A partir de 2009, el número de mujeres en edad fértil se ha ido desplomando.

A partir de 2009, el número de mujeres en edad fértil se ha ido desplomando. Pablo García Santos

Observatorio de la sanidad

Crisis de óvulos en España: las donaciones caen a mínimos y los especialistas reclaman mejorar las compensaciones

La SEF indica que la remuneración debe ajustarse a la evolución del IPC.

Pese a ello, aclara que la donación no es un negocio: "es un acto altruista".

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Las claves

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Las donaciones de óvulos en España han caído a mínimos históricos, generando escasez y listas de espera en plena crisis de natalidad.

Los especialistas proponen ajustar la compensación económica a las donantes para adaptarla al aumento del coste de vida.

El perfil de las donantes ha cambiado: ahora la mayoría dona solo una o dos veces, frente a las cinco o seis de hace años.

El número de mujeres que congelan sus óvulos se ha incrementado un 70% entre 2017 y 2022, principalmente por el retraso de la maternidad por motivos profesionales.

En España no sólo hay un descenso de donantes de semen, sino que la crisis también se ha extendido a la reserva ovárica. Los especialistas alertan de que las donaciones están en mínimos y que hay "mucha escasez". Aunque es muy difícil contabilizarlo, añaden que la caída "ha sido importante".

A pesar de que la donación es un acto altruista, gratuito y confidencial, la ley fija una compensación económica que está valorada entre unos 800-1.000 euros por las molestias físicas, los gastos de desplazamiento y las horas de trabajo o estudio perdidas durante el proceso.

Desde la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) aclaran que aunque el objetivo de esta actividad no es fiscal, no es un pago, sí que están de acuerdo con elevar dicha compensación y "ajustarla a la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC)". Así lo indica Elisa Gil Arribas, presidenta del organismo y ginecóloga de IVI Zaragoza.

"El objetivo no es pagar más porque eso iría en contra de los principios de cualquier donación. No es un negocio. No obstante, defendemos que esas cantidades se fijaron hace muchos años y, ahora, la vida se ha elevado mucho, que mínimo que adaptarlo", reflexiona Gil.

La falta de donantes no es un fenómeno aislado, la ginecóloga habla de una tendencia a la baja sobre todo en los últimos cinco años.

Y, ¿por qué ha ocurrido ahora? Según Gil, para las jóvenes donantes de hoy en día, hay otro "tipo de prioridades" que las que tenían las de hace una década.

"Tienen otras inquietudes. Prefieren vivir esto como una experiencia puntual, no suelen repetir". Aclara que ha habido un cambio hacia otro tipo de perfil.

Nuevo perfil

Cabe recordar que la normativa limita el proceso a un máximo de seis punciones por donante (es decir, seis extracciones quirúrgicas) y también fija en seis el número tope de recién nacidos vivos que pueden gestarse a partir de dichos óvulos.

Gil cuenta a este diario que hace unos años, casi siempre se alcanzaban esas cinco o seis donaciones de la misma mujer. Ahora, "la mayoría se someten a una o como mucho dos veces a esas extracciones. Entonces, estamos perdiendo ahí mucho potencial", precisa.

En la actualidad, hay varios perfiles. "Todavía, está la donante teenager, que es la más jovencita, de 18-19 años. Y luego también las hay un poco más maduras, que son las que ya han sido madres de 28, 29, 30 años. Es una donante que tiene ya más un compromiso con la sociedad y quiere ayudar a otras mujeres a conseguir su deseo", indica.

Igualmente, el descenso se ha producido en todos los grupos de edad y en todas las nacionalidades.

Todo esto está rompiendo el equilibrio entre oferta y demanda "porque hay mucha receptora, pero no hay tantos óvulos como había antes. Nunca ha habido un exceso de óvulos bestial, pero ahora vamos mucho más justos", alerta.

El descenso de donantes ocurre en un momento en el que España está atravesando una grave crisis de natalidad y donde cada vez hay una mayor población envejecida.

"Este desequilibrio de la balanza nos preocupa mucho. Porque a veces tenemos que esperar meses para que una receptora tenga óvulos disponibles. Más del tiempo que quisiéramos. Y esto está provocando que las listas de espera estén aumentando, claro", aclara Gil.

¿Y cuál es la solución? Pues la solución "es complicada porque probablemente las mujeres en edad de donar no van a cambiar rápidamente sus criterios y decisiones. O sea, no va a cambiar esta nueva forma de entender la vida. Y vamos a seguir teniendo estas necesidades. Entonces, se va a traducir en más esperas y en que tengamos que poner en marcha la autodonación que es criopreservar óvulos cuando eres joven para autodonártelos en el futuro", indica.

Congelar óvulos

De hecho, la ciencia lo avala: preservar óvulos antes de los 36 años duplica las posibilidades de poder ser madre pasados los 40 años, según señala un estudio elaborado por Dexeus Mujer.

Este estudio ha analizado la evolución reproductiva de cerca de 2.000 mujeres que decidieron preservar sus óvulos años antes de ser madres por razones no médicas entre 2012 y 2024.

En total se realizaron 2.305 ciclos de preservación y la edad de las pacientes en el momento de realizar este tratamiento fue de 36 años de media.

Así, la tasa global de retorno fue de un 18,8%, y alcanzó el 30% en las pacientes con mayor tiempo de seguimiento, que preservaron sus óvulos entre 2012 y 2021.

Los autores apuntan este dato porque, de media, el tiempo que transcurrió entre el momento de la preservación y la demanda de su uso fue de unos 3 años y 5 meses. Por lo que en el caso de las mujeres que congelaron sus óvulos a partir del 2021 se estima que todavía no ha transcurrido el margen de tiempo necesario para poder evaluar la tasa de retorno.

La edad media en la que las mujeres solicitaron la descongelación de sus óvulos fue de 41 años.

En cuanto a los resultados reproductivos, del 30% de mujeres que solicitaron descongelar sus óvulos, un 12% no lograron obtener embriones viables. Descartando ese grupo, entre las pacientes que llegaron a realizar al menos una transferencia embrionaria (198), la tasa acumulada de embarazo fue superior al 70% y la de nacimiento superó el 52 %.

Este resultado evidencia la utilidad de los tratamientos de preservación de la fertilidad para hacer frente al retraso de la maternidad.

Si se vitrifican los óvulos a una edad temprana, se multiplica por diez las posibilidades que tiene una mujer de ser madre de forma natural a los 40 años y duplica las que tiene de conseguirlo con sus óvulos y la ayuda de la reproducción asistida.

De hecho, esta iniciativa ha dado un fuerte impulso en los últimos años.

Entre 2017 y 2022 (datos más recientes), el número de mujeres que optaron por congelar sus óvulos aumentó un 70%, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

La causa principal detrás de este aumento es el retraso de la maternidad sobre todo por motivos profesionales. Actualmente, la edad media está en los 33 años, según el INE.