Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la crisis de la COVID-19 ha dejado enseñanzas que no deben caer en el olvido. Así lo manifiesta María Neira, su directora de Salud Pública, que ha participado en el acto de clausura del I Simposio: Observatorio de la Sanidad que organiza EL ESPAÑOL. En lugar de poner todas las esperanzas en una vacuna que permita volver a la "antigua normalidad", para la OMS es el momento de impulsar transformaciones sociales y económicas que "levanten muros" frente a las nuevas pandemias que están por llegar. 

Neira obtuvo el título en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo antes de continuar sus estudios en París, donde se especializó en Endocrinología y Enfermedades Metabólicas en la Universidad René Déscartes, y en Nutrición en el Conservatoire National d'Arts et Métiers. Completó su formación con un diploma internacional en Preparación para Emergencias y Manejo de Crisis de la Universidad de Ginebra (Suiza). En España, presidió la Agencia Española de Seguridad Alimenticia y fue viceministra de Salud y Asuntos del Consumidor entre 2002 y 2005.

"Hemos aprendido que los países con el sistema sanitario más débil han sido sacudidos con más fuerza. Es fundamental la Sanidad sea universal y gratuita", enumera Neira. "También es fundamental dotarse de un sistema de respuesta a epidemias en el que colaboren la salud pública y los clínicos. No puede abordarse solo la parte curativa, sino también la preventiva. Los sistemas epiodemiológicos, hemos aprendido, no son solo una recogida de datos: requieren de inteligencia para analizarlos, interpretarlos y tomar decisiones rápidas".

Entre otras valoraciones, la doctora destaca como los profesionales de salud se han convertido con la crisis en los "referentes" que debían ser, mientras que los investigadores, "que estaban en la oscuridad, con becas a veces precarias", han demostrado que la inversión en ciencia y educación es indispensable. A partir de ahí, invita a que pensemos en nuestra salud como en el vértice de un triángulo conectado a otros dos puntos: la salud animal y medioambiental.

"Vamos a convivir con el virus durante un tiempo", advierte, y es el momento de seguir aprendiendo: comparar 'la vuelta al cole' con mascarilla de España con la de Alemania, donde no es obligatoria, o por qué la situación epidemiológica de Asturias es tan diferente a la del País Vasco pese a las similitudes geográficas. En este sentido, la directora de Salud Pública de la OMS se muestra optimista: "La capacidad de compartir el conocimiento nunca se había visto en niveles como los de ahora, hasta, me atrevería a decir, como una competición muy positiva".

Efectivamente, el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 saltó de un murciélago al hombre con probablemente otros animales como intermediarios, pero la realidad es que las grandes epidemias recientes, "incluido el SIDA", tienen ese mismo origen zoonótico.  "Y va a haber más virus", advierte, por el "estrés ambiental" que están produciendo los modelos de producción que implican "contactos de animal a humano que no deberían ocurrir". Además, factores como la contaminación ambiental que deteriora la salud respiratoria y la densidad de población urbana facilitan que las epidemias sean más virulentas.

La crisis de la COVID-19 ha tenido un doble rasero, explica: la polución del aire hizo más vulnerables a los urbanitas, pero por otro lado, el confinamiento limpió el aire de las grandes ciudades como no había ocurrido en décadas. Desde la OMS apuestan por aprender de la experiencia, repensando la arquitectura, la economía y el trabajo, y volcándose ellos mismos en la transformación digital a la que, admite Neira, tenían algo de "miedo". Ahora, afirma, "con Zoom reúnes a los 70 mejores especialistas de una disciplina desde su casa y a coste cero."

"Este es un momento de repensar nuestras ciudades, de fijarnos en la 'España vaciada'", afirma. Las zonas rurales deben volver a tener un atractivo, bien conectadas con Internet para permitir el teletrabajo, y para que las familias valoren la posibilidad de vivir en lugares menos masificados. "Lo bueno de la recuperación saludable y verde es que va a levantar muros que protejan la salud mientras generara empleos con nuevas energías y formas de movilidad". Para ello, sin embargo, "los profesionales de la salud tenemos una responsabilidad en la transformación. Debemos salir de los hospitales y hacer oír nuestra voz".

Esta transformación, sin embargo, no tendrá lugar sin una posición de liderazgo que Neira reclama para la OMS, pidiendo un mayor reconocimiento por parte de las autoridades que respalde su labor de coordinación y reparto equitativo de los recursos. "Necesitamos una arquitectura global de la salud. Creo fundamentalmente en algo llamado Organización Mundial para la Salud". Sin embargo, lamenta las dificultades a la hora de que las recomendaciones se conviertan en norma. "Me hubiera gustado tener la capacidad legal de frenar los mercados que vendían animales en contacto con humanos". 

"Debemos preocuparnos ya de la siguiente pandemia"

A ello ha contestado el Presidente Ejecutivo y Director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez: "Afortunadamente, la OMS no hay que inventarla porque ya existe. Lo que habría que inventar sería una Asociación de Amigos de la Organización Mundial de la Salud". Y tanto él como el periódico que representa serían "socios entusiastas", porque "los hechos están demostrado que los problemas de la humanidad son globales". Ramírez ha destacado una frase de uno de los ponentes del Simposio, Juan López Belmonte -"hasta ahora creíamos que los telediarios consistían en ver las calamidades en otros países"- y un verso del poeta John Donne: "Todos formamos parte del continente, y si alguna vez doblan las campanas, lo hacen por todos nosotros".

"Solo desde la demagogia populista se puede proponer dar la espalda a la OMS", denuncia el director de EL ESPAÑOL. "Aquellas voces extremistas, y en España también las hay, que propongan que nuestro país se distancie de la Organización Mundial de la Salud, nos van a tener siempre enfrente". Ramírez ha agradecido la participación de los 70 ponentes que "han tratado todos los ángulos de la lucha contra el coronavirus" y ha instado a trabajar para conseguir que los objetivos desglosados como decálogo durante el Simposio y compartidos por organizaciones las profesionales, empresariales, por el mismo Ministerio de Sanidad y por la OMS tengan continuidad.

"Tenemos que conseguir que el éxito de estas jornadas no sea algo volátil", subraya. En ese sentido, ha anunciado el proyecto de un Secretariado Permanente del Observatorio de la Sanidad para las entidades que han formado parte de la Mesa y den continuidad a este impulso. Dentro de esta iniciativa, el director de EL ESPAÑOL ha manifestado su deseo de "tender un puente con la OMS", y ha agradecido a Neira su colaboración: "Es un lujo que sea una española quien ocupe el puesto estratégico de Directora de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud".  

Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK durante la ceremonia de clausura.

Pedro J. ha deslizado finalmente un spoiler sobre su próxima Carta del Director: "Estoy seguro que lo que pasó en la ciudad de Nueva York en abril de 1955, cuando se supo que científicos independientes validaban la vacuna de Salk contra la polio, eso es lo que ocurrirá en la aldea global cuando se culmine la carrera por la vacuna de la Covid y los fármacos para paliarla. También era una enfermedad que se transmitía por vía respiratoria, también castigaba a una población vulnerable -en aquél caso los niños, en el nuestro los ancianos-, también dejó secuelas como un presidente de EEUU en silla de ruedas y asociado la imagen de los pulmones de acero como último refugio de una humanidad doliente. Venceremos a la Covid como vencimos a la polio, pero debemos empezar ya a preocuparnos hoy de la siguiente pandemia".

El acto de clausura también ha contado con la participación de Nieves Segovia Bonet, presidenta de la Institución Educativa SEK, que ha destacado la apuesta por las habilidades STEM pero también las Humanidades para "una nueva generación de alumnos llamados a liderar el cambio social". Si el sistema sanitario debe cambiar para centrase en el paciente, valora, el educativo debe girar entorno al alumno. "Las consecuencias de la pandemia actual se escriben en las aulas del todo el mundo. Cuando termine la crisis sanitaria y económica, llegará la era de la Educación".