Una mujer observa la obra Esfera Amarilla 1984, del artista Jesús R. Soto en la Galería Elvira González.

Una mujer observa la obra Esfera Amarilla 1984, del artista Jesús R. Soto en la Galería Elvira González. Víctor Lerena EFE

Protagonistas

De Elvira González a Pati Lara: las galeristas que arrasan en ARCO 2026 y marcan el paso a museos y coleccionistas

De las figuras pioneras a una generación más joven, ellas protagonizaron algunas de las propuestas más interesantes de la feria.

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Alba Díaz
Publicada

Hay un momento en ARCO, casi siempre cuando cae la tarde, en que los pasillos del Pabellón 7 de IFEMA empiezan a parecerse más a una ciudad que a una feria. Los coleccionistas aceleran, los comisarios afinan la mirada en silencio y los galeristas sostienen conversaciones que mezclan urgencia, precisión y estrategia.

En ese movimiento continuo se dibuja un patrón que esta 45ª edición ha vuelto a confirmar: muchas de las propuestas que sostienen el pulso del arte contemporáneo llevan la firma de mujeres que dirigen galerías, construyen relatos y articulan discursos dentro del mercado.

Este año, ARCO reunió a 211 galerías de 30 países y cerró con un balance particularmente sólido: ventas intensas desde la apertura profesional, un notable aumento de coleccionistas jóvenes y un recorrido institucional muy activo.

El Museo Reina Sofía, la Fundación ARCO, el CA2M y varias colecciones privadas europeas realizaron adquisiciones estratégicas en los primeros días. Dentro de ese mapa, las galerías dirigidas por mujeres no sólo ocuparon posiciones centrales, sino que marcaron buena parte de las direcciones curatoriales y conceptuales de la feria.

Liderazgo femenino consolidado

La presencia femenina en el galerismo español no es un fenómeno reciente, pero esta edición ha mostrado su fuerza con una claridad poco común.

Desde referentes históricos como Elvira González —la gran protagonista de este año; su galería no solo ha participado con piezas de altísimo nivel (como la icónica Esfera amarilla de Jesús Rafael Soto), sino que ha sido distinguida con el II Premio Juana de Aizpuru—, hasta voces jóvenes.

Con ejemplos como Bombon Projects, Ponce+Robles, The Goma, Aural, Rosa Santos, RocíoSantaCruz o The Ryder Projects, el liderazgo femenino se sintió no como un dato, sino como una estructura sólida.

A la izquierda, 'Exudate #70' (Eva Fàbregas); a la derecha, piezas de la serie 'Constructoras de mundos muy parecidos al nuestro' (Ludovica Carbotta), de Bombon Projects.

A la izquierda, 'Exudate #70' (Eva Fàbregas); a la derecha, piezas de la serie 'Constructoras de mundos muy parecidos al nuestro' (Ludovica Carbotta), de Bombon Projects. Cedidas ARCO 2026

La galerista Sabrina Amrani —su propuesta ha sido una de las más comentadas, destacando este año con artistas como Dagoberto Rodríguez o Mónica de Miranda—, cuyo stand volvió a ser uno de los más visitados, resume una realidad que se percibe al recorrer la feria.

La presencia femenina en la toma de decisiones no es una irrupción, sino una continuidad históricamente invisibilizada.

Mercado, mirada y discurso

Entre las galerías que confirmaron ese desplazamiento de la mirada hacia lo curatorial se encuentra The Ryder Projects, dirigida por Pati Lara, que este año presentó uno de los stands más comentados por críticos y comisarios. Su apuesta fue clara: mantener su identidad interdisciplinar incluso en el contexto más comercial.

Pati Lara, en un retrato de archivo.

Pati Lara, en un retrato de archivo. Rodrigo Mínguez

"No es fácil el contexto ferial para el programa que desarrollamos", explica Lara. Y prosigue: "Este año presentamos un stand comisariado que plantea un diálogo entre Miguel Benlloch y Ana Laura Aláez, dos artistas de la galería que, sin llegar a conocerse y siendo de generaciones distintas, plantean problemáticas y recursos similares".

El diálogo entre ambos artistas giraba en torno a la performatividad de las prendas de vestir y a cómo la ropa puede expandir o cuestionar los límites del género. Una propuesta que, lejos de suavizarse para adaptarse a la feria, se presentó con coherencia curatorial.

Y esa coherencia tuvo recompensa. "La suerte de un contexto como este es que acuden museos e instituciones que valoran estas prácticas", añade Lara. Este año, de hecho, tanto la Fundación ARCO como el Museo Reina Sofía adquirieron obras del stand.

Voces que impulsan

La lectura de Lara coincide con la percepción de otras galeristas cuya presencia fue especialmente visible este año. Desde Bombon Projects, Joana Roda ha insistido en varias ocasiones en que el mercado está cambiando y que las instituciones buscan cada vez más posiciones curatoriales claras, no sólo obras aisladas.

En ese contexto, muchas galerías jóvenes —varias de ellas dirigidas por mujeres— trabajan desde enfoques más críticos y atentos al contexto cultural.

La galería Rosa Santos también consolidó su apuesta por prácticas que cruzan territorio, ecología y percepción, una línea que su directora lleva años defendiendo dentro del panorama del arte contemporáneo.

En esa misma línea, RocíoSantaCruz presentó una propuesta centrada en archivo, memoria y revisiones críticas del pasado reciente, uno de los discursos que más fuerza han cobrado en la feria y que reflejan un interés creciente por narrativas más complejas dentro del mercado.

'Pornografía' de María Ruido en la galería de RosaSantosCruz.

'Pornografía' de María Ruido en la galería de RosaSantosCruz. Cedida

Curadoría con carácter

En el caso de The Ryder Projects, ese carácter se percibió especialmente en el modo en que el stand trazaba un puente entre generaciones.

Pati Lara subraya la importancia de destacar figuras que han trabajado desde los márgenes de la institución: "Miguel Benlloch, artista, activista y performer, luchó por los derechos LGTB en una época complicada para esa lucha".

También añade: "Y Ana Laura Aláez parte de investigaciones influenciadas por el post-punk para abordar la presencia femenina en el arte y cuestionar la escultura como disciplina históricamente vinculada a lo masculino".

En el contexto de una feria dominada por la inmediatez, esta lectura detuvo a muchos visitantes. Varias instituciones internacionales se acercaron al stand, interesadas en proyectos que cruzan género, cuerpo y archivo.

Internacionalidad como identidad

The Ryder Projects nació en Londres en 2015, y aunque ya no mantiene sede allí desde 2020, esa raíz sigue marcando la galería. Lara lo explica con claridad.

Parte del 'stand' de The Ryder Projects.

Parte del 'stand' de The Ryder Projects.

"Nacimos como una galería en Londres y en nuestro ADN está lo internacional, tanto en atender y representar talentos internacionales como en difundir el trabajo de nuestros artistas fuera de España", dice.

Esta internacionalidad también definió la presencia de galeristas como Sabrina Amrani —con fuerte vínculo con Oriente Medio y el norte de África— o Ana Mas Projects —puente constante entre artistas europeos y latinoamericanos—.

Obras de las artistas Aires, Andrianomearisoa, Bettini, Grau-Garriga, Karakashian, Nasseri y Shabbir en el stand de Sabrina Amrani Gallery.

Obras de las artistas Aires, Andrianomearisoa, Bettini, Grau-Garriga, Karakashian, Nasseri y Shabbir en el stand de Sabrina Amrani Gallery. Cedida ARCO 2026

Su presencia confirma que las galerías dirigidas por mujeres están actuando como intermediarias naturales entre escenas.

Genealogías del presente

Uno de los proyectos más destacados en el stand de The Ryder Projects fue Dance & Disco (2000) de Ana Laura Aláez, una obra que documenta la intervención en la que la artista convirtió una sala del Museo Reina Sofía en una discoteca hace más de dos décadas.

Lara subraya su relevancia en el contexto actual: "Las generaciones de hoy valoran ese proyecto como pionero de formatos que ahora sí son frecuentes en los museos. La obra consiste en retratos y un vídeo documental de aquella acción".

En una edición donde la performance, el archivo y los formatos híbridos tuvieron un papel destacado, esta pieza funcionó como un puente entre el pasado y el presente del arte contemporáneo español.

Presencia institucional creciente

En términos de mercado, ARCO 2026 cerró con cifras robustas. Varias galerías dirigidas por mujeres protagonizaron algunas de las ventas más comentadas de la feria.

Sabrina Amrani colocó obras en colecciones europeas y árabes; Rosa Santos confirmó dos ventas institucionales; RocíoSantaCruz atrajo al CA2M y al Patio Herreriano con proyectos de archivo; Bombon Projects captó la atención de museos centrados en jóvenes y The Ryder Projects sumó adquisiciones de Fundación ARCO y Reina Sofía.

La estabilidad de estas operaciones revela algo más profundo que la buena salud del mercado: señala la relevancia de programas curatoriales donde la investigación y el pensamiento crítico son centrales.

Mujeres que deciden

Al recorrer la feria, la sensación se repite de stand en stand: las galeristas están construyendo dirección, no sólo ocupando espacio. Su trabajo no responde a un impulso puntual; es una trama sostenida de miradas, relaciones y proyectos a largo plazo.

La frase de Lara resume quizá el espíritu de esta edición: "Todo lo que hago está atravesado por mi propia experiencia como mujer".

En el fondo, ARCO funciona cada año como un espejo del sistema del arte: destaca quien sostiene el mercado, quien arriesga, quien construye relato y quien propone nuevas formas de mirar.

Las galeristas destacan ahora no por una cuestión de tendencia, sino por consistencia: sus propuestas han sido algunas de las más visitadas, adquiridas y comentadas.

Con discursos sólidos, programas críticos y una forma de trabajar que combina profesionalidad y sensibilidad, han demostrado que el futuro del mercado se está escribiendo desde miradas que hace tiempo dejaron de ser marginales.

En un sector que todavía opera a menudo desde inercias heredadas, las galerías dirigidas por mujeres están empujando hacia un modelo más complejo, más atento y más permeable al presente. Y, vista esta edición, todo indica que su papel no será una excepción sino el centro desde el que se replanteen las próximas ferias.