D+I lo ha venido avisando en más de una ocasión: la sanidad manchega lleva meses haciendo lo indecible para tratar de revertir su posición en el ranking de autonomías con mayor obsolescencia en cuanto a equipamiento.

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Hay evidencias de que poco a poco lo está consiguiendo. Pero que nadie piense que eso impide que organismos y entidades dependientes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha mantengan en marcha proyectos sanitarios más disruptivos.

Un de estos organismos es el Hospital Nacional de Parapléjicos. Recientemente, este centro ha presentado dos de sus últimas creaciones: un asistente robótico que ayuda a la rehabilitación neuronal para niños con lesiones medulares y un casco inteligente que predice accidentes de bici para activar un airbag.

Inrobics, IA y gamificación

En cuanto al sistema robótico, este hospital ha creado el robot Inrobics, una nueva herramienta complementaria de rehabilitación que usa la inteligencia artificial y la gamificación, con el objetivo de ayudar a pacientes pediátricos con limitaciones funcionales o neurológicas a mejorar su calidad de vida.

Inrobics es una empresa spin off que partió de un proyecto de investigación en la Universidad Carlos III de Madrid para desarrollar la robótica social en beneficio de los pacientes. Los responsables de este proyecto están contactando con centros estratégicos del país, como el Hospital Nacional de Parapléjicos.

El jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos, Ángel Gil, ha asegurado que "la robótica social tiene mucho potencial en el ámbito de la neurorrehabilitación".

En primer lugar, explica, por la motivación que supone para el paciente, especialmente los niños, que a veces tienen que asistir a sesiones de fisioterapia o terapia ocupacional durante mucho tiempo".

Un ejercicio del robot ante una paciente.

El robot social es atractivo, las sesiones con él incluyen potentes mecánicas de juego que mejoran la concentración, la participación y la motivación, lo que permite convertir la terapia en un juego y, a los pequeños, seguir mejor el tratamiento.

"Hemos visto que la plataforma se adapta perfectamente a estos pacientes y que las terapias se pueden intensificar todo lo que queramos, porque el robot no se cansa de repetir los ejercicios", constata el CEO de Inrobics, José Carlos Pulido.

Otra ventaja del uso de esta tecnología es que "a los profesionales nos permite medir los resultados de una terapia". Así, el robot no solo muestra los movimientos, sino que también da instrucciones para ejecutarlos bien y los mide.

"Podemos cuantificar objetivamente y monitorizar la evolución del paciente", ha explicado Ángel Gil.

Al parecer, se han visto beneficios de la robótica social comprobados científicamente en problemas cognitivos o en autismo, "sobre todo para captar la atención de estos pacientes y estimular su concentración, así como en lesión cerebral", ha afirmado José Carlos Pulido.

Si bien este robot se ha aplicado por primera vez en el centro sanitario toledano para la lesión medular infantil, el doctor Ángel Gil ha destacado que "ha habido un fructífero trabajo en equipo entre tecnólogos, ingenieros de la spin off y el personal clínico de Parapléjicos para que el robot incorporase patrones de ejercicios con pautas específicas para la lesión medular".

En estos momentos, ha añadido Gil, "estamos en la fase de una prueba preliminar para valorar la usabilidad y el atractivo del dispositivo y ahora hemos diseñado un ensayo clínico que se ha trasladado al comité de ética de nuestro centro para evaluar la eficacia clínica del robot".

Otro aspecto, ha apuntado José Carlos Pulido, es que "todo el sistema de información está en la nube".

Ahora, según explica, "estamos realizando un servicio para desplegarse en un centro con un robot físico, pero para el año que viene queremos que los pacientes se puedan beneficiar en casa con un robot virtual, con lo cual puedes vivir la misma experiencia con la misma metodología de trabajo".

El alto grado de autonomía del robot permite la rehabilitación en casa, complementando la terapia de su centro habitual. El incremento en la frecuencia de las sesiones mejora el progreso en el tratamiento del paciente.

EVIX, algoritmo contra accidentes

El Hospital Nacional de Parapléjicos también se ha puesto recientemente al servicio de la seguridad de los ciclistas. Así, ha presentado su colaboración con la startup EVIX para desarrollar y asesorar desde el punto de vista clínico la tecnología de un casco de bicicleta con un sistema de airbag integrado, cuyo objetivo es evitar o disminuir los efectos del daño medular en los accidentes.

El resultado consiste en un sistema de airbag cervical que, integrado en el casco para bicicleta, protege el cuello de los ciclistas en caso de accidente, ya que se hincha justo antes de que se produzca el impacto o el movimiento lesivo.

El sistema incorpora un dispositivo electrónico con sensores inerciales que, junto a un algoritmo de detección de accidente, detectan cuándo se está produciendo el accidente e hinchan el airbag justo antes del impacto o movimiento lesivo.

Para conectar el sistema, basta con abrochar el casco, porque es en el cierre donde se activará el airbag.

Además, la solución se complementa con funcionalidades propias de Internet de las cosas, como el envío automático de un mensaje de socorro junto a la localización del ciclista a un móvil predeterminado en caso de accidente o avisos al usuario cuando circule por puntos negros en la carretera, con propuestas de rutas alternativas para evitarlos.

Tanto el robot como el casco demuestran cómo un centro hospitalario puede abrirse a las empresas tecnológicas punteras como socio capaz de aportar valor añadido.