El director general de Agenda Urbana y Arquitectura del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Iñaqui Carnicero, ha puesto en valor la Agenda Urbana como compromiso estratégico del país y una verdadera oportunidad de desarrollo.

Noticias relacionadas

Durante la inauguración de la segunda jornada del I Simposio del Observatorio de la Movilidad organizado por EL ESPAÑOL e Invertia, Iñaqui Carnicero ha señalado que “hay muchas cosas hechas, pero aún más por hacer con el convencimiento de que la agenda urbana y su implementación por parte de los municipios suponen para España, y más en este momento en que nos encontramos, una verdadera oportunidad de desarrollo, de recuperación para un futuro urbano más sostenible y resiliente”.

Bajo el título “La agenda urbana: claves y retos”, la ponencia del director general de Agenda Urbana y Arquitectura ha comenzado con la realidad más cruel de 2020. “La pandemia ha puesto de manifiesto la tremenda vulnerabilidad de las personas frente a los riesgos globales” enfocados en los pueblos y ciudades, por lo que “parece lógico pensar que es en este contexto donde se deben buscar las fórmulas para hacerle frente”, ha afirmado Iñaqui Carnicero.

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana afronta estos retos mediante dos estrategias diferentes, “pero coordinadas y alineadas entre sí”: la estrategia de movilidad segura, sostenible y conectada, y la agenda urbana española.

“Ambas estrategias suponen un cambio de paradigma en la forma de mirar al territorio y en la propia visión del ministerio, que deja de ser un departamento enfocado a la inversión en infraestructuras para pasar a ser además de ello un ministerio que apuesta por la planificación estratégica, que estructura el territorio y que mira los entornos urbanos y rurales para acercar soluciones a los retos locales y también a los retos globales a los que se enfrentan de una manera directa y cercana”, ha asegurado durante su intervención.

Al reto de las políticas urbanas, “cada vez mayor porque nos corresponde la responsabilidad de contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”, se une la necesidad de saber ver las oportunidades que pueblos y ciudades ofrecen y de implementar medidas eficaces y eficientes que nos ayuden a superar la pandemia.

Agenda 2030

La Agenda Urbana española es la herramienta que cataliza el cumplimiento de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible, con la que, ha asegurado Iñaqui Carnicero, “este Gobierno está muy comprometido”. En concreto, propone una metodología para llevar a la práctica el objetivo de implementar el Desarrollo Sostenible 11, que está centrado específicamente en las ciudades y que busca que estas sean más inclusivas, sostenibles, seguras y resilientes.

Por su transversalidad, la Agenda Urbana "se ha identificado como una política palanca del plan del Gobierno para la implementación de la Agenda 2030 en España", ha indicado el director general.

Iñaqui Carnicero ha destacado también para la participación ciudadana y pública ya que durante año y medio trabajaron diferentes grupos que conformaban todos los niveles de la Administración Pública, universidades y sociedad civil. Por eso, ha señalado, "puede asegurarse que se trata de un documento gestado desde abajo hacia arriba".

Esto ha permitido a la Agenda Urbana convertirse en un "instrumento práctico y útil que reclama a una Administración más cercana a los problemas diarios de los ciudadanos".

España tiene importantes problemas teniendo como base la sostenibilidad. Desde sociodemográficos, como el envejecimiento, hasta de desequilibrio territorial, pasando por medioambientales o la dependencia energética exterior.

Pese a ello, Iñaqui Carnicero ha afirmado que "España parte de una buena posición en relación con los objetivos globales de la Agenda Urbana de las Naciones Unidas". 

Para responder a todos los problemas diagnosticados, la Agenda propone un decálogo de objetivos estratégicos que a su vez se subdividen en otros 30 objetivos específicos. El top-10 es:

Objetivos estratégicos de la Agenda Urbana.