Una persona mide su nivel glucémico.

Una persona mide su nivel glucémico. Artem Podrez/Pexels

Observatorio de la sanidad

Mujeres veinteañeras, el perfil de diabetes tipo 2 que más crece, mientras que se mantiene o cae en personas mayores

Su incidencia ha crecido un 3% anual entre 2011 y 2024.

En personas mayores de 60 años, ha ido bajando, aunque a menor ritmo.

Más información: Metformina, el fármaco común contra la diabetes que alarga la vida: reduce un 30% el riesgo de morir antes de los 90 años

Publicada
Las claves

Las claves

La incidencia de diabetes tipo 2 está aumentando rápidamente entre adultos jóvenes, especialmente en mujeres de 20 a 39 años.

En mujeres jóvenes, la incidencia sube un 3% anual desde 2011, mientras que en hombres el ritmo es menor.

En mayores de 60 años, los nuevos casos de diabetes tipo 2 disminuyen tanto en hombres como en mujeres.

El incremento está relacionado con un aumento del índice de masa corporal y una sociedad obesogénica, destacando la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz.

La diabetes tipo 2 es cada vez más una enfermedad de personas jóvenes, especialmente de mujeres.

Así lo muestran los datos de un estudio publicado por la revista The Lancet y que analiza la evolución de su incidencia en Inglaterra entre 2011 y 2024.

El mayor aumento del riesgo se produce entre los adultos de 20 a 29 años. En los hombres, la incidencia ha crecido a un ritmo del 2,1% anual, mientras que en las mujeres lo ha hecho al 3%.

El mismo porcentaje se repite en la franja de los 30 a los 39 años. El crecimiento de la incidencia en las mujeres ha sido del 3% anual durante 14 años, mientras que, en el caso de los hombres, el ritmo baja al 1,3%.

Las cifras contrastan con lo observado en las franjas de mayor edad, las tradicionalmente asociadas –al contrario de lo que ocurre con la diabetes tipo 1- a esta enfermedad metabólica.

Entre los 40 y los 59 años, el ritmo de crecimiento es menor: en mujeres, ha sido del 1,8%; en el caso de los varones, el 0,6% de aumento refleja un cierto estancamiento.

En cambio, a partir de los 60 años, se invierte la tendencia y los nuevos casos de diabetes tipo 2 caen: el 1,7% en los hombres, por el 1,5% en las mujeres.

Los autores, comandados por Naomi Holman, del Imperial College de Londres, señalan que este incremento de la incidencia ha ido paralelo a un aumento en el índice de masa corporal (IMC) en todos los subgrupos analizados, pero que ha sido mayor en adultos jóvenes, y más en mujeres que en hombres.

"Siempre se ha señalado a la diabetes tipo 2 como la 'buena', pero es una asesina silenciosa", advierte el endocrinólogo Cristóbal Morales, portavoz de la Sociedad Española de Diabetes.

"Si no se cuida, puede desarrollar muchísimas complicaciones, tanto microvasculares (ceguera, insuficiencia renal o disfunción eréctil) como macrovasculares, como infarto o ictus".

De hecho, una aparición más temprana de la enfermedad se asocia a una progresión más agresiva y también a una disminución de la esperanza de vida.

Una sociedad obesogénica

Aunque los datos del trabajo se refieren al Reino Unido, Morales apunta que se corresponden con el día a día que se ve en la consulta.

"Nuestra genética no ha cambiado, se trata de una mayor exposición a una sociedad obesogénica, una tendencia a un aumento del índice de masa corporal. El sobrepeso y la obesidad es la puerta de entrada a la diabetes precoz".

Por eso hace un llamamiento para mejorar la prevención a través del impulso de hábitos de vida saludables, pero también para incrementar el diagnóstico precoz, recomendando chequeos anuales a aquellas personas con sobrepeso o que tengan antecedentes familiares o de diabetes gestacional.

En el lado positivo está el cambio en el paradigma del tratamiento, pasando del control glucémico a la vigilancia del origen de la enfermedad.

"Antes de nuestro primer mundial, en 2010, tratábamos el azúcar con un gran uso de la insulina", recuerda el endocrino, responsable de la Unidad de Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad del Hospital Vithas Sevilla.

"Ahora, con nuestra segunda estrella, vamos al origen del problema y tratamos el exceso de peso, la insulin-resistencia y cambiamos la progresión natural de la enfermedad. Cada vez es más frecuente que, con este abordaje, consigamos la regresión, evitando las complicaciones".

Por eso hace una llamada a la prevención. "El estado prediabético (HbA1c 5,7-6,5%) no es una sala de espera a la aparición de la diabetes, sino una magnífica ventana de oportunidad para un tratamiento adecuado y poder cambiar la progresión de la enfermedad".

Dicho de otro modo: si antes había un "único camino", que llevaba del sobrepeso a la resistencia a la insulina, de ahí a la prediabetes, la diabetes y, por último, sus complicaciones, "hoy en día vemos que ese camino es bidireccional y, si vamos al origen del problema, podremos evitar sus consecuencias".