El País Vasco y Marte cada vez están más unidos. Después de conocerse que el primer generador eólico para exploraciones en Marte se construye en Euskadi, el grupo de investigación IBeA de la UPV/EHU, experto en espectroscopía -el estudio de la interacción entre la radiación electromagnética y la materia-, también está preparado para la llegada del ser humano a Marte. 

Noticias relacionadas

En estos momentos está trabajando en el análisis de meteoritos con el objetivo de desarrollar estrategias analíticas no destructivas para próximas exploraciones de materiales del planeta rojo del rover Perseverance, cuya llegada a Marte está  muy próxima. También analizará materiales que lleguen a la Tierra recogidos por el rover Rosalind Franklin tras la misión Mars Sample Return que se desarrollará a partir de 2026.

El Grupo de Investigación IBeA del Departamento de Química Analítica de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU participa en la misión espacial Mars2020 de la NASA, que está previsto que amartice en febrero de este año.

Imagen de la distribución de algunos elementos químicos (Ca, Si, Mg, Fe, Al) en uno de los meteoritos marcianos analizados por el grupo (IBeA / UPV/EHU).

Concretamente, el grupo ha participado en la construcción y verificación de la homogeneidad química de los patrones incluidos en la tarjeta de calibración del instrumento Supercam del rover Perseverance. El SuperCam es una herramienta con cámara láser que permite examinar la composición de los materiales en Marte. Es este sistema, siempre que funcione correctamente, el que puede determinar si ha podido haber algún tipo de vida en este planeta.

"Hicimos unas pastillas perfectamente caracterizadas con los instrumentos que nosotros tenemos aquí, para tener constancia de que las mediciones de espectroscopia LIBS y Raman que realice SuperCam son correctas", explica la doctora Cristina García-Florentino.

"La espectroscopia Raman es una técnica para determinar la composición molecular de las muestras desconocidas. Es decir, no solo se puede llegar a saber, por ejemplo, si hay calcio, hierro, etc., sino en qué forma molecular se encuentran. Entonces podemos saber si hay calcita, yeso, etc. Se puede determinar la composición geoquímica del planeta", añade.

Cristina García-Florentino. FOTO: Tere Ormazabal. UPV/EHU.

En paralelo, el grupo de investigación se afana con la caracterización de meteoritos, con dos objetivos: "Por una parte, para prepararnos para la información que pueda llegar de Marte gracias al rover Perseverance, y, por otra, para desarrollar estrategias analíticas no destructivas con las que caracterizar las muestras marcianas de la misión de retorno (Mars Sample Return mission) cuando lleguen a la Tierra".

De hecho, hasta ahora, los meteoritos marcianos son las únicas muestras marcianas con las que se pueden desarrollar diferentes métodos de análisis. En ese sentido, en un reciente trabajo, el grupo ha propuesto una innovadora estrategia analítica no destructiva, como parte de las técnicas de análisis rápidas que podrían utilizarse con dichas futuras muestras.

Para demostrar sus capacidades, han aplicado su propuesta analítica "para caracterizar el meteorito marciano 'Dar al Gani 735' con el objetivo de identificar las alteraciones terrestres y no terrestres sufridas por el meteorito, como un complemento muy valioso a los análisis petrográficos más tradicionales", detalla García-Florentino.

En opinión de la investigadora, "este estudio muestra el potencial de la espectroscopia Raman como una técnica clave en las próximas nuevas exploraciones de materiales de Marte por parte del rover Rosalind Franklin (misión Exomars2022 de la ESA) y el rover Perseverance (Misión Mars2020 de la NASA), donde se han montado espectrómetros Raman por primera vez en una investigación extraterrestre de campo".

La investigadora destaca la importancia de la técnica, "porque una vez que tengamos muestras traídas directamente de Marte, no podemos destruirlas para analizarlas en una primera fase de los estudios".

Es importante, añade, "estar preparados para cuando regresen las muestras marcianas, para obtener la máxima información posible de ellas, con el menor error e intentando destruir las muestras lo menos posible".

No obstante, la doctora advierte de que el acceso a la información y a las muestras será difícil: "A ver si nos dejan tener acceso a las muestras; si les parece bien que las analicemos del modo que proponemos y con las técnicas que tenemos aquí".

El grupo IBeA, mientras tanto, seguirá con su trabajo, "porque cada meteorito es un mundo; cada meteorito es totalmente diferente de otro".