La verdadera historia de Doña Manolita, la administración de lotería más popular.

La verdadera historia de Doña Manolita, la administración de lotería más popular.

Lotería de Navidad

Conoce la historia de Doña Manolita, la administración de lotería más popular

Esta administración de lotería es una de las más famosas de Madrid y lo es por buenos motivos, ya que ha repartido el premio Gordo de Navidad en 77 ocasiones a lo largo de su trayectoria.

7 diciembre, 2021 09:42

La Sorteo Extraordinario de Navidad se aproxima y, con ello, vuelven las infinitas colas en Doña Manolita, un lugar icónico de Madrid, que se ha convertido para muchos en el templo de la buena suerte. Uno de los lugares icónicos en Madrid, situado entre la Puerta del Sol y la Plaza del Callao.

Todo el mundo quiere a Manolita, e incluso han proliferado vendedores 'alternativos' de décimos de la administración que intentan recoger algún que otro cliente que quiere saltarse la cola.

La historia sobre Doña Manolita

Doña Manolita lleva la friolera de 114 años repartiendo suerte. "Vendiendo sueños desde 1904. La más afamada Lotería de España", reza su eslogan. Y es que la administración de la calle del Carmen ha repartido casi 80 'Gordos' en toda su historia.

Doña Manolita en 1953.

Doña Manolita en 1953.

Pero Doña Manolita no siempre ha estado ahí: su primer local abrió en la calle San Bernardo. Manuela de Pablo (n. 1879) tenía 25 años cuando abrió la administración número 5 en España.

Después, en 1931, se mudó al número 31 de Gran Vía para acabar en su lugar actual en 2011. Fue 20 años después cuando su fundadora falleció con 72 años. Pero el negocio continuó.

La razón de la suerte de Doña Manolita

Manolita le contaba lo siguiente a un reportero del diario Crónica en 1930: "He vendido el alma al diablo, y por eso me colma de fortuna aquí en la tierra, a cambio de hacérmelas pagar todas juntas el día que estire la pata".

La lotera más famosa de España explicaba en esa misma conversación la razón de su suerte: "Pues escuche usted ahora el verdadero secreto de mi buena mano. El año 1926, harta de que no correspondiese jamás a esta administración un premio que valiese la pena, hice cuatro viajes a Zaragoza".

"En los cuatro tuve la suerte -explicaba Manolita- de ver a la Pilarica con su manto rojo, que es signo infalible de fortuna". Así, pidió unos números "que se me ocurrieron sin saber por qué, los vendí en mi casa y el premio gordo de Navidad fue conmigo aquel año". Y así comenzó su racha de buena suerte.

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