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Y colorín, colorado, esta boda se ha... helado

¿Casarse en invierno? Pues sí, cada vez son más los enlaces que se celebran de diciembre a febrero: sale más barato, hay menos listas de espera y resulta muy romántico dar el "Si, quiero" de una forma muy especial: en la nieve, junto a una chimenea... 

Lorena Jiménez García

La temporada alta de bodas era antes de marzo a octubre pero, desde hace unos años, son muchas las parejas que optan por un escenario distinto. Cuando llega el invierno, el suelo y el cielo se visten de blanco y lo mismo sucede con las bodas que se celebran en estas fechas. Cada vez son más los que sueñan con un escenario blanco y romántico para el día tan especial de su comienzo como pareja.

Por eso, además de las tradicionales ferias de Moda Nupcial, en las que se puede encontrar todo lo necesario para una en primavera-verano, ahora también se han puesto en marcha algunas iniciativas como la Feria Love and Winter, que tuvo lugar del viernes 25 al domingo 27 de noviembre. Y aviso: aunque el fin de semana no sea tan frío en Madrid, los organizadores se aseguraron de que no faltara la nieve, aunque fuera artificial.

La cita fue en el Palacio de Santa Bárbara en Madrid, un espacio de 450m2 con una puesta en escena asombrosa, llena de espacios dispares, donde te sentirás como la autentica reina de las nieves: capas, pieles, chimeneas, velas, estilismos de moda y decoración llenos de posibilidades... 

¿Por qué no una boda en invierno? Love&Winter es una idea de la wedding planner Cristina&Co y de la diseñadora Bibianalalía. “Es una idea que poco a poco se va imponiendo, asegura la organizadora de la feria, Cristina Fernández Díez de Baldeón. Celebrar una boda en invierno ofrece la oportunidad de hacer celebraciones diferentes y románticas. La luz es más suave y se presta a una decoración más íntima, paisajes nevados y viajes exóticos en temporada baja. Las fotos salen preciosas y las parejas se quedan encantadas.”

Viajes exóticos, decoración, peluquería y maquillaje, gastronomía y entretenimiento, especialmente diseñados para hacer de tu boda un universo singular y con carácter, que dejará a más de uno con la "boca abierta".

La música acompañó durante toda la visita por este palacete madrileño, gracias al cuarteto de cuerda del grupo Magnificat. El plato fuerte fue la moda: junto a algunos modistos consagrados, ocho jóvenes diseñadores tuvieron la oportunidad de presentar sus creaciones, como una espectacular capa de novia en terciopelo rosa de Danae, y vestidos únicos confeccionados de modo artesanal.

Son cuarenta expositores que mostraron lo mejor de ellos mismos: desde la bodega Abadía de Retuerta, que ofrecerá un paseo por su histórico edificio del siglo XII, a través de unas gafas de realidad virtual a La Estación, que presentará su espacio industrial para bodas y eventos en una antigua fábrica de loza.

Y no podían faltar las flores: los floristas de Savia Bruta montaron sus centros adornados con flores y plantas invernales y navideñas como ciclamen, bígaro, eléboro, brezo, campanillas, flor de algodón e incluso piñas. 

Llelles, regaló a cada visitante un par de sus célebres protectores de tacones para caminar sobre el césped sin tener que rescatar a damiselas en apuros. The Sweetest Lab ofreció su repostería creativa en el salón té inglés. Y hablando de comida... el chef Luca Rodi, propietario y jefe de cocina de Dabbawala y del catering Quilicua, realizó y elaboró ante el público algunos de sus platos invernales.

Invitaciones, zapatos, detalles para sorprender a los invitados, photocall, gastronetas con aperitivos y recena... todas las novedades e ideas para tu boda o futura boda (te cases o no). En cualquier caso, pensar en una boda invernal ya no es ninguna locura... ¡pronto será una moda!