Una mujer se aplica crema en el escote.

Una mujer se aplica crema en el escote.

Moda y Belleza

¿Son el escote y las rodillas las dos zonas más olvidadas del cuerpo?

Sin duda son las partes que las españolas cuidan menos. Te recomendamos algunos tratamientos basados en diagnósticos personalizados. 

6 julio, 2022 02:49

Cada vez somos más disciplinados en el cuidado de la piel, pero es verdad que aún muy vagos a la hora de hacerlo en determinadas zonas como el escote y las rodillas. Dicen en la revista Vogue que, según un estudio, los escotes españoles son los que más sufren el ostracismo cosmético. ¿Un ejemplo?

Cuando nos maquillamos el rostro, aún seguimos olvidando seguir hacia abajo, por lo que muchas veces salimos con una clara línea divisoria que comienza en la barbilla. ¿La razón? Olvidamos el cuello y el escote, como si ellos por arte de magia se cuidaran y embellecieran sin nuestra ayuda.

El escote es una de las zonas más vulnerables, más frágiles y donde también sufrimos los excesos de la exposición solar, los cambios hormonales, la falta de mimos o de masajes tonificantes…

[Tres trucos para evitar el "escote español"]

En todo caso, el escote no deja de observar desde su posición privilegiada cómo evolucionan los argumentos del ya conocido término “cuello tecnológico”, que resulta de estar horas mirando ordenadores o teléfonos móviles, o los del “cuello de pavo”, debido a la flacidez de la piel en toda la zona del cuello y escote, que efectivamente lo convierten en una de las grandes asignaturas pendientes de la cosmética.

Tratemos de ser disciplinados este verano con suaves masajes y el uso de cosmética adecuada y, sobre todo, de protectores solares que lo cuiden, pero que también lo mimen adecuadamente. En este apartado, es importante que nos sometamos a un diagnóstico para tener una valoración personalizada de la piel y trabajar con la tecnología Indiba y la radiofrecuencia más idónea para nuestra piel.

Con las rodillas ocurre algo similar porque lo fundamental es no llegar a ese punto cuando nos resulte incómodo ponernos un vestido corto o un fantástico traje de noche con una abertura porque no nos gusta la apariencia.

Es cierto que, como he apuntado al principio, junto con el escote y los codos, las rodillas son las grandes olvidadas hasta que un día nos percatamos de ello y queremos corregirlo para cambiar nuestros hábitos de vida. Prevenir es el mejor tratamiento de belleza porque de esa forma podemos ir cuidándolas progresivamente.

¿Es posible tener flacidez en las rodillas?

Sí y podemos solucionarlo. Sin duda, y una de las principales causas es por la menopausia que provoca una caída importante de los estrógenos, pero, además, por una mala alimentación con regímens bajos en proteínas que no favorecen la formación de elastina y colágeno, por la vida sedentaria, como en casi todas las patologías, que tampoco ayuda en el proceso de recuperación y fortalecimiento.

Además, es importante también incluir suplementos alimenticios para que nos ayuden en el programa que establezcamos tras un diagnóstico personalizado.

¿Cómo las tratamos?

En cabina. En las rodillas hay diferentes tipos de patologías que, tras un diagnóstico personalizado, detectamos. Si es grasa localizada, una retención de líquidos o ambas junto con la flacidez.

La radiofrecuencia de ultima generación potente es muy efectiva, por ejemplo, la aparatología Viora porque es muy efectiva para tratar zonas con flacidez donde es necesario recuperar el tejido que se ve alterado, como es el caso de las rodillas.

También con la combinación de dicha radiofrecuencia con ultrasonidos ecodirigidos con los que atacamos la grasa localizada y también con masajes drenantes que se combinan con la presoterapia para eliminar la retención de líquidos.

¿En consulta médica estética?

Es muy importante que contemos con una historia clínica muy detallada que obtendremos tras un diagnóstico personalizado para detectar dónde radica el problema, aunque es obvio que los malos hábitos siempre serán uno de los argumentos de peso: la falta de ejercicio, la mala alimentación, el tabaco, el alcohol... En este paso se incluye el área de nutrición del centro al que acudamos.

Tratar la zona con inyectando inductores de colágeno, elastina y fibroblastos, tales como hilos, Radiesse, ácido hualurónico, ácido poliláctico o sicilio orgánico, según el diagnóstico personalizado que se haya realizado previamente. De esta manera, recuperamos volumen, retensamos e hidratamos para que la zona de las rodillas recupere un aspecto fresco, sano y rejuvenecido.

*Paz Torralba es directora de The Beauty Concept.