Una enfermera cuidando de un señor mayor en una residencia.

Una enfermera cuidando de un señor mayor en una residencia.

Observatorio de la sanidad

España cubre la ratio de enfermeras con fisioterapeutas en residencias de mayores ante el déficit de estas especialistas

Sólo 8.500 han recibido una formación especializada en Geriatría debido a que hay CCAA que incluso no tienen creada dicha categoría.

Más información: El déficit de enfermeras por especialidades: en Familiar faltan hasta 24.000 y en Pediatría 20.000 profesionales

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Las claves

España enfrenta un grave déficit de enfermeras en residencias, con una media de una profesional para 109 mayores.

Para cubrir la falta de enfermeras, se recurre a fisioterapeutas que desempeñan funciones fuera de su competencia, lo que supone un riesgo asistencial.

Solo 8.500 de las 23.005 enfermeras en residencias tienen formación específica en Geriatría debido a la escasa oferta de especialización.

Existen grandes diferencias entre comunidades autónomas en la ratio de enfermeras y en la normativa sobre personal, con algunas regiones muy por encima de la media estatal.

El déficit de enfermeras no es nada nuevo. No obstante, la situación se acentúa, aún más, en las residencias. En estos centros, una enfermera llega a atender de media a 109 personas mayores. En concreto, nuestro país cuenta con sólo 23.005 especialistas. Todo esto teniendo en cuenta el incremento de población envejecida con patologías más complejas y crónicas.

Ante este acusado déficit, en las residencias se cubre la ratio de enfermeras con fisioterapeutas. "Se eleva el papel de estos especialistas que cubren funciones que no son de su competencia, lo que incrementa el intrusismo laboral que constituye un grave riesgo asistencial".

Así lo denunció Rosa Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (Seegg), durante la presentación del Informe sobre la situación crítica de estas especialistas en las residencias elaborado por el Consejo General de Enfermería (CGE).

De esas 23.005 profesionales, se estima que sólo 8.500 han recibido una formación especializada en Geriatría debido a que hay comunidades autónomas que incluso no tienen creada dicha categoría. De hecho, "si se comparan las cifras con los países de su entorno, España se queda muy lejos de la media europea", señaló Martínez.

Por eso, "urge impulsar el reconocimiento real a las especialidades en Enfermería y a esta en particular para configurar puestos de trabajo específicos que requieran su acreditación y la consiguiente creación de bolsas de empleo", precisa el informe.

Ratio por CCAA

En este contexto se observa una notable desigualdad territorial. Aunque la media estatal se sitúa en 109 residentes por cada enfermera/o, algunas comunidades superan ampliamente dicha cifra, como Madrid (261), Castilla y León (225) o Extremadura (204).

Mientras que otras presentan ratios significativamente menores. Es el caso de Galicia (53), Euskadi (91) o la Comunidad Valenciana (97).

Con todo, "las ratios de personal en España muestran una dotación de enfermeras muy inferior a la recomendada internacionalmente (una por cada 6 residentes), y una marcada variabilidad regional en las normativas, así como en los requisitos mínimos de personal y recursos", precisa el estudio.

A esto se suma la insuficiente oferta de plazas de formación sanitaria especializada (FSE). La convocatoria EIR 2026 ofrece un total de 99 para la especialidad de Geriatría. "Esto claramente es muy bajo teniendo en cuenta la situación actual", indicó Diego Ayuso, Secretario general del CGE.

Durante la presentación del estudio, ambas instituciones han denunciado que es difícil estimar el déficit exacto ya que hay muchos centros privados y no todos reportan datos completos o actualizados. A eso se suma la falta de coordinación entre administraciones autonómicas que fragmenta la información y complica todavía más recopilar las cifras.

Por eso, reclaman tanto al Ministerio de Sanidad como al de Derechos Sociales (que es el que tiene dichas competencias) la necesidad de elaborar un informe real para tener datos reales y poder desplegar estrategias.

Reconocimiento

Entre las principales causas de este déficit está, según denuncian, la sobrecarga laboral, la falta de reconocimiento profesional y la frustración por no poder dar el cuidado necesario a cada residente.

"Estamos muy mal valoradas. Retener personal sanitario en estos centros es cada vez más difícil teniendo en cuenta que en los convenios laborales las enfermeras tienen un salario base de 1.500 euros mensuales frente a los de Atención Primaria que superan los 2.000", precisó Martínez.

A esto se le añade que todas las profesionales no están contratadas a jornada completa porque la gran parte de los contratos son a tiempo parcial y muchas tienen que trabajar hasta en tres centros a la vez.