Marco Palacios lleva desde los 19 años trabajando con tecnologías para mejorar la movilidad. Un año antes, ya había creado una patente premiada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y desde entonces, ha ganado varios premios de emprendimiento nacionales e internacionales. Ahora, a los 21 años, se encuentra al frente de Sideways, desde donde se enfrentan a un reto considerable: mejorar nuestra forma de movilizarnos en espacios interiores, mediante el desarrollo de sillas de ruedas que se desplazan de forma autónoma.

Noticias relacionadas

"Ya hemos diseñado un primer prototipo funcional y lo hemos probado en centros hospitalarios, realizando transportes autónomos a lo largo de una planta (de un punto A a un punto B). Esto nos ha ayudado a llamar la atención de grandes inversores del sector sanitario, pero también advisors que son referentes en el campo de los vehículos conectados", confiesa Marco Palacios, cofundador y CEO de Sideways.

Fiel defensor de la metodología learn by doing, Palacios explica que el equipo se encuentra trabajando en una versión actualizada con feedback recibido por parte de futuros clientes, para continuar el ciclo de desarrollo junto a ellos. "Nuestro objetivo es tener una versión comercializable en 2022", cuenta Palacios, encargado de conseguir socios estratégicos, seguir construyendo el equipo, haciéndose cargo de las labores administrativas y parte del diseño del producto.

Hay que diseñar la realidad a nuestra medida para que nos ofrezca condiciones ideales para desarrollar nuestra tecnología

Con él, trabajando a tiempo completo en el proyecto, se encuentra Saúl Cova, cofundador de Sideways, ingeniero robótico que lidera toda la conectividad de la silla, además de desarrollar los diseños del producto final. "Contamos también con otro ingeniero mecánico, encargado de la parte de flotas, donde tenemos un enfoque diferenciado al clásico, porque cada silla es un elemento que refuerza y mejora la conducción del conjunto", explica Palacios, quien anuncia que en este momento buscan perfiles profesionales especializados en robótica clásica, familiarizados con SLAM y flotas de vehículos autónomos.

Los responsables de Sideways trasladan su enfoque con claras influencias al estilo de Silicon Valley, en el que "en lugar de tener una oficina, contamos con una casa y varias estancias en las que vivimos, desarrollamos y probamos nuestra tecnología, lo cual nos permite establecer un vínculo más fuerte entre todos los miembros del equipo y podemos dedicar, de forma muy orgánica, más tiempo de lo habitual al trabajo".

Objetivo: el vehículo autónomo aplicado a varias industrias

Se dirigen a hospitales de tamaño mediano y grande, que ya ostenten en propiedad varias decenas de sillas de ruedas y atiendan a pacientes de corta estancia, dentro del centro. "Ahora estamos muy enfocados en seguir probando la tecnología en España, pero nuestro objetivo, una vez desarrollada la versión final, es comercializarla en EEUU por razones de densidad de los centros, para empezar", aventura Palacios.

A finales de diciembre de 2020, Sideways cerraba una ronda de inversión estratégica de 275.000 euros, para acelerar el impulso de los prototipos y aumentar el equipo, a la que se han sumado inversores como propietarios de grupos hospitalarios de referencia o expertos en conducción autónoma de empresas en el sector.

"Con esa inyección de capital queremos fabricar una versión preproducción que nos permita mostrar y probar en entornos reales nuestra visión sobre el futuro de la movilidad en interiores", aclara Palacios.

El foco está puesto en este 2021 y en la realización de varias pruebas muy concluyentes en hospitales, donde la silla se ponga en funcionamiento durante un día completo, sin la introducción de ninguna intervención en el sistema de conducción autónoma. A partir de aquí, se plantean abrir una nueva ronda de financiación para septiembre, con el objetivo de seguir sumando talento al equipo y continuar implementando su innovación.

En palabras del CEO de Sideways, el futuro es tecnológico y conectado, pero actualmente, muchas personas tienen que recorrer varias terminales a pie al entrar a un hospital cuando tienen que realizar alguna prueba médica cuando, quizás, preferirían poder aprovechar ese espacio de tiempo para aplicarlo en otras cuestiones.

Por ello, desde esta startup trabajan en diseños que mejoren ese multitasking. "Hoy, hacemos sillas de ruedas, pero en un futuro nos planteamos crear el vehículo autónomo para una sola persona que pueda aplicarse a distintas industrias", adelanta.

De un curso de automoción a la aceleradora de startups Lázarus

Palacios recuerda cuando, al cumplir la mayoría de edad, mientras cursaba un grado superior de automoción, se le presentó la oportunidad de formar parte de la aceleradora Lázarus. Un punto de inflexión en su vida que encaminó su carrera.

"Despertó en mi una pasión por emprender y me enseñó las bases para crear una empresa, desde la idea, pasando por cómo conseguir financiación, hasta la creación de productos y servicios o la importancia de solucionar un problema que la gente necesita", destaca.

Este joven emprendedor tuvo muy claro, desde ese momento, que la formación universitaria española no era para él. "No conozco ninguna carrera universitaria, que es donde se encuentra el grueso de jóvenes, que enseñe lo que yo aprendí de forma práctica y con personas que lo hayan hecho antes. Esto dificulta mucho la enseñanza en materia emprendedora", señala.

Y reivindica el movimiento experimentado a lo largo de los últimos años en plataformas digitales como Twitter o Linkedin, que ofrecen un punto de acceso a grandes fondos de inversión o fundadores de grandes compañías. "Esto te permite aprender y escuchar a los mejores. Para mi, es un error tener a alguien que no ha creado una empresa, que no ha contratado a nadie o que nunca ha creado un producto (y lo ha vendido), enseñando a otras personas que sí quieren hacerlo", destaca Palacios.

Así, subraya la importancia de aceleradoras de proyectos como la que, prácticamente, lo vio despegar a él. "Se deberían establecer incentivos con ejecutivos, fundadores de grandes empresas y sus distintas subcategorías para que estuvieran interesados en aportar sus conocimientos o su experiencia a otros jóvenes emprendedores con intereses similares a los suyos", concluye.