Pago digital
La inteligencia artificial y las tecnologías de prevención del fraude marcarán los modelos de pago durante este año
El auge de las carteras digitales provoca un sistema más flexible, personalizado y basado en la confianza, según un estudio de Mastercard.
Más información: España liderará en 2026 el crecimiento económico europeo aupada, entre otros factores, por el sector TIC
Las nuevas tecnologías marcarán las tendencias de pago de los consumidores durante este año recién estrenado. En concreto, lo harán la inteligencia artificial generativa y todas las relacionadas con las criptomonedas, la ciberseguridad, la protección de la identidad y la lucha contra el fraude, como el blockchain, que ha vuelto a despegar tras unos años en el ostracismo y está siendo objeto de uso por las entidades financieras.
Así lo desvela un informe de Mastercard, que ve en estos indicadores la evolución natural de un ecosistema influenciado cada vez más por el fenómeno del tap to pay; es decir, el pago mediante el uso de la tarjeta o el dispositivo móvil con un solo toque, particularmente utilizado por los más jóvenes.
Este auge de las carteras digitales implica, según confirma la organización, la disolución de las barreras geográficas para el comercio global, por lo que el acceso instantáneo a los ingresos ya no es un valor añadido sino una exigencia.
“Estas convergencias están expandiendo aún más y a mayor velocidad las opciones de pago y están redefiniendo cómo se mueve el dinero, cómo se construye la confianza y cómo se crea valor. Si hay una tendencia que definirá el 2026 es la forma en que los pagos se están volviendo más personalizados, predictivos e interoperables entre las plataformas nuevas y tradicionales”.
De hecho, y más allá de los métodos de pago per se, la revolución de lo digital también está liderando el crecimiento económico de las geografías: un estudio publicado recientemente por la propia Mastercard revela que España liderará el repunte europeo aupada, entre otros factores, por industrias de alto valor añadido como la tecnológica.
Seguridad en tiempos de IA agéntica
La promesa de la inteligencia artificial generativa está mutando en realidad en los últimos meses y tendrá su gran expansión durante este ejercicio. Esto significa que redundará sobremanera en los pagos, alentando la necesidad de mejorar los mecanismos de seguridad, por ejemplo, en la detección de agentes ilegítimos, el fortalecimiento de la autenticación y en el registro de los propósitos originales de una transacción de IA en caso de que salga mal.
De este modo, se apostará también por asegurar las identidades digitales con herramientas de verificación más sólidas, rápidas y sencillas. Y es que hasta el 80% de los consumidores de todo el mundo sufrió un intento de estafa en el último año.
Asimismo, se empezarán a ver carteras de identidad digital que incluirán hasta la verificación de la edad, además de una aceleración de la capacidad de crear alias válidos para transacciones criptográficas.
“La expansión de los servicios de identificación digital a los mercados en desarrollo podría acelerar la inclusión de la economía digital”, aseguran desde Mastercard. “En resumen, vamos hacia una identidad electrónica que resulte tan natural y fiable como realizar un pago”.
Una nueva era para el consumo
Otra de las tendencias enumeradas por el documento pasa por la confluencia de las criptomonedas con los pagos diarios gracias a las denominadas stablecoins, divisas que están ligadas a monedas tradicionales, como el dólar o el euro. Gracias a la regulación que se ha establecido últimamente, los actores del ecosistema empezarán a colaborar para garantizar transacciones seguras en este sentido.
Por otra parte, los pagos y la banca se están adaptando a los consumidores, lo que generará un sistema de personalización, beneficios y riesgos. Esto incluirá credenciales que permitirán establecer reglas sobre cómo estos quieren pagar.
Por último, se facilitará el pago instantáneo debido, entre otros factores, a la tokenización. Y habrá una redefinición del consumo adaptada a un modelo circular basado en la reutilización, la reventa y la reparación.