La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, ha tenido que responder este jueves a cuatro preguntas incómodas de los inversores internacionales que se han conectado al Spain Investors Day (SID) que este año se celebra de manera virtual.

Incómodas porque en ellas se ha reflejado la preocupación que hay entre la comunidad financiera por la deriva de un Gobierno muy centrado en el gasto social y condicionado por las políticas populistas de su socio de coalición Unidas Podemos.

En un momento en el que España necesita más que nunca atraer capital exterior para financiar su deuda pública, Calviño ha acudido a la 11ª edición del SID para animar a los 215 inversores que siguen el evento por videoconferencia a que apuesten por nuestro país.

La vicepresidenta ha recibido cuatro preguntas en las que han quedado reflejadas las grandes preocupaciones de los inversores extranjeros. En concreto, por la gestión que pueda hacer Moncloa de los fondos procedentes de la Unión Europea, el compromiso de España por contener su deuda pública, la posibilidad de que el Gobierno derogue la reforma laboral y el excesivo optimismo del Ejecutivo en las previsiones económicas que utilizó para los Presupuestos de 2021.

"Como inversores en España tenemos la preocupación de que los fondos procedentes de la Unión Europea se manejen con un enfoque exclusivamente social en lugar de utilizar esos recursos a otras inversiones productivas", ha explicado a la vicepresidenta uno de los asistentes a la videoconferencia desde Londres.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, durante su intervención en el Spain Investors Day 2021.

Calviño ha tratado de tranquilizar a los inversores al explicar que los fondos irán destinados a las inversiones que se han apuntado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. 

Además, para tratar de generar confianza ha subrayado la presencia de las grandes empresas españolas en este reparto al explicar que los fondos se destinarán a proyectos que serán financiados con la colaboración público privada.

Por otra parte, ha añadido que los Ministerios se asesorarán de consultores procedentes del sector privado, empresas y sindicatos para determinar el destino de las inversiones.

"Hay un enorme apetito y dinamismo en las empresas españolas que quieren acompañarnos en este proceso", ha recalcado Calviño.

Deuda y déficit

La segunda pregunta a la que se ha enfrentado la vicepresidenta también ha dejado clara la preocupación de los mercados por la consolidación fiscal, que se ha abandonado para hacer frente a la crisis de la Covid-19, pero cuyo aplazamiento formaba parte de los objetivos de Unidas Podemos antes de la llegada del coronavirus.

Calviño ha recalcado el "total compromiso" del Gobierno con la consolidación fiscal y ha prometido a los inversores que ya en 2021 se podrá reducir el déficit público por la fortaleza de los ingresos.

Sin embargo, entre la comunidad inversora, las previsiones macroeconómicas sobre las que se elaboraron los Presupuestos Generales del Estado generan dudas, como se ha puesto de manifiesto en otra de las preguntas.

Un inversor procedente de una firma internacional ha pedido explicaciones a Calviño sobre los motivos de que su cuadro macro esté tan alejado del de organismos internacionales y nacionales que prevén un crecimiento del PIB inferior al estimado por el Ejecutivo en 2021.

Crecimiento y reforma laboral

La ministra de Economía ha explicado esas diferencias en la incertidumbre que acompaña ahora mismo a todos los pronósticos y al distinto impacto estimado por los fondos europeos.

Lo curioso de su respuesta es que en el discurso previo al coloquio, la ministra ha hablado a los invitados de un crecimiento económico en el entorno del 7%. Es decir, que una vez más, ha evitado utilizar la estimación de avance del PIB para este año del 9,8%, que es la que incorporan los Presupuestos.

Como ha recogido este periódico, en los últimos días, los ministros más próximos al área económica han comenzado a rebajar las expectativas del crecimiento económico de España. Este jueves, en el marco del SID, Calviño ha confirmado este cambio de tono al optar por la prudencia.

No obstante, la vicepresidenta sí ha afirmado que por fin, se ve "la luz al final del túnel", con el pronóstico de que las vacunas inmunicen a un número importante de españoles de cara al segundo semestre del año.

Al igual que ocurrió en la edición del pasado año, los inversores han preguntado también a Calviño por la anunciada derogación de la reforma laboral. Este es uno de los asuntos que más preocupa a los agentes económicos y también a quienes van a comprometer inversiones en España.

La vicepresidenta económica ha prometido que no se adoptarán reformas fuera del diálogo social y ha apelado a la responsabilidad de empresarios y sindicatos para afirmar que los cambios que se realicen "no dañarán el tejido productivo".