Mercedes-Benz

El Mercedes AMG Project One contará con hasta cinco motores

Mercedes AMG sigue preparando el que será su nuevo hiperdeportivo. El denominado Project One, promete formar parte de la nueva generación del ‘club de los 300 km/h’ junto al ya confirmado Aston Martin Valkyrie, nacido de la colaboración entre el fabricante británico y Red Bull Racing. La firma de la estrella también ha querido implementar en su nuevo prototipo parte de lo aprendido en la nueva Fórmula 1 híbrida, por lo que ha ideado un complejo tren de potencia que promete ser una revolución dentro de la industria del automóvil.

EL Project One de Mercedes AMG será lo más parecido a un Fórmula 1 carrozado, concretamente, su arquitectura híbrida tiene como base el W06 con el que Lewis Hamilton cosecho su tercer título de Campeón del Mundo. El propulsor de combustión interna será un v6 de 1.6 litros capaz de girar a 11.000 rpm y erogar hasta 1.000 CV de potencia. Los datos ofrecidos por el fabricante germano aseguraban que su vida útil estará asegurada hasta los 50.000 kilómetros, cifra que cuando se habla de un hiperdeportivo parece más que aceptable. No sólo las cifras de potencia se asemejan a las de la Fórmula 1, sino que Mercedes-Benz ha logrado una eficiencia térmica de alrededor del 43%, algo reservado para muy pocos.

El tren de potencia no termina ahí, ya que el V6 tendrá acopladas dos unidades de potencia eléctricas, una de ellas, un motor de 80 kW o 107 CV que permitirá que la presión del turbo esté en todo momento lista para así reducir el habitual retardo en su respuesta. El segundo motor eléctrico, está conectada al cigüeñal y contará con una potencia de 120 kW, o unos 161 CV. En el eje delantero habrá otros dos motores eléctricos, estos permitirán desplazar al Project One en modo completamente eléctrico durante 25 o 30 kilómetros de autonomía máxima y tendrán la posibilidad de distribuir el par de forma individualizada.

Cinco motores para tener el que posiblemente será el Mercedes más extremo de la próxima década con 1.000 CV de potencia para un peso que no se espera que supere los 1.300 kg, 99 de ellos pertenecientes a las baterías. La caja de cambios será de ocho velocidades y monoembrague, montada directamente como parte del chasis, algo que suele producirse en vehículos de competición como el Peugeot 3008 DKR del Dakar para reducir al máximo su peso. El objetivo será el de tener las 275 unidades que hay proyectadas construir antes de que comience la próxima década. Cada una de ellas a casi dos millones de euros.