La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante la rueda de prensa de este jueves en Fráncfort

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante la rueda de prensa de este jueves en Fráncfort Reuters

Bancos centrales

Lagarde (BCE) apunta a un aumento de tipos en junio: "Hemos debatido a fondo la posibilidad de una subida"

La presidenta niega que la eurozona haya entrado en un escenario de estanflación: "Eso es algo que ocurrió en los 70"

Más información: El BCE mantiene los tipos en el 2% mientras afloran signos de estanflación en la eurozona por la guerra en Irán

Publicada
Las claves

Las claves

El BCE mantiene los tipos de interés en el 2%, pero prepara una posible subida para su próxima reunión del 11 de junio.

Christine Lagarde afirma que la decisión de mantener los tipos se tomó por unanimidad debido a la elevada incertidumbre y falta de información suficiente sobre la inflación.

El BCE descarta que la eurozona esté en estanflación y considera que la actual situación es distinta a la de los años 70.

Lagarde reitera el compromiso del BCE de devolver la inflación al 2% a medio plazo, pese a la incertidumbre generada por la guerra en Irán.

Aunque este jueves ha optado por guardar la pólvora a la espera de más claridad sobre la evolución de la guerra de Irán, dejando los tipos en el 2%, el Banco Central Europeo (BCE) prepara ya el terreno para una primera subida del precio del dinero en la próxima reunión del 11 de junio.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, la presidenta Christine Lagarde ha explicado que la decisión de mantenerse a la espera se ha adoptado por "unanimidad".

Los gobernadores llegaron a valorar un posible aumento de los tipos, pero optaron por aplazar el movimiento ante un nivel de incertidumbre muy elevado y una información sobre la evolución de los precios que consideran "insuficiente".

"Hemos debatido a fondo distintas opciones. Hemos discutido la decisión que hoy hemos adoptado por unanimidad, pero también hemos debatido a fondo la posibilidad de una subida de tipos", ha explicado Lagarde.

El BCE considera que puede permitirse el lujo de esperar seis semanas hasta la próxima reunión antes de actuar porque "partimos de una buena posición y estamos bien situados para navegar". Antes de la guerra, la inflación estaba en niveles cercanos al objetivo del 2% y la economía de la eurozona ha mostrado capacidad de resistencia en los últimos trimestres.

Además, los economistas de Fráncfort todavía no han observado un efecto contagio del encarecimiento de la energía al resto de precios. "Estamos viendo efectos directos, por supuesto, y también algunos efectos indirectos, pero desde luego no efectos de segunda ronda, y eso es algo a lo que debemos prestar mucha atención".

"Por todo ello, queremos darnos el tiempo, la profundidad y el análisis necesarios para determinar exactamente qué hace falta para alcanzar el objetivo del 2%", defiende la presidenta.

"Nuestra determinación es llevar la inflación al 2% a medio plazo, y, como saben, existe un océano de incertidumbre. Las cosas pueden cambiar para bien o para mal, pero hay algo seguro: estamos decididos a devolver la inflación al 2% a medio plazo", ha insistido Lagarde.

A su juicio, es incorrecto decir -como han hecho muchos economistas o la propia Comisión Europea- que la eurozona ha entrado en un escenario de estanflación debido al impacto del conflicto en Oriente Próximo.

"Se ha vuelto bastante popular hablar de estanflación, y eso genera mucha ansiedad y todo lo demás. Pero la estanflación es la caracterización adecuada de lo que ocurrió en los años 70. En este momento la situación es completamente distinta", argumenta la presidenta del BCE.

"En los años 70 había una inflación que continuaba y continuaba a un ritmo sostenido y elevado; había un desempleo muy alto; y un marco monetario y fiscal que no tenía nada que ver con el que tenemos ahora. Por eso no aplicamos la estanflación, ese término tan llamativo, a las circunstancias actuales, porque realmente creemos que está asociado a la situación de los años 70", ha zanjado.