Los neumáticos usados son mucho más baratos y ése es su gran reclamo, pero cuidado. Es posible encontrarlos con poco uso y en buenas condiciones en apariencia, pero eso no garantiza que estén en condiciones óptimas. Es más, pueden resultar incluso peligrosos.

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Revisar la presión y el estado de los neumáticos es algo básico, especialmente antes de realizar grandes desplazamientos, como lo es comprobar los niveles de los líquidos del vehículo, sobre todo el refrigerante, el nivel de aceite y el limpiaparabrisas. Estas son algunas de las recomendaciones básicas habituales para cuidar el coche en verano, cuando, debido a las altas temperaturas, es más recomendable revisar a conciencia el coche si se visitan zonas de playa o con salitre.

El calor afecta a muchos elementos del vehículo, como la batería, que es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura, e igualmente tiene un gran impacto en la presión de los neumáticos. "Un exceso de calor, sumado a un asfalto muy caliente, puede provocar un desgaste prematuro. Por ello, deben ser revisados antes de un desplazamiento largo, sobre todo si el coche ha estado estacionado durante un tiempo", señala al respecto la cadena Norauto.

Pero lo más preocupante son los neumáticos. Una ruedas en mal estado pueden resultar peligrosas y por ello adquirir unos neumáticos usados es una práctica de riesgo. Puede haber excepciones, pero lo cierto es que es arriesgado porque desconocemos cuál ha sido su vida anterior, el uso que se les ha dado y si tienen algún defecto interno inapreciable a la vista pero destacado en cuanto a la seguridad.

Pueden estar deformados

Los neumáticos que ya han rodado pueden estar deformados y presentar taras aunque cumplan la normativa legal, que impone un dibujo de al menos 1,6 mm. En las ruedas nuevas ronda los 8 mm y los fabricantes recomiendan que se desechen si tienen menos de 6,4 mm. Además, requieren de un mantenimiento más minucioso y obviamente su vida se reduce drásticamente, por lo que habrá que cambiarlos antes.

En todo caso, debe mirarse la profundidad de los surcos y si el desgaste causado es irregular, lo cual podría delatar que están deformados. Además, si la fecha de fabricación impresa en la rueda muestra que tienen demasiados años, por muy nuevos que parezcan el riesgo de que se cuarten o deformen es alto. Ocurre igual al comprar neumáticos nuevos, que si llevan varios años en un almacén pueden estar "sulfatados" y funcionar como "una piedra", con lo cual estarían totalmente desaconsejados.

De ahí que aunque haya una normativa que proteja la venta de neumáticos usados que sigan cumpliendo los prefectos legales, la práctica es otra cosa y podrían ser peligrosos. Otro aspecto básico es que los neumáticos correspondan con la medida que marca el fabricante.

Los ya utilizados, según el estado que presenten, pueden encontrarse con rebajas de hasta el 60% con respecto a los nuevos. Pero ojo, porque comprometer la seguridad por ahorrar dinero no es nunca una buena idea.

El Gobierno acaba de presentar un Real Decreto que cambia la norma anterior, 731/2020, de 4 de agosto, por el que se modifica el Real Decreto 1619/2005, de 30 de diciembre, sobre la gestión de neumáticos fuera de uso que incluye algunas nuevas medidas importantes y que que entrará en vigor a partir del 2 de enero de 2021.

¿Reciclar los neumáticos?

La normativa anima a reutilizar y reciclar los neumáticos siempre que sea posible hasta que finalmente sean valorizados, bien como usados o bien recauchutados. Se prioriza la reutilización y se establecen las condiciones que deberán tener los neumáticos reusados y los recauchutados para su nueva comercialización, amparándose en un modelo novedosos de economía circular. Así, todos los de repuesto, excepto las ruedas de las bicicletas, deberán ser reusados o reciclados y se responsabiliza a las comunidades autónomas de la aplicación dela medida.

Esta nueva norma choca con la opinión que sobre los neumáticos usados tienen tanto las asociaciones de consumidores como la Comisión de Fabricantes de Neumáticos, que defienden la importancia de comprar ruedas nuevas y no se segunda mano porque son mucho más seguras y conllevan una garantía real que no pueden aportar las que ya han rodado. Además, citan, a la larga ese ahorro en el precio de los usados no lo es tanto como con los nuevos, que durarán siempre más. La Comisión de Fabricantes considera que se debería incentivar la compra de productos nuevos por un cuestión de mera seguridad.

Otra opción alternativa a estos neumáticos de segunda mano es la compra de unos nuevos en Internet, donde hay ofertas que en muchas ocasiones tienen mejores precios para ruedas nuevas que para usadas y, por poco que duren, lo harán siempre más que unos usado y serán más seguros.