Coches

Goodyear desarrolla un neumático para los coches autónomos que circulen 24 horas al día

La conducción autónoma está provocando que haya que dar cuenta de numerosos problemas y cuestiones técnicas en el futuro. Retos que hasta ahora no existían y quene el coche del futuro habrá que hacer frente. Uno de ellos es la distancia que recorrerán los coches autónomos. Más allá de llevar al propietario a su destino, está el avance de convertirse en un servicio de chófer sin conductor las 24 horas del días los siete días a la semana. 

Goodyear, el fabricante de neumáticos, ya se ha puesto a trabajar en ese futuro reto que supondrá crear unos neumáticos que soporten tantos kilómetros seguidos. ¿Imaginas recorrer 250.000 kilómetros en un año? La factura en neumáticos no compensaría. Por esta razón ha trazado una alianza que le ayude a desarrollar este tipo de neumáticos con Tesloop. Se trata de una "start-up" que piensa en un futuro con flotas de Tesla Model S que funcionen todo el día parando únicamente a recargar baterías.

Tesloop sería el Blablacar del futuro, es decir, con el coche autónomo como protagonista. Para ello se usarían los Tesla como vehículo de transporte entre ciudades que en el futuro no necesitarían de conductor. La idea ya tiene apoyo económico y ya hay coches en pruebas dando viajes entre distintas ciudades de Estados Unidos.

Para Tesloop lo ideal sería que el Autopilot de Tesla sea tan seguro que pueda ser autónomo 100%. Entonces según los cálculo cada Tesla Model S estaría recorriendo 1.600 kilómetros al día, unos 50.000 al mes, parando 6 horas a recargar baterías y el resto, 16 horas de pleno funcionamiento. Por esto le interesa esta asociación a Goodyear, para probar el rendimiento de los neumáticos en semejante proyecto.

Dado que el uso de los vehículos proporcionará un gasto mayor de los neumáticos, Tesloop también trabajará en un software que permita estudiar las rutas y la productividad de los vehículos, de manera que gracias a ello se pueda optimizar los mantenimientos de los neumáticos, es decir, cambiarlos antes de que lleguen a su fin de vida útil y afecten a las rutas lo menos posible.