No se trata de ciencia ficción. Se trata de aplicar la inteligencia artificial a la industria 4.0 para conseguir que las máquinas sean capaces de 'autodiagnosticarse', adaptándose al entorno, prediciendo errores y resolviéndolos antes de que se produzcan, sin intervención humana. Es el objetivo del ambicioso proyecto europeo Fractal, promovido y liderado por el Centro Tecnológico vasco Ikerlan (que forma parte de la Corporación Arrasate-Mondragón).

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El proyecto combina cuatro de las tecnologías señaladas como prioritarias por la investigación en la Unión Europea: el edge computing – que consiste en acercar el procesamiento de los datos lo más cerca posible de donde están siendo generados  –, el big data, el 5G y la inteligencia artificial.

El abanico de posibilidades de aplicación de la solución es amplio. Fractal permitirá, por ejemplo, que los dispositivos físicos de una planta de producción se comuniquen entre sí, y sean capaces de compartir datos entre ellos, de manera que colaboren para solucionar los problemas que puedan aparecer en la planta, sin necesidad de intervención humana.

También hará posible implementar nuevas soluciones para la movilidad. Su hardware y software hará posible la detección de obstáculos para evitar colisiones tanto en entornos industriales, como en el caso de los trenes urbanos autónomos que podrán así realizar paradas de precisión o estimar la presencia de otros vehículos y personas. Incluso mejorará la seguridad en obras de ingeniería civil, vigilando las infraestructuras con drones que identifiquen en tiempo real los posibles riesgos.

"En definitiva, desarrollaremos una solución en la que la máquina sea capaz de aprender del entorno en el que se encuentra y adaptarse a los cambios", explica Aizea Lojo, investigadora del equipo de Analítica de datos e Inteligencia Artificial de Ikerlan y coordinadora global del proyecto. Superada la fase de desarrollo, Fractal se instalará en distintas empresas de ámbito internacional, como CAF, entre otras.

Según explica Aizea Lojo el objetivo de Fractal es resolver las necesidades reales de la industria. "Actualmente, las empresas de nuestro entorno son capaces de recolectar y almacenar los datos generados en sus empresas, pero encuentran dificultades en la fase de sacar conocimiento y valor de los datos almacenados. Hoy en día, uno de los mayores retos está en implementar modelos de inteligencia artificial y llevarlos a producción. Es ahí donde Fractal ayudará a las empresas dotando de una solución que, no solo ayudará en la recolección de los datos necesarios, sino que será capaz de ejecutar la inteligencia artificial en los propios dispositivos (ya sean máquinas, trenes, vehículos autónomos o un largo, etc.)", señalan desde el Centro vasco en un comunicado.

Fractal cuenta con un presupuesto de 15,7 millones de euros para tres años, aportados por la Comisión Europea y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Ikerlan lidera este proyecto, en el que participan 28 entidades de siete países europeos (España, Francia, Suiza, Alemania, Finlandia, Austria e Italia), entre empresas, universidades y centros tecnológicos de referencia en el ámbito de la digitalización y la inteligencia artificial. Entre ellas se encuentran compañías estatales como ZYLK, LKS, CAF Signalling, Prointec, Solver, BSC o la Universidad Politécnica de Valencia.