Las hipotecas se encarecen tras la subida de tipos.

Las hipotecas se encarecen tras la subida de tipos. Istock

Observatorio de la vivienda

La subida de tipos cierra la puerta de la vivienda a más compradores: el BCE encarece las hipotecas y limita el crédito

Las entidades buscan que las deudas no superen el 35%-40% de los ingresos.

Algunas hipotecas fijas ya superan el 3% de interés medio.

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Las claves
Las claves

La subida de tipos del BCE encarece las hipotecas y dificulta el acceso a la vivienda, reduciendo la capacidad de endeudamiento de los compradores.

El aumento de los intereses puede dejar fuera del mercado a quienes ya estaban cerca del límite de endeudamiento, obligando a buscar viviendas más baratas o aportar más entrada.

El euríbor sigue cerca del 3% y los bancos han empezado a subir los intereses de las hipotecas fijas, mientras analistas no descartan nuevas subidas de tipos este año.

La presión sobre los precios de la vivienda y la incertidumbre económica derivada de la inflación y el contexto geopolítico complican aún más el acceso a la financiación hipotecaria.

Comprar una vivienda ya era una carrera de obstáculos en España y ahora se ha sumado uno más en el camino.

La nueva subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) encarece las hipotecas y estrecha todavía más el acceso a la vivienda.

Este movimiento no sólo obliga a pagar más intereses. Una cuota más alta reduce el margen de endeudamiento de los hogares y, con los mismos ingresos, limita el dinero que pueden pedir al banco.

Una situación que puede dejar a algunos compradores fuera de viviendas a las que hasta ahora sí podían aspirar.

El BCE ha elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%. El movimiento llega en un momento especialmente complicado para quienes buscan casa. Los precios continúan en niveles muy elevados y el euríbor se mueve ya alrededor del 3%.

La clave está en el esfuerzo que puede asumir cada hogar. Antes de conceder una hipoteca, las entidades analizan los ingresos, los gastos y las deudas del comprador para comprobar que podrá afrontar las cuotas.

Ricardo Gulias, asesor financiero de RN Tu Solución Hipotecaria, explica a EL ESPAÑOL-Invertia que la banca intenta que el pago de las deudas no supere entre el 35% y el 40% de los ingresos mensuales.

Sin embargo, el límite no cambia porque suban los tipos. Lo que cambia es el préstamo que cabe dentro de él.

Un ejemplo permite ver la diferencia. Según los cálculos de Gulias, una pareja que puede destinar 1.200 euros al mes a la hipoteca tendría capacidad para comprar una vivienda de unos 350.000 euros con un interés del 2%. Si ese tipo sube hasta el 3,5%, su capacidad de compra se reduciría hasta unos 253.000 euros.

Son casi 100.000 euros menos. "El trabajo ahora es encontrar una vivienda por ese precio", señala Gulias. Una dificultad añadida en un mercado en el que los precios siguen elevados.

Esto no significa que los bancos vayan a cerrar el grifo de las hipotecas. "La banca quiere seguir dando hipotecas", insiste el asesor financiero.

Los compradores con estabilidad laboral, ahorros y un nivel de endeudamiento que se mantenga dentro de la franja indicada podrán seguir accediendo a financiación.

El problema se concentra en quienes ya estaban cerca de ese límite. Si el encarecimiento de los intereses eleva demasiado la cuota, la operación puede dejar de cumplir los criterios de riesgo de la entidad.

El comprador tendrá entonces que aportar más dinero de entrada, solicitar una hipoteca menor o rebajar el precio de la vivienda que busca.

Los perfiles que parten con más dificultades tampoco cambian sustancialmente. Gulias señala a quienes carecen de estabilidad laboral, disponen de pocos ahorros o ya soportan un nivel elevado de endeudamiento. Compradores que ya tenían complicado conseguir financiación.

Riesgo de nuevas subidas

El escenario tampoco apunta a una rápida vuelta atrás. El BCE calcula que la inflación se situará de media en el 3% este año, antes de moderarse al 2,5% en 2027 y al 2,1% en 2028.

La institución no anticipa sus próximos movimientos y asegura que decidirá reunión a reunión.

Sin embargo, mercados y analistas ya contemplan otra subida antes de terminar el año, que llevaría los tipos hasta el 2,75%.

"El verdadero problema no es tanto esta subida como lo que pueda venir después", advierte Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.

El experto recuerda que "la política monetaria actúa con retraso" y que parte del endurecimiento de las condiciones financieras todavía tiene que trasladarse por completo a familias y empresas.

A esa incertidumbre se suma el euríbor. El indicador cerró agosto en el 2,954% y ha comenzado septiembre alrededor de la barrera del 3%.

"El escenario ha empeorado claramente respecto al que manejábamos hace apenas un mes", señala Ruiz. El experto apunta al deterioro del contexto geopolítico y al repunte de la inflación. "Todo ello reduce considerablemente el margen para que el euríbor experimente una bajada significativa a corto plazo".

No obstante, los primeros movimientos ya se están produciendo en los escaparates hipotecarios. Kelisto ha detectado subidas en algunas ofertas a tipo fijo durante septiembre.

Ibercaja ha elevado su TIN del 2,3% al 2,55%; Cajamar, del 2,6% al 2,85%; y ABANCA, del 2,85% al 2,95%. Unicaja también ha encarecido su oferta. El interés medio de las hipotecas fijas analizadas por el comparador supera ya el 3%.

Ruiz considera que esta tendencia puede continuar. "Es cada vez más probable que la banca acometa nuevas subidas en sus hipotecas para adaptar los precios al nivel del euríbor", asegura.

Para los próximos meses espera, además, "máxima prudencia" por parte de las entidades, especialmente en sus ofertas a tipo fijo.

Sin embargo, Gulias introduce un matiz. No todos los bancos están reaccionando de la misma manera.

Algunas entidades han bajado sus tipos esta misma semana pese a que la decisión del BCE ya se daba prácticamente por descontada.

Según explica, hay bancos que todavía necesitan captar operaciones para cumplir sus objetivos hipotecarios de final de año.

El resultado es un mercado en el que las condiciones pueden variar de una entidad a otra, pero con una financiación que afronta una presión creciente si los tipos y el euríbor continúan al alza.

La subida del BCE llega, además, después de que la inflación alcanzara el 3,3% en la eurozona en agosto.

La guerra de Irán y el encarecimiento de la energía han añadido presión sobre los precios y han llevado al banco central a subir los tipos por segunda vez este año.