de dirigir que rompe inercias, sin acomodarse ni diluir principios para resultar aceptable".

Una persona abraza a la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, tras la ceremonia de entrega de la Llave de Oro de Madrid.

Una persona abraza a la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, tras la ceremonia de entrega de la Llave de Oro de Madrid. Isabel Infantes Reuters

Por su parte, a juicio de Carrasquero, "Sheinbaum representa un liderazgo institucional, de gobierno, más asociado a la continuidad, la gestión y la articulación de una izquierda en ejercicio del poder". A su juicio, esta diferencia condiciona tanto su discurso como sus alianzas y su forma de proyectarse internacionalmente.

Finalmente, los expertos coinciden en señalar la dimensión simbólica que introduce el hecho de que ambas sean mujeres con una gran trascendencia.

Ruiz considera que esto tiene un valor relevante en una región donde "el machismo sigue incrustado en el devenir social" y lo interpreta como "un impulso hacia el lado bueno de la historiadonde la igualdad sea la protagonista y la mujer tenga el sitio que se merece de acuerdo con su talento".

Carrasquero, por su parte, matiza esta lectura y pone el foco en que ellas ocupan hoy posiciones visibles e influyentes en relatos opuestos dentro de América Latina: "Rompen la idea de que el liderazgo femenino corresponde a una sola sensibilidad ideológica".

El género, prosigue el experto en su análisis, "influye en la percepción pública de ambas, porque todavía operan muchos sesgos sobre autoridad, firmeza y legitimidad. Pero lo decisivo, a mi juicio, es que ambas muestran que la presencia de la mujer en la alta política ya no es excepcional en la región, sino central en la disputa por el poder".

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a su llegada a la cumbre 'En defensa de la democracia' en Barcelona.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a su llegada a la cumbre 'En defensa de la democracia' en Barcelona. Nacho Doce Reuters

Un test de popularidad

Más allá de la agenda institucional, ambas han aterrizado acompañadas de un evidente seguimiento social y político en España. En el caso de María Corina Machado, su paso por Madrid coincide con una concentración de venezolanos en la Puerta del Sol que se prevé multitudinaria, en una ciudad donde residen más de 200.000 personas con la nacionalidad.

La dimensión de esta convocatoria se enmarca en el peso de la diáspora venezolana en el país, que supera las 400.000 personas, siendo una de las comunidades latinoamericanas más numerosas. Particularmente en Madrid, su presencia ha crecido de forma sostenida en la última década.

Beatriz Becerra, que ha acompañado a María Corina Machado estos días, describe a una dirigente "muy enfocada y conectada con el propósito", consciente de que "está en el momento más exigente de su vida, porque a la presión externa de un régimen que no ha dejado de perseguirla se suma la responsabilidad de encarnar una alternativa real".

Sin embargo, asegura que nota a la Nobel "muy firme, pero también conmovida y feliz" y destaca que su acogida en la capital española "confirma algo que ya venía viéndose en otras europeas: su reconocimiento como una interlocutora central en cualquier escenario de transición democrática en Venezuela".

No obstante, Becerra también considera que este viaje con el que "busca consolidar apoyos" también es relevante para ella en el plano social: "Aquí hay una conexión emocional con la causa de su pueblo. Y Madrid no es una ciudad cualquiera, ¡si hasta se ha reencontrado con amigas del colegio!".

En paralelo, la visita de Claudia Sheinbaum se produce en un contexto marcado por su papel institucional. Su participación en la cumbre de Barcelona, un evento con una potente cobertura mediática tanto desde España como desde fuera, se integra en un foro que reunirá a líderes de más de una quincena de países para reforzar alianzas.

Aunque esta comunidad en España es más reducida en comparación con la venezolana, también es relevante: el país pasó de contabilizar más de 49.000 mexicanos en 2015 a más de 79.000 en 2024, lo que significa que cuatro de cada 10 de aquellos que emigran a Europa se encuentran hoy aquí.