Entrevista

Leonor Watling, 'reina' y presentadora de los Goya: "Si a tu jefa le gusta lo que haces, serás cada vez mejor. Y eso lo notas"

Entrevista

“Vivimos en un nuevo tipo de medievalismo”

Fecha de publicación:
Estilismo

Bea Valdivia

Maquillaje y Peluquería

Maria García x Dior Beauty (Sun Sea Sands)

Leonor Watling predice el futuro, una habilidad que ejerce sin darse cuenta, por ejemplo, cuando la entrevistan. Ella se ríe si se lo preguntan, pero no lo niega. Nos encontramos con la conocida actriz y cantante en la cafetería del Colegio de arquitectos de la calle Hortaleza, después de una teatral sesión de fotos, dispuesta a ejercer su poder.

Está sentada en la mesa de entrada junto una chimenea y unos pájaros la revolotean, a lo que responde cantando. A punto de cumplir 50 años, tras haber trabajado con Almodóvar, Coixet o De la Iglesia, compartido cartel con Elijah Wood o Pina Bausch, desarrollado su carrera musical con Marlango y convivido con un planetario Jorge Drexler y dos hijos en común, toda esa marcha vital no ha sido suficiente para agotar su creatividad ni su entusiasmo: entrevistamos a esta madrileña de ascendencia británica, cuya carrera se despliega una y otra vez, como si fuera de papiroflexia.

Está muy contenta, incluso se pone a cantar…

[Dice que sí, entornando los ojos]

Va a presentar los Goya 2025…

¡Con Maribel!

Foto uno de Leornor Watling con el look uno

En la última entrevista con Magas, hace ahora poco más de un año, decía que quería hacer cualquier cosa con Maribel Verdú… ¡Acertó el pronóstico!

¿En serio? ¿Lo dije? Voy a pensarme bien qué digo hoy [ríe]. A Maribel se lo ofrecieron hace tiempo y, no quiero creérmelo, pero ella ha aceptado esta vez porque era conmigo, las dos juntas.

En el tráiler de la gala de los Goya son Telma y Louise, ¿se van a lanzar al vacío o habrá muchos filtros académicos?

Sí, el tráiler es genial, supongo que idea de Paloma Rando y Laura Márquez [las guionistas]. Los guiones están muy atados, y todavía no puedo contar mucho, pero ensayamos en Granada y lo haremos allí el 8 de febrero.

Verlas a las dos juntas ya es una buena noticia. Hay quien dice que los debates políticos y los Goya hay que verlos poniendo la televisión sin sonido…

Nunca lo había pensado [sonríe], pero ponnos con sonido. Nos vamos a dar mucha energía la una a la otra.

Se convierten en el doble rostro de todo el cine, ¿cómo lo vive?, ¿tiene rituales personales antes de una gran exposición pública?

Lo que me suele pasar es siempre lo mismo, primero me quiero morir y esconder debajo de una piedra. Más o menos una semana antes me pregunto ‘¿por qué, por qué?, ¿en qué momento?’. El día de antes quiero que haya pasado ya. Y luego, en el momento en que estoy a punto de hacerlo, estoy contenta. Y me gusta hacerlo.

Foto dos de Leornor Watling con el look uno

Es curioso, porque su energía cambia drásticamente cuando sale a un escenario, ya sea a cantar, interpretar o presentar, muta a otra energía más fuerte, incluso adquiere otra gestualidad…

¿Sabes quién me dijo lo mismo hace poco? Leo Sidran [músico americano con un Grammy y un Óscar como productor] me dijo que habíamos viajado juntos, comido juntos, hecho la prueba de sonido juntos, y ¡de repente era otra persona! Yo no lo noto [sonríe]. Vamos a sacar un disco como “Leo y Leo”, habrá un anticipo en primavera y el disco en septiembre.

¿Vuelve a la música con Leo Sidran? Qué buena noticia. Es como catwoman, tiene ese súper poder: que sepa que ha cambiado su energía solamente al responder a esta pregunta.

[Sonríe, ríe y se tapa la boca] No me doy cuenta. A mí lo que me hace falta es sólo una excusa, siempre he sido muy tímida. A la gente le cuesta creerlo, pero conozco a muchas actrices tímidas, quizás nos metemos a clases de interpretación por eso. Si me das esa excusa, un nombre o un personaje, si me disfrazo, no me da vergüenza. Esa cosa de ‘coge una guitarra y cántate algo aquí’… Me muero. En cambio puedo subirme sin problema a un escenario multitudinario y disfrutarlo.

Respondía en una entrevista anterior que cantar y actuar es lo mismo….

Es parte de lo mismo. Cantar y actuar nace del mismo sitio, la diferencia es que en un caso eres parte de un engranaje muy grande, algo que me encanta de los rodajes; y en la música, eres una pieza de un engranaje más pequeño, que controlas tú. Al final también presentando, estás comunicando, estás contando algo.

Pero, ¿el contexto más grande no lo hace todo más formal?

Yo soy muy cobarde en la vida. No soy un tipo de persona kamikaze ni emocional ni vitalmente, pero tengo algo en el fondo que está ahí, que bulle. Interpretar me permite tener discusiones de pareja exacerbadas, aventuras o persecuciones que nunca viviría en la vida, porque no soy yo. Descansas de ser tú y no tiene ninguna consecuencia. Puedo fingir que soy una reina, puedo hacer que soy una presentadora con gran confianza… Estaba leyendo hace poco que hay psicólogos que están empezando ahora a estudiar la exposición pública como un hecho que puede ser traumático, porque puede llegar a dejarte muy tocado. Aquí soy un personaje. También, claro, te das cuenta de que tienes una facilidad, algo vocacional, que la gente te escucha cuando te disfrazas y hablas, te siguen, y eso es bonito, tienes que hacerlo lo mejor que puedas porque esas personas ¡te están siguiendo a donde las lleves!

Foto tres de Leornor Watling con el look uno

Vestido de cuero de Bimba y Palomo, gafas de Celine y tacones de Ferragamo

Watling, reina

De esos disfraces de detective, monja o reina, ¿cuál ha sido el más inquietante?

No es más inquietante lo más raro. Me impactan mucho los papeles cercanos a mi vida porque en “Chinas”, por ejemplo, yo estaba en una pareja con una hija adoptada en un piso en Usera. Esa podría haber sido mi vida.

¿Y cómo es ‘ser’ reina? Nos dijo que le gustaban los papeles de época y ahora estrena “La vida breve” en Movistar+, donde interpreta ni más ni menos que a Isabel de Farnesio… ¿Cómo es ser reina?

[Ríe] Es maravilloso. Muy solitario y a merced de todos, supongo, pero divertido serlo en la ficción.

¿Qué diría de Isabel de Farnesio, clave en la historia de España?

Farnesio es un personaje alucinante. Inteligente, estratega, y yo sabía cosas sobre política exterior e interior de los Borbones, pero no recordaba cómo era Felipe V o que fuera ella quien trajera a Farinelli a España, aunque luego Bárbara de Braganza se lo llevó, algo que debió de molestarle muchísimo.

¿Qué es lo que más le sorprendió?

Me alucinó que ella se quedara con Felipe, porque estaba muy loco. Mucho. Sé que tenía poco margen de maniobra, pero cuando leía sobre su vida, vi que sí que hubiera podido irse a un monasterio o un convento o vivir en otro palacio. Y se quedó a su lado todo el tiempo. Eso en la serie se explica porque están muy solos y son lo único que se tienen, el uno al otro. Yo creo que algo de amor sí que tenía que haber, porque incluso cuando él volvió a reinar, que estaba más loco todavía, ella siguió a su lado. Él era insomne, dormía de día y trabajaba de noche, y ella le seguía el ritmo. En parte seguro que por ambición, pero eso no creo que nadie lo aguante si no hay amor.

Foto uno de Leornor Watling con el look dos

Foto cuatro de Leornor Watling con el look uno

¿Ha cambiado su opinión de la realeza después de este papel?

Siempre he pensado que pertenecer a cualquier élite es muy difícil, porque te obliga a estar muy sola, a convivir con mucho juicio externo, y deja muy poca libertad. Por lógica, cualquier élite se puede decir al revés, ‘tú eres distinta a todos’ de modo simétrico, y por tanto no es un lugar fácil. No puedes ser mil millonario si neurológicamente no cambias, no podrías soportarlo, si tienes más dinero que la deuda externa de cuatro países, las sinapsis tienen que ir hacia otro lado. Ser rey o reina debe de ser lo mismo.

¿Fue al museo de las Colecciones Reales a preparar su papel?

Sí, hay un retrato de la Farnesio en la planta B, es muy impresionante. En la serie, las anécdotas más ‘sacadas’ son las más ‘reales’ [sonríe].

Hay tanta discursiva sobre el papel de la realeza en el mundo actual… ¿Le puedo preguntar?

Yo creo que hay tantas cosas anacrónicas que funcionan… Y te preguntas, ¿merece la pena moverlas? Me da mucho miedo esa gente que quiere tirarlo todo y empezar de cero, porque los seres humanos no funcionamos así, eso lleva a la catástrofe siempre. Cuando alguien lo tiene todo súper claro, no existe el cuaderno en blanco, se puede conversar y ver hacia dónde se encamina algo, pero las soluciones de ‘todo nuevo’ son imposibles e irreales.

Foto uno de Leornor Watling con el look tres

Conjunto de chaqueta y pantalón de cuero granate con bailarinas a juego de Gucci

De momento, mientras charlamos, Trump está bailando con los ‘Village People’ y llegan todos los tecnólogos a su toma de posesión…

Es un poco medieval, ¿no te parece? Los lords [pronuncia en un inglés absoluto], y el pueblo llano que cada vez está más asustado y avasallado, y la nueva religión que es la tecnología y todos enganchados a los dispositivos, creyendo que haces una revolución mientras pones un tweet. Vivimos un nuevo medievalismo en el que los dueños de las empresas tecnológicas son los que están poniendo las leyes.

¿Cuál cree que es el rol de la cultura ahora?

Para mí es la conexión, te ayuda a darte cuenta de que no estás solo y a conectarte con los de alrededor. Cuando socializamos, somos mejores, y cuando estamos en una sala de cine o en un concierto te ríes a la vez que quien tengas al lado, y no te importa quién sea. Eso es función del arte, recordarnos que somos iguales, pares y mejores cuando estamos conectados.

Foto dos de Leornor Watling con el look tres

Un renacer doble

Hace poco decía a Magas que tenía la sensación de que le habían ‘cambiado la baraja’. ¿Ha mejorado esa sensación en los últimos tiempos?

Han surgido muchas cosas y muy bonitas de trabajo. Mi madre me decía que había visto hace unos días, creo que fue Bette Davis, quien puso un anuncio en The New Yorker diciendo "actriz con experiencia se ofrece para hacer personajes". Y justo cumplí cuarenta cuando empezó a cambiar todo. Ahora tengo más trabajo que hace unos años, también porque estaba con mis hijos y con Marlango, que han sido decisiones que he tenido la suerte de poder tomar.

¿Con la maternidad?

Puedes decidir hasta cierto punto, pero he tenido la suerte de poder estar más en casa. Y la suerte de que hay papeles para mujeres de mi edad y papeles muy chulos.

¿Qué reposicionamiento encuentra? ¿Cómo se recoloca alguien con tanta creatividad cuando siente eso?

Hay un momento en que estás intentando que funcione todo como funcionaba antes pero no eres la misma persona, hasta que de repente dices ‘ya está’. Para mí tiene que ver con, en lugar de frustrarte porque no te sirve lo que hacías antes, disfrutar de las cosas que sí que te sirven. Estar cómodo con lo que sí tienes. Hay un momento de duelo con lo que ya no tienes. Yo estaba enfadada, tiene más que ver con una que con los demás. Es un ejemplo un poco frívolo, pero me ponía un vestido, y de repente me daba cuenta de que no era necesario, de que ya no te apetece ponértelo, y que no te frustra.

Quizás ni siquiera nadie nunca quiso que se lo pusiera…

Eso es, quizás a todo el mundo le daba igual ese vestido. Hay que avanzar.

Foto tres de Leornor Watling con el look tres

Trabajar con gente que le apetezca mucho trabajar con usted, eso reclama…

Es que he trabajado con gente que no te elige. Y en este oficio es durísimo, porque lo notas. Si a tu jefa le gusta lo que haces o no. En los trabajos creativos, la fe del otro te construye mucho, que al otro le guste lo que haces, implica que lo hagas cada vez mejor. Es como te pasará a ti con tu redactora jefa, lo mismo cuando cantas. Cómo te escuchas tiene una relación directa con cómo vas a cantar. Si no te oyes bien, cantarás más chiquitito, de lo contrario te atreverás a más cosas. Eso es igual en cualquier trabajo creativo.

¿Admira a las personas que son invulnerables al feedback?

¿Tú crees que les da igual de verdad? Esa es mi pregunta. Quizás les va por otro lado del dolor. Si me enseñas algo que has escrito y te digo que me encanta, me dirás ‘pues espera, que tengo otra cosa’. Si soy crítica, no me enseñarás nada más, decaes. Es de lógica.

Foto dos de Leornor Watling con el look dos

Universo cultura

¿Qué descubrimientos femeninos ha hecho recientemente?

Silvia Pérez Cruz, a la que conocía musicalmente, pero no en persona. ¡Musa, pero mucha musa! Maika Makovski, siempre me fijo en lo que hace, me inspira mucho. A [la cantante] Natalia Lafourcade también la he conocido más, a [la actriz y cantante] Nathalie Poza también. La gente que dice ‘ahora no hay nada nuevo’ en la música o en el audiovisual era así con veinte años. No creo que sea la época ni la edad, es que ya eran así [ríe].

¿Y en el cine español?

Hay muchas mujeres muy alucinantes haciendo cosas maravillosas. En la película Los destellos, ¿has visto a Patricia López Arnaiz? La infiltrada es otra película impresionante, de Arantxa Etxebarría. Carolina me encanta, es su musa por algo.

En El Reina se expone estos días a Soledad Sevilla…

Leonora Carrington me inspira mucho, pintoras como Remedios Varo o Maruja Mallo me encantan. Como después de la Inquisición, hay que desenterrarlas, no es que no las hubiera, es que no las conocemos. Ángeles Caso hizo, y hace un montón de tiempo, una serie de libros dedicada a rescatar a mujeres artistas, y había muchas, están en los archivos pero no se las conoce tanto. Afortunadamente, se están desenterrando a un montón de mujeres y contándose quiénes fueron.

Conjunto de chaqueta y pantalón de traje con tacones destalonados de Dior

Foto uno de Leornor Watling con el look cuatro

Convivir con un creativo a veces se considera difícil… ¿cómo lo tienen organizado [con Jorge Drexler]?

Con mucho respeto y cariño, tenemos personalidades muy fuertes los dos, no hay miedo a diluirse [ríe]. Hay preguntas como de consigliere, como me conoces mucho, ¿qué te parece esto? Escuchas la respuesta y decides si te sirve. Nos decimos ‘uy, no, no lo hagas’. Y luego llegas a casa y dices ‘lo voy a hacer’. A mí me encantaría poder dibujar.

¿Le gustaría hacer artes plásticas? Piense con cuidado lo que pide…

Me da muchísima envidia. Saber pintar, dibujar. Las artes plásticas me atraen mucho, me gusta también la arquitectura. Sería increíble, sobre todo eso de crear algo de la nada en un segundo. Tener los materiales, conocerlos, colaborar…

¡A usted le encanta colaborar! Copresenta los Goya, co-publica un disco con Leo Sigran, destaca los aspectos más colaborativos de un rodaje: eso es el poder del dos…

Tengo la teoría de que siempre se colabora, sólo que hay diferentes maneras de colaborar. Todo se hace en colaboración y a veces firman todos y otras firma alguien. Esta entrevista es una forma de colaboración también, no estás leyendo un listado de preguntas que traías de casa, estamos conversando.

¿Qué colaboraciones recuerda ahora mismo, sin pensarlo mucho?

[Piensa] En música, Ella Fitzgerald y Duke Ellington. Elvis y Sinatra. Tina Turner y Cher. Rick Rubin y Johnny Cash. Amy Winehouse y Mark Ronson. También hay colaboraciones fallidas, como la de Björk y Thom Yorke, pero creo que eso pasa cuando se hacen sin tiempo. Todas las pelis son colaboraciones, pero alguien asume la responsabilidad y la firma.

Foto tres de Leornor Watling con el look dos

Blazer, pantalón de traje y zapato destalonado de Armani

¿Es ahora época entonces para las colaboraciones?

El autor genio que maltrata ya no da, el entorno no está receptivo a eso. Menos celebración del ego sería buenísima. La sociedad actual celebra demasiado al individuo, y te ves empujada a ser individual: así funciona el algoritmo, si pones una foto de grupo en Instagram, tiene menos likes. Para tener éxito la sociedad te está pidiendo constantemente que seas individualista, ¡no te premian si muestras sólo colaboraciones! Pero da igual, hay que resistir. ¿En política? Me encantaría un triunvirato, ¿tú crees que una persona sola puede ser capaz de dirigir un país? Vale que existen los ministros, pero esa fantasía de una persona dirigiéndolo todo es como freudiana, vendrá de la idea del padre o la madre. No es real.

¿Con quién le gustaría colaborar?

Hay una artista y directora de arte británica que crea espacios narrativos, me encanta, hay un documental sobre ella en Netflix: Es Devlin, me encantaría trabajar con ella, lo digo aquí.

Tenga cuidado con lo que pide…

[sonríe con los ojos]

Leonor Watling se coloca su abrigo y sale caminando por la calle Hortaleza del Colegio de arquitectos. Comenta que va a casa, a cuidar y llevar unas medicinas a alguien de su familia. Está terminando además el rodaje de otra serie más, que pronto contaremos en Magas. Su creatividad sigue doblándose y desdoblándose en miles de formas de papiroflexia. Leonor sigue su reinado.

Agradecimientos

Agradecimientos especiales al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM).

Créditos
Estilismo

Bea Valdivia

Maquillaje y Peluquería

Maria García x Dior Beauty (Sun Sea Sands)

Directora creativa

Julia Ramírez

Localización

COAM

© 2024 El León de El Español Publicaciones S.A.