Sevilla

La influencia de la Covid-19 ha sido un reto que, especialmente, ha tenido incidencia en las escuelas de negocio. Es el caso del Instituto de Estudios Cajasol, que en menos de un año y medio ha realizado una adaptación a la telepresencialidad en tiempo récord. Este es un nuevo escenario que aporta mucho valor a los profesionales en su formación.

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Así lo ha indicado Juan Francisco Álvarez, director general del citado centro en el desarrollo del l Foro Económico Español 'La Andalucía pos-Covid' en la Fundación Cajasol Sevilla, cita que organizan EL ESPAÑOL e Invertia. La conversación, entre Álvarez y Eduardo Ortega, jefe de Economía y Sanidad de Invertia, ha versado sobre la formación, competencias y talento digital. 

La pandemia hizo que en apenas unas semanas las rutinas interiorizadas en los 33 años de experiencia de este centro de estudios sevillano tuvieran que cambiar radicalmente: "Los primeros quince días dimos cobertura a nuevos conceptos que nacieron durante el mes de marzo de 2020", ha indicado Álvarez. Así, tras las dos primeras semanas de confinamiento tuvieron que recomponer todos sus procesos.

"Reorganizamos toda nuestra programación" en un tiempo récord. Algo que, según ha explicado Álvarez, pudieron hacerlo por su experiencia en el uso de plataformas y herramientas de trabajo en red y Cloud computing. "Tras más de tres décadas estábamos ante un escenario completamente nuevo", pero terminó bien el curso, ya que pudieron recuperar la presencialidad para realizar los exámenes finales.

Tras el final del curso, en el mes de mayo, se presentaba una nueva realidad mixta: "Teníamos que implementar un nuevo estilo en la escuela en el que los alumnos interactuaran igualmente desde casa y desde el aula", ha indicado Álvarez. Así, el desarrollo tecnológico supuso una inversión "sin consecuencias en nuestros resultados" pero muy relevante para la adaptación de la oferta a sus clientes.

El Instituto de Estudios Cajasol ha sido tradicionalmente una entidad eminentemente local. El ámbito de actuación regional se ha visto ampliado gracias a las posibilidades de la telepresencialidad. Como afirma Álvarez, este año han tenido alumnos internacionales en Latinoamérica y también han recibido alumnado de Galicia o las Islas Canarias, donde no podrían haber llegado en las condiciones previas a la pandemia.

Este proceso de digitalización era un proyecto latente en la escuela, pero sin embargo no se encontraba como una de las preferencias estratégicas a corto plazo. Algo que cambió radicalmente por la pandemia. Hoy, el Instituto de Estudios Cajasol ha adaptado sus prácticas a la necesidad del mercado.

El centro se dirige a dos perfiles diferenciados: el primero, un alumno menor de treinta años con poca experiencia que está recién egresado de la universidad y que apuesta por la presencialidad total; otro que es el de profesionales en ejercicio con experiencia que buscan reciclarse y valoran positivamente los aspectos de la telepresencialidad, como el ahorro de tiempo en traslados.

Adaptación de los actores

Tanto los profesores como los alumnos tuvieron que adaptarse en tiempo récord a la realidad de la formación a través de la red. Así, desarrollaron cursos de formación para el profesorado: "Sigue habiendo quien no ve con buenos ojos encapsularse, grabarse y transmitir una lección", pero cada vez son menos.

Las herramientas de Cloud computing que permitían la retransmisión en directo, la colaboración entre alumnado y profesores y la adaptación tecnológica de las aulas para saltar el escalón entre los participantes desde casa o desde el aula son parte del caso de éxito de este centro de estudios.