Los días en bolsa de la actual Deoleo están contados. Las acciones de la compañía aceitera dejarán de cotizar el próximo lunes 25 de mayo y permanecerán suspendidos de negociación hasta que, un mes después, debuten sus nuevos títulos. Este parón tiene el objetivo de facilitar la reestructuración financiera y de capitales que este jueves ha recibido el visto bueno del supervisor.

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El plan de reestructuración ha sido avalado definitivamente por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) después de largos meses de retrasos y otros sobresaltos en la compañía. Finalmente, Deoleo procederá a una ‘operación acordeón’ por la que sus actuales acciones perderán todo su valor para amortizarse a cero euros y se emitirán nuevas acciones por 50 millones de euros, de los cuales 40 millones están asegurados por el fondo británico CVC Partners, su inversor mayoritario.

Aunque la hoja de ruta para dar con el saneamiento financiero de una compañía que lleva diez años arrastrando balances en negativo fue aprobada por una junta general de accionistas celebrada en febrero, el plan no se ha puesto en marcha hasta ahora. La estrategia pasa por la emisión de 500 millones de nuevas acciones -y cuatro más- a un precio de suscripción de 0,10 euros cada una junto con la conversión de deudas en títulos por hasta un 49% del capital social de la nueva Deoleo.

Ecuación y rondas

Si bien las actuales acciones perderán todo su valor, el plan de la ampliación prevé que se requiera de la posesión de 59 de estos títulos que dejarán de cotizar el 25 de mayo para acceder a derechos para la suscripción de 21 nuevas acciones, cuyo estreno en bolsa está previsto para el 25 de junio. Para entonces, la reestructuración se habrá completado en todos sus extremos, según calcula la compañía.

Con sus acciones suspendidas de cotización, el periodo inicial de adjudicación de las nuevas comenzará el 26 de mayo para los actuales accionistas. Y se prolongará hasta el próximo 9 de junio. Después, y hasta el día 16 del mismo mes, Deoleo procederá a la ronda de asignación adicional para aquellos inversores que deseen acceder a una participación mayor en la nueva compañía que la que sus antiguas acciones les permitiese.

En esta ronda, y por este orden, también podrán recibir títulos adicionales otros inversores que hubiesen ejercitado sus derechos y solicitado acciones adicionales, así como los titulares de las participaciones preferentes de la compañía y a otros inversores institucionales, según recoge el folleto de la operación.

Con previsión de que el aumento de capital pueda quedar incompleto en caso de que el compromiso del fondo CVC fuese insuficiente para abarcar todas las acciones no solicitadas por el mercado, se prevé que el 22 de junio se eleve a escritura pública la ‘operación acordeón’. De este modo, el 24 de junio quedaría ya inscrita en el Registro Mercantil y las acciones, admitidas a negociación en las bolsas españolas.

Deudas y warrants

Desde Deoleo se ha subrayado que el cierre de esta operación “conlleva que la deuda financiera neta del grupo se reduzca hasta en un importe máximo de 375 millones de euros, si la ampliación de capital es íntegramente suscrita”. Además, supondría una reducción superior al 50% del préstamo sindicado actual, que pasaría de 575 a 242 millones de euros.

El último punto de esta operación que ha despertado mucho recelo entre la comunidad inversora, como atestigua el hecho de que sus acciones valgan apenas 0,038 euros, es la emisión de unos ‘warrants’ para que los inversores no profesionales puedan ver recompensada su participación en la misma si se produjese alguna operación corporativa a futuro.

En este sentido, estos derivados otorgan el derecho de repartirse hasta un 10% del importe de una hipotética adquisición de la compañía aceitera siempre y cuando esta operación no sobrepasase los 575 millones de euros. Todo ello en un plazo de diez años, el doble de lo establecido inicialmente, pues al cabo de una década vencerían sin efecto.