Anna Sánchez (Volkswagen), Vanessa Escrivá (Mapfre), Rocío López (ING), Alejandra Sanz (L'Oréal) y Janina Vriesekoop (Heineken España), en un montaje fotográfico realizado con IA.

Anna Sánchez (Volkswagen), Vanessa Escrivá (Mapfre), Rocío López (ING), Alejandra Sanz (L'Oréal) y Janina Vriesekoop (Heineken España), en un montaje fotográfico realizado con IA.

Gran Empresa 8M - DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

“Eres más joven que yo y además mujer, ¿por qué tendría que escucharte?”: la brecha de las CIO en un sector de hombres

Las CIO de ING, Heineken, Volkswagen, Mapfre y L'Oréal cuentan a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL cómo ha cambiado el rol del responsable de tecnología en los últimos años y por qué escasean las mujeres en estos puestos.

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Las claves

Solo una de cada tres CIO en España es mujer, pese a que la digitalización ha dado mayor visibilidad y relevancia a este cargo.

Directivas como las CIO de ING, Heineken, Volkswagen, Mapfre y L'Oréal relatan experiencias de sesgos y retos en un sector dominado por hombres.

La presencia de mujeres en puestos tecnológicos directivos sigue siendo minoritaria, aunque va en aumento y contribuye a crear referentes para nuevas generaciones.

Las CIO entrevistadas destacan la importancia de la diversidad, la conciliación y el liderazgo basado en la confianza y la colaboración en sus equipos.

En apenas unos años, la figura del CIO ha pasado de ser un perfil técnico casi invisible a convertirse en una figura imprescindible en las empresas.

La progresiva digitalización de todo tipo de negocios, unida al avance de tecnologías como la inteligencia artificial, ha situado a estos profesionales en los comités de dirección, en la primera línea de la estrategia corporativa y, en muchos casos, los ha convertido en estrellas de su categoría.

Sin embargo, este despertar del interés en estos menesteres no ha venido acompañado de una mayor igualdad de género en quienes encarnan este rol.

Apenas una de cada tres CIO es mujer, según el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton. Es cierto que se trata de un porcentaje mayor que el del ecosistema tecnológico en su conjunto (una de cada cinco personas empleadas como especialistas TIC son mujeres en la Unión Europea), pero sigue siendo minoritario y escaso para lograr el verdadero aprovechamiento de la mitad de este talento especializado y de alto valor.

Una cifra, en definitiva, todavía muy lejos de la normalidad estadística que cabría esperar en un sector que presume de innovación, transformación constante y urgencia competitiva.

Empero, cada vez hay más mujeres que están rompiendo ese techo de cristal y abriéndose paso en un ámbito que parece resistirse a su presencia. Lo percibimos no sólo en los datos, también entre los miembros de nuestra comunidad CIOS DISRUPTORES y en la historia personal y profesional de algunas de estas directivas.

Cinco de ellas han accedido a contar a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL cómo ha sido su camino hasta ocupar uno de los puestos que hoy definen la estrategia de sus empresas. Mujeres que lideran en España la estrategia tecnológica de grandes compañías como ING, Heineken, Volkswagen, Mapfre o L'Oréal, y que están contribuyendo a redefinir el papel de CIO.

"¿La CIO es una mujer?"

Una de ellas es Rocío López, CIO de ING España y Portugal, un banco donde la tecnología se ha ido convirtiendo en la espina dorsal sobre la que descansa buena parte del modelo de negocio. “En ING, la tecnología es un pilar de la estrategia. Yo formo parte del comité de dirección, donde se definen las prioridades del banco y estar ahí significa participar en decisiones que afectan al crecimiento, a la relación con los clientes o a cómo evoluciona el modelo de negocio”, explica.

“Para mí, trabajar en tecnología siempre ha sido algo vocacional y en ese sentido me considero una privilegiada al poder desarrollar mi carrera en un banco en el que la tecnología es fundamental para el negocio. Como mujer y profesional, creo en poder priorizar mi ambición profesional junto con mi ambición personal, sin tener que renunciar a una en favor de la otra”.

Rocío López, CIO de ING España y Portugal

Rocío López, CIO de ING España y Portugal

López se incorporó a ING en 2008 y desde entonces ha ocupado diferentes responsabilidades vinculadas al ámbito tecnológico, tanto en España como en la sede central del grupo, hasta asumir la dirección tecnológica del banco en nuestro país allá por 2022.

Ella reconoce que la situación ha mejorado con el paso del tiempo, pero que todavía se producen situaciones que evidencian hasta qué punto el imaginario colectivo sigue asociando determinados puestos de responsabilidad tecnológica a perfiles masculinos.

"Existe una sensación constante de tener que estar muy bien preparada"

Rocío López, CIO de ING España y Portugal.

“Hoy en día aún pesa la falta de referentes femeninos en estos niveles, algo que todavía sigue influyendo. Y en este sentido, más que barreras explícitas, me he encontrado con algunos sesgos implícitos. Situaciones en las que alguien llega a una reunión y se sorprende al ver que la responsable de tecnología es una mujer; o correos en los que me tratan de ‘señor López’ dando por hecho que, por el cargo, debería ser hombre”, explica.

“Creo que una mujer liderando la estrategia tecnológica de un banco pionero digital es fundamental para construir referentes reales para las nuevas generaciones. Ver a mujeres en posiciones donde se toman decisiones de negocio ayuda a normalizar algo que todavía no lo está del todo”.

No se trata, subraya, de obstáculos insalvables ni de discriminaciones formales, sino de una suerte de fricción cultural que obliga a muchas profesionales a moverse en un entorno donde la exigencia percibida parece algo mayor: “Más que una diferencia explícita, sí que existe una sensación constante de tener que estar muy bien preparada, de no poder dar nada por supuesto. Con el tiempo aprendes a confiar en tu criterio y a centrarte en el impacto que generas”.

Su concepción del liderazgo tecnológico bebe precisamente de esa experiencia acumulada y se articula en torno a dos pilares que en el sector empiezan a ganar cada vez más peso: la confianza en los equipos y la diversidad de perspectivas dentro de ellos. “Mi forma de liderar se ha construido con el tiempo, escuchando mucho, haciendo las preguntas adecuadas y, sobre todo, apoyándome en los equipos. No creo en liderazgos excesivamente jerárquicos y apuesto por crear equipos diversos, donde cada persona aporta un talento diferencial y donde la gente se sienta cómoda opinando, aprendiendo y creciendo”.

"Joven y mujer, ¿por qué escucharla?"

Un planteamiento que encuentra eco, con matices, en Janina Vriesekoop, CIO de Heineken España, donde la tecnología se ha convertido en un elemento cada vez más determinante para la eficiencia operativa, la relación con el cliente y la toma de decisiones basada en dato: “Hoy el liderazgo tecnológico no trata de servidores y sistemas. Trata de crecimiento, productividad, inteligencia artificial y enfoque en el cliente”.

En su caso, reconoce haber encontrado menos barreras directas a lo largo de su carrera, aunque sí recuerda episodios tempranos que ilustran hasta qué punto determinados prejuicios todavía forman parte del paisaje laboral.

Janina Vriesekoop, CIO de Heineken España

Janina Vriesekoop, CIO de Heineken España

“Barreras como tal no he experimentado ninguna, pero sí que al principio de mi carrera vi algunos sesgos, especialmente como jefa de equipo. En otros países fuera de España me han hecho preguntas como: ‘Eres más joven que yo y además mujer. ¿Por qué tendría que escucharte?’”.

Con el tiempo, asegura, ese tipo de situaciones se han ido diluyendo, aunque todavía percibe unas brechas algo más arraigadas en el tejido corporativo: “Hoy en día rara vez noto sesgos sutiles aunque creo que, en general, todavía existe una brecha de confianza entre hombres y mujeres. Dado que las organizaciones siguen estando dominadas por hombres, esto no se aborda de forma activa y tiene consecuencias en la evaluación del talento percibido, los salarios y los ascensos. No es imposible alcanzar una representación equitativa, pero sí más difícil”.

"Quiero hacerlo todo bien y no siempre es fácil"

Janina Vriesekoop, CIO de Heineken España,

Su trayectoria combina una dimensión tecnológica con otra claramente orientada al negocio, una mezcla que explica en buena medida el papel que hoy desempeñan los CIO dentro de las grandes corporaciones: “Mi trayectoria ha sido una mezcla de una faceta técnica y otra comercial. Para mí, generar impacto en los resultados del negocio siempre ha sido un gran factor motivador y una fuente de satisfacción en mi trabajo”.

La exigencia de estos puestos directivos, especialmente en un sector que vive una transformación tecnológica permanente, también plantea desafíos personales que no siempre se abordan de forma abierta. Vriesekoop no se esconde al respecto: “Especialmente al compaginar roles sénior internacionales, la presión de la conciliación, la vida familiar y el autocuidado puede ser elevada", cuenta.

"Quiero hacerlo todo bien y no siempre es fácil. Liderar es exigente”. En su caso, el apoyo del entorno familiar ha sido determinante para sostener esa carrera profesional. “Me alegra contar con una familia muy solidaria en casa, que siempre está ahí para mí y también para asegurarse de que sigo cuidándome. Ese apoyo es clave”, afirma sin dudar.

Y concluye: “El futuro del liderazgo en tecnología no estará definido por el género, sino por la capacidad de traducir la complejidad en valor para el negocio junto con la organización”.

"No soy 'la mujer'"

Ese desafío de abrir espacio a más mujeres en la dirección tecnológica resulta todavía más complicado en sectores industriales como la automoción, tradicionalmente dominados por perfiles masculinos . Afortunadamente, hay excepciones muy loables, como la de Anna Sánchez Simó, CIO de Volkswagen Group España Distribución.

Sánchez Simó acumula casi dos décadas de trayectoria dentro del sector y buena parte de su carrera vinculada a la transformación digital de la industria del automóvil. Antes de asumir su actual responsabilidad en Volkswagen desarrolló buena parte de su trayectoria en Seat, donde participó en distintos proyectos vinculados a la digitalización de los procesos industriales y de producción. “

Anna Sánchez Simó, CIO de Volkswagen Group España Distribución.

Anna Sánchez Simó, CIO de Volkswagen Group España Distribución.

He trabajado siempre en entornos muy masculinos, especialmente en producción. Nunca me he definido a mí misma como ‘la mujer’, pero sí he vivido situaciones en las que he tenido que luchar más por mi silla”, reconoce en entrevista con este medio.

Parte de esa experiencia la vivió en Alemania, donde cuenta que el peso masculino en el ámbito tecnológico era incluso mayor que en España. Aquella etapa marcó su forma de entender el liderazgo y también la necesidad de demostrar constantemente la capacidad profesional: “En algunos momentos me he dado cuenta de que tenía que demostrar más para que se escuchara mi voz”, explica.

"He vivido situaciones en las que he tenido que luchar más por mi silla por ser mujer"

Anna Sánchez Simó, CIO de Volkswagen Group España Distribución.

Con el paso del tiempo, sin embargo, esa situación ha ido evolucionando. Hoy, señala, la presencia de mujeres en los órganos de dirección empieza a ser más visible, “aunque todavía queda recorrido por delante”.

Desde su posición en Volkswagen, defiende que el papel de la tecnología dentro de las empresas ha cambiado radicalmente, lo que también ha ampliado el tipo de perfiles que ocupan estos puestos, ahora más diversos dentro de las organizaciones.

“A medida que la tecnología se integra en todas las áreas del negocio, el liderazgo tecnológico deja de estar ligado únicamente a perfiles técnicos tradicionales y se vuelve cada vez más transversal”.

Aun así, considera que aumentar la presencia femenina en estos puestos sigue siendo un reto. “Hoy en el comité de dirección de España Distribución somos tres mujeres. Es un avance, pero todavía queda camino para que la diversidad sea algo completamente natural”.

"Mi mejor versión"

Ese mismo cambio de paradigma se percibe también en sectores donde el dato y la tecnología han pasado a ocupar un papel central en la estrategia empresarial. En el caso del sector asegurador, en el que la digitalización ya no busca sólo la eficiencia operativa, también es una herramienta clave en la toma de decisiones y el desarrollo de nuevos servicios.

En una de las mayores aseguradoras españolas, esa responsabilidad recae en Vanessa Escrivá, directora general del Área Corporativa de Tecnología y del Dato en Mapfre, una posición desde la que coordina una de las líneas estratégicas del grupo.

Vanessa Escriva, CIO global de Mapfre

Vanessa Escriva, CIO global de Mapfre

Escrivá reconoce que, aunque la situación ha evolucionado en los últimos años, la presencia femenina en puestos directivos todavía convive con inercias culturales difíciles de erradicar. “Soy consciente de que los entornos tecnológicos todavía no están completamente abiertos al talento y liderazgo femenino. Han cambiado mucho las cosas desde que empecé mi carrera, pero todavía hay mujeres que se sienten estancadas o en un segundo plano”, admite.

A su juicio, esa brecha es el reflejo de distintos factores, entre los que cita desde la tradición histórica del sector hasta la falta de referentes o el hecho de que las carreras STEM sigan atrayendo mayoritariamente a hombres. “Creo que es fundamental que las niñas tengan referentes desde pequeñas y que las empresas incorporen una conciliación real dentro de su cultura”, apunta.

"Los entornos tecnológicos todavía no están completamente abiertos al talento y liderazgo femenino"

Vanessa Escrivá, directora general del Área Corporativa de Tecnología y del Dato en Mapfre.

Ella, sin embargo, se siente afortunada y asegura no haber encontrado nunca barreras en el desarrollo de su carrera ni dentro de la compañía. “En Mapfre siempre he estado rodeada de líderes y equipos que me han impulsado a ser mi mejor versión y a mejorar de manera constante”.

Su forma de entender el liderazgo tecnológico se basa en la exigencia, la confianza y la diversidad de perspectivas dentro de los equipos. “Soy exigente primero conmigo misma, y también con mi equipo. Me gusta tener a los mejores y crear un ambiente de confianza donde podamos entender más allá de lo evidente”, afirma.

Lo que no significa que, como ocurre en muchas trayectorias directivas, en el camino no haya tenido momentos de duda o frustración. “Todos tenemos días malos o momentos en los que erramos. La clave está en tener siempre el objetivo a largo plazo en mente y reflexionar si lo que queremos conseguir compensa el camino”, explica.

Más allá de su propia experiencia, Escrivá cree que la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo tecnológico tiene un impacto que va más allá de lo simbólico. “Que las jóvenes de hoy tengan referentes de mujeres liderando áreas STEM potencia que ellas mismas se interesen por este campo y lo vean como una opción de futuro”.

"La tecnología también es para nosotras"

Sobre Alejandra Sanz, CIO para España y Portugal en L'Oréal, recae la responsabilidad del área de tecnología y sistemas de esta gran compañía de la industria de la cosmética. Un cargo que asumió a finales del año pasado, aunque lleva toda su carrera ligada a este ámbito.

“Siempre he trabajado en tecnología y es cierto que históricamente ha sido un entorno muy masculino. Aunque esto ha cambiado en los últimos años, aún tenemos mucho que avanzar, sobre todo en los puestos de responsabilidad”, explica a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL en la primera entrevista que concede a un medio tras asumir su nueva posición.

Alejandra Sanz, CIO en España y Portugal de LÓreàl.

Alejandra Sanz, CIO en España y Portugal de LÓreàl.

En sus primeros años de carrera era habitual que las mujeres fueran minoría en los equipos técnicos, sin embargo, también encontró referentes que marcaron su forma de entender la profesión. “Recuerdo a una mujer que me inspiró especialmente: tenía una gran competencia técnica, pero también visión y un enorme compromiso con que las cosas salieran bien. Para mí fue un ejemplo de resiliencia”.

En su caso, su llegada al cargo coincidió con un momento significativo en su vida. “Asumí mi posición actual estando embarazada y en ningún momento se consideró ese aspecto de manera negativa en el proceso. Al contrario, me dieron todas las facilidades para conciliar cuando llegó el momento”.

"Asumí mi posición actual estando embarazada"

Alejandra Sanz, CIO de España y Portugal en L'Oréal.

Cuenta que en estos primeros meses su prioridad ha sido escuchar y entender las necesidades de los equipos. “No quiero que IT se vea como un área externa a la que se le pide una herramienta, sino como un socio que entiende el negocio y propone soluciones que mejoran la forma de trabajar”.

Como ocurre en muchas carreras directivas, su trayectoria también ha incluido momentos de duda. Hace unos años tuvo que decidir si continuar en un perfil técnico o dar el salto hacia posiciones más estratégicas y de gestión de personas. “Fue una decisión difícil porque implicaba dejar de centrarme en el ‘cómo’ se hacen las cosas para enfocarme más en el ‘por qué’ y en las personas”, recuerda.

Desde su puesto como CIO, defiende que la presencia de mujeres en estos puestos aporta, ante todo, normalidad. “Es un mensaje poderoso para las nuevas generaciones: la tecnología es también un lugar para nosotras”.

Al mismo tiempo, cree que todavía persisten ideas equivocadas sobre el papel real de estos cargos. “El rol del CIO hoy va mucho más allá de los servidores o el soporte técnico. La tecnología es una disciplina creativa que conecta con las personas”.

CIO en femenino

Si algo tienen en común las trayectorias de estas cinco directivas es que ninguna llegó a la tecnología con el objetivo de convertirse en un referente.

Sin embargo, sus posiciones como CIO de grandes compañías las han situado en un lugar desde el que, además de influir en el futuro de sus empresas, demuestran que, aunque la presencia de mujeres en estos puestos sigue siendo minoritaria, el camino empieza a abrirse.

Las historias de Rocío, Janina, Anna, Vanessa y Alejandra son un ejemplo de que ese techo de cristal empieza a tener fisuras. Y lo hacen con una responsabilidad que hasta hace poco estaba monopolizada por hombres, la de liderar la estrategia tecnológica en bancos, aseguradoras y multinacionales.

Un rol que ninguna de ellas había previsto en sus respectivas hojas de ruta profesionales, pero que hoy está contribuyendo a abrir camino a muchas de las mujeres que empiezan a llegar detrás y, con ellas, a una tecnología más diversa.