Hay cientos de consejos, tutoriales, talleres o charlas motivacionales a los que un aspirante a emprendedor puede recurrir antes de tomar la decisión para lanzarse a la piscina del emprendimiento. Pero en esta Semana para la Educación Emprendedora hay reunido a cuatro emprendedores no solo para que cuenten su experiencia, sino para que se atrevan a dar consejos, confiesen los errores cometido y, en la medida de los posibles, desvelen su fórmula del éxito.

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Eloi Gómez, CEO de Jeff, Cristina Aristoy, CPO de Singularu, Elena Sanía, responsable de redes sociales de Lanzadera y Pedro Olazabal, cofundador de Zubi Impact (ZubiLabs) se han sentado (de forma virtual) con Vit Emprende de Valencia Activa para el ambicioso reto de descubrir las claves del emprender. Y te las resumimos en este decálogo:

1. Pensamiento crítico y capacidad de aprendizaje. Da igual la formación previa que tengas o no: “Hay miles de alternativas, formales y no formales” para formarte como emprendedor, asegura Gómez, por lo que no hay pretexto con todos los recursos que hay ahora disponible.

Si tienes capacidad de pensamiento crítico, de seguir haciéndote preguntas cada día y, además, tiene voluntad de seguir aprendiendo, ya tienes muchos puntos ganados como emprendedor.

2. No creerse ni único ni especial. Ni tú ni tu idea sois realmente tan originales. Muchos expertos y gurús del emprendimiento hacen hincapié en la importancia de ser diferente, pero, en realidad, “no hay que volverse loco con esto”, asegura tras cinco años de experiencia Olazabal. Y lo importante es ser consciente de ello cuanto antes, para caerte al final.

Así, podrás confirmar algo obvio: “Tienes competidoresy probablemente tu cliente ya está resolviendo, de alguna manera, su problema, pero busca una solución mejor. Lo que debes hacer es averiguar qué es lo que está haciendo para satisfacer esa carencia y así sabrás su verdadera necesidad.

3. Segmentar el mercado. Es cierto que debes conocer al mercado al que quieres dirigirte, pero la clave está en saber segmentar e identificara tu cliente. Muchos cometen el error de no dedicarle tiempo a este punto, advierte Olazabal.

“Debes entender bien los pasos que da tu cliente antes de llegar a ti: cómo, dónde y cuándo busca soluciones”. Esto te ayudará a entender qué es lo que realimente necesita.

4. Relación directa con los clientes. Tanto Olazabal como Aristoy han insistido en este punto. El cofundador de Zubi Impact apunta que no hay que autoengañarse, hay que eliminar los prejuicios y esto se consigue hablando mucho con los clientes porque es lo que va a indicarte cuáles son sus problemas y qué busca para solucionarlos.

El caso de Singularu es paradigmático porque empezaron como un Marketplace y se han convertido en una marca de joyería online, que, además, ahora ha dado el salto a la tienda física. Es como el mundo al revés. La cofundadora de Singularu reconoce que, en su caso, las encuestas no funcionaron, sino la experiencia real que les transmitían sus clientas y que son las que han ido marcando los hitos de esta particular evolución.

5. Capacidad de esfuerzo. Emprender puede llegar a ser como estar subido a una montaña rusa. La clave está en “mantener la tensión con planes e hitos” asumibles. Olazabal aconseja ponerse objetivos a tres meses, pero ejecutarlos de forma mensual para dosificar la capacidad de esfuerzo. Además, recomienda hacer este viaje en equipo, porque “emprender solo es jodido” o, al menos, si estás solo metete en una comunidad para tener una red de apoyo.

Gómez, de Mr Jeff, recuerda algo sencillo: “Nunca es suficiente el tiempo que le dedicas a crear tu equipo”. Y esto es importante porque estar bien rodeado te permitirá dedicarle el tiempo que se merece a pensar en lo que haces y en por qué lo haces. Es tiempo y esfuerzo bien invertido.

6. Comunicación y redes sociales. Si realmente quieres presentar la empresa en sociedad debes de tener claro cuáles son las motivaciones, los atractivos de tu empresa, pero también los frenos, para poder organizar y planificar una estrategia de comunicación. “Normalmente, las startups tienen un bala para salir en los medios de comunicación y tiene que saber cuándo y con qué quieren gastarla, porque no todos los temas son noticia”, puntualiza Sanía.

Además, subraya que hay que evitar el error de querer estar presenten en todos los canales, en todas las redes sociales. Hay que analizar en cuáles estará el cliente potencial y centrar los esfuerzos y recursos en ese canal para ser lo más creativos posibles, destaca la responsable de Lanzadera.

7. Acepta el posicionamiento. Uno de los aspectos que cuesta asumir es que más bien es el mercado y el cliente los que te posicionan. “Es importante aceptarlo para saber en qué hueco de mercado estás” y así saber dónde reconocen el valor que estás aportando, aunque tus deseos fueran llenar otro espacio. Acéptalo.

8. Inversión y ahorro previo. Antes de lanzarte a la aventura de emprender debes tener “ahorrado para vivir o malvivir uno o dos años” porque no solo debes sobrevivir, sino que además debes ir reinvirtiendo en el proyecto. Además, recuerda que una venta “rápida” puede tardear entre uno y dos meses desde que haces el primer contacto con un cliente. No desesperes.

Y ahí entra el eterno dilema: ¿inversor sí o no? Hay que tener claro que, si quieres generar mucho impacto, lograrlo sin inversión es muy complicado. Olazabal matiza: “No hay que volverse loco para conseguir captarla ni tampoco hay que rechazarla del todo”. Si entra un inversor en tu proyecto lo mejor es que esté alineado con tus objetivos.

9. El emprendedor es un creador. Es cierto que no es un consejo, es una afirmación. Pero conocerla es importante para forjar el carácter. Un típico problema del emprendedor, que choca con la mentalidad del inversor y del empresario al uso, es su escasa mentalidad de gestor.

“Al emprendedor no lo importa hacer un producto con mucha más calidad de lo que el cliente está pagando. Esto es un error, pero muchos lo hacemos”, reconoce Olazabal. Al menos debes ser consciente de que lo estás haciendo y que esto supone que si el cliente no lo está pagando es porque estás asumiendo tú ese coste, ya sea en horas de trabajo o en material. La pregunta es: ¿Estás dispuesto a asumirlo?

10. Aprender del proceso. Aunque es un tópico: sí, del fracaso también se aprende, si no es para tu próximo proyecto emprendedor, es para tu siguiente etapa laboral. Gómez, de Mr. Jeff, asegura que cuando hace una entrevista a un posible trabajador, este gana muchos puntos si ha emprendido antes.

Y Aristoy asegura que, tras siete años de emprendedora con sus altibajos, el viaje es enriquecedor: “Ganas en experiencia y en conocimiento, pero sobre todo del contacto con la gente”.

Por todo esto, los cuatro ponentes de este taller de la Semana para la Educación Emprendedora animan a la lanzarse a la aventura de emprender, porque, aunque no sea un camino fácil, no cambiarían sus experiencias por nada.